Reportajes

LA COMPRA DE ALASKA

Por Rafael Soto Paz (1949) En tiempos de la Sagrada Alianza, cuando Alaska estaba en poder de Rusia, el Zar trató de extender su influencia sobre los territorios occidentales de América. Pero no tuvo resultados porque la Doctrina Monroe sirvió de valladar, ocurriendo...

Iglesias cristianas en Tierra Santa

La iglesia de las Bienaventuranzas, la de la Multiplicación de los Panes y los Peces o la del Santo Sepulcro son algunos de los templos cristianos más emblemáticos situados en los Santos Lugares donde vivió y predicó Jesús de Nazaret, localizados en Israel. Por...

Cristo crucificado, el que nunca muere

La figura de Cristo en la cruz representa para el cristiano el símbolo del amor por excelencia, la encarnación de su misión de fe y vida. La representación de Jesús en la cruz, crucificado ha sido uno de los temas más recurrentes en el arte tanto en pintura como en...

El Ultra sacudió de música metálica a la ciudad de Miami

 Ultra Music Festival, el evento principal de la Música anual de Miami, regresó a las costas del Gran Miami y Miami Beach durante el pasado fin de semana, atrayendo a miles de jóvenes, venidos de distintas partes del mundo. El Festival Ultra en Miami atrae a decenas...
Es el caso que en Milán, la doctora Clara Joles Fonti, bella y joven médico, cortó la piel del pecho de una mujer atacada de cáncer y se lo injertó en su propio seno. Trataba de demostrar que el virus del cáncer es contagioso. Días después el examen médico reveló que en el lugar del injerto se estaba desarrollando un tumor canceroso. ¿Prueba esto que el agente producto del cáncer -si es un virus- es contagioso, o simplemente demuestra que un tejido canceroso injertado en un tejido sano sigue desarrollándose allí como tal tumor maligno?. No sabemos, ni nos importa, porque lo que nos interesa destacar es el gesto, el gesto heroico. Y el gesto está condensado en estas palabras de la doctora Joles Fonti: “ El cáncer es contagioso, yo misma soy la prueba”.

Es el caso que en Milán, la doctora Clara Joles Fonti, bella y joven médico, cortó la piel del pecho de una mujer atacada de cáncer y se lo injertó en su propio seno. Trataba de demostrar que el virus del cáncer es contagioso. Días después el examen médico reveló que en el lugar del injerto se estaba desarrollando un tumor canceroso. ¿Prueba esto que el agente producto del cáncer -si es un virus- es contagioso, o simplemente demuestra que un tejido canceroso injertado en un tejido sano sigue desarrollándose allí como tal tumor maligno?. No sabemos, ni nos importa, porque lo que nos interesa destacar es el gesto, el gesto heroico. Y el gesto está condensado en estas palabras de la doctora Joles Fonti: “ El cáncer es contagioso, yo misma soy la prueba”.

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