Por José “Chamby” Campos
José Martí dijo “Cuando de la libertad se trata, ¡todo al fuego, hasta el arte, para alimentar la hoguera!”.
Yo me pregunto si el deporte está exento de esa manera de pensar ya que también existe la frase de que “el deporte no debe de mezclarse con la política”.
Es aberrante la actuación del beisbolista cubano en esta competencia de nivel mundial. Su actitud no deja ningún tipo de duda de que en verdad no tiene conciencia de lo que sufre el pueblo. Es como una especie que ha sido adoctrinada a llevar una vida donde la familia es secundaria y lo único que cuenta es el estado.
Dentro del terreno de juego, la maquinaria publicista del “desgobierno” le cacarea a la prensa internacional el esfuerzo que llevan en montar un equipo debido a las vicisitudes que atraviesan por culpa del imperio norteamericano.
Lejos de la realidad, este equipo está compuesto por 30 atletas de los cuales 28 juegan en ligas profesionales en el exterior del país y por lo tanto no sufren los problemas que afronta el cubano en su propia tierra.
Yoan Moncada y Yariel Rodríguez son miembros de Los Angelinos de Los Ángeles y Los Azulejos de Toronto, ambos equipos de Grandes Ligas, con contratos de $4 millones y $7.6 millones respectivamente. Livan Moynelo y Raidel Martínez firmaron contratos de $8 millones y $4 millones en la liga japonesa.
Estos son ejemplos de cuatro de los representantes. Los otros 24 en menor escala también reciben jugosos salarios.
La representación de Cuba en este Clásico Mundial de Baseball, CMB, fue una reflexión de la triste realidad actual en la isla. Seleccionados a participar en la sede de San Juan en Puerto Rico junto a los conjuntos de la Isla del Encanto, Canadá, Panamá y Colombia, se esperaba que se llevaran uno de los dos puestos que los colocarían en la próxima ronda.
Sin embargo, tuvieron una actuación bastante mediocre. Después de derrotar a los panameños y los colombianos apretadamente y cuando todo aparentaba que avanzarían, nunca pudieron generar ningún tipo de ofensiva frente a los boricuas y los canadienses, quedando así eliminados y demostrando una vez más que el deporte va en un decline similar al de la nación.
Por décadas la dictadura disfrutó de una falsa supremacía debido a que la competencia que Cuba enfrentaba era extremadamente inferior o sencillamente mala. Las reglas del amateurismo impedían que los países donde el béisbol ya se practicaba de manera profesional enviaran a sus mejores jugadores, pues quienes recibían salario eran considerados inelegibles para competir.
De ahí que las novenas de República Dominicana, Puerto Rico, México, Canada y sobre todo EE.UU. estaban integradas por jugadores muy inferiores en calidad a los profesionales del gobierno. En numeradas ocasiones las escuadras de estos países llevaban jóvenes de High School sin ningún tipo de experiencia en el campo internacional.
Aquellas victorias eran trofeos para “el mandamás de la finca” que aclamaba la superioridad de su gobierno. A peloteros con buen talento los mercadeó como si fueran dioses de otras galaxias cuando en realidad eso era falso.
Típico de los sistemas totalitarios, cuando esos atletas dejaron de aportar los echaron a un lado y desaparecieron. Increíblemente estos en su gran mayoría son carneros que todavía viven esa mentira a pesar que han tenido que ser carga de sus familiares y otros que murieron en la miseria aplaudiendo las acciones del “mayoral”.
Habiendo determinado la verdadera situación de estos apadrinados de la dictadura, no comprendo cómo pueden representar a un aparato represivo que les niega todo aspecto de libertad.
Un ejemplo claro fue cuando Puerto Rico calificó a la segunda ronda y reunió a todos sus jugadores en el medio del terreno para orar y dar gracias a DIOS. Esta expresión de celebración es algo que nunca ha sucedido ni jamás sucederá por el simple hecho de que en Cuba no hay libertad de nada y mucho menos de religión.
Como podemos observar hay que añadir la pelota cubana, aquella que fuera parte del orgullo patrio, a la lista de las catástrofes causadas por la tiranía.








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