El presidente de la poderosa organización CAVA (Asociación de Veteranos Cubanoamericanos), Ozzy Pérez, advirtió que los miembros de su institución volverán a Cuba, pero “cuando esta sea libre y soberana y no esté, de ninguna manera, atada al régimen comunista”.
“Amamos la libertad y, por eso, siempre hemos estado apoyando todas las campañas que han redundado en conseguir la paz y la democracia para nuestra amada patria, ya que muchos inclusive entregaron sus vidas en aras de la libertad”, afirmó Pérez.
Ozzy Pérez habló en la antesala de los festejos por el 35.º aniversario de CAVA, en los que varios de sus miembros serán distinguidos en una ceremonia que tendrá lugar en Miami.
“La Asociación de Veteranos Cubanoamericanos (CAVA, Inc.) se constituyó legalmente bajo las leyes del estado de Florida el 12 de septiembre de 1991, como una organización sin fines de lucro”, aclaró Pérez.
De acuerdo con la historia oficial de la organización, CAVA surgió a raíz de un viaje a la base naval de Guantánamo, Cuba, el 11 de noviembre de 1990, para celebrar el Día de los Veteranos. La idea de crear una organización con identidad propia, bajo el nombre de Cuban American Veterans, fue de Rolando Pérez, veterano cubanoamericano. Los artículos de incorporación fueron presentados en Florida el 12 de septiembre de 1991.
“El propósito de la corporación es el siguiente: fomentar, alentar y promover el bienestar de los veteranos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos; prevenir la discriminación que sufren todos los veteranos —pero principalmente los veteranos hispanos— y desarrollar canales de comunicación que ayuden a los veteranos a maximizar su autorrealización y enriquecimiento”, recalcó.
“Pero, ante todo, el enriquecimiento y salvaguardia de sus vidas. Estudiar, desde una perspectiva apartidista, las propuestas de legislación, normas o reglamentos presentados ante cualquier organismo legislativo o administrativo federal, estatal o local que puedan afectar el bienestar social, económico, educativo o físico de los veteranos, y desarrollar propuestas de políticas públicas destinadas a mejorar su calidad de vida”, insistió.
“Pero, especialmente, en las áreas de empleo, educación, capacitación y salud. Ayudar a los veteranos discapacitados, sin hogar y necesitados, incluyendo —entre otros— a sus dependientes, así como a las viudas y huérfanos de veteranos fallecidos”, expresó.
“Y proporcionar ayuda humanitaria al pueblo de Cuba —en forma de alimentos, medicinas, ropa y artículos diversos— inmediatamente después de la caída del régimen comunista y durante la transición de la nación hacia la democracia”, añadió.
“También participar en misiones de ayuda humanitaria. Realizar estudios con el fin de evaluar la filosofía socioeconómica de los refugiados recién llegados, identificar su comprensión de los valores e ideales democráticos y ofrecer un programa educativo y social que abarque derechos humanos, economía, política, historia y valores sociales”, enfatizó.
“Y, sobre todo —concluyó—, acelerar su proceso de integración y aculturación en la sociedad estadounidense. Los resultados del estudio servirán como modelo para el desarrollo de instituciones democráticas en las naciones del hemisferio occidental”.








0 comentarios