El rally “Una oración para salvar a Cuba” congregó a más de un centenar de exiliados, quienes oraron bajo un torrencial aguacero en Bayfront Park para pedir que la libertad llegue lo antes posible a la isla, sin ataduras comunistas.
Líderes del exilio como Orlando Gutiérrez Boronat y Kiele Cabrera, de la Asamblea de la Resistencia Cubana, estuvieron presentes y, en sus intervenciones, advirtieron que el pueblo está cansado de la opresión y de la violación de sus derechos por parte de una dictadura que ha sumido al país en la miseria.
El párroco de la Ermita de la Caridad, el sacerdote José Joaquín Espino, afirmó por su parte que la Iglesia siempre estará al lado de los oprimidos y vejados, brindándoles aliento en momentos en que crecen las esperanzas de que Cuba sea libre y soberana.
Hombres y mujeres, ondeando banderas cubanas y exhibiendo carteles de rechazo al comunismo, colmaron las graderías de Bayfront Park durante la tarde, tras las intervenciones de pastores, líderes comunitarios y funcionarios electos del condado Miami-Dade en este mitin patriótico por la libertad.
Hacia el atardecer, un torrencial aguacero cayó sobre el lugar; sin embargo, los asistentes no se inmutaron y abrieron sus paraguas para protegerse de la lluvia, que al anochecer disminuyó, permitiendo la continuidad del acto.
El dirigente Juan González afirmó que “hoy todos los cubanos —tanto en el exilio como en la isla y la oposición— estamos optimistas sobre una salida democrática que ponga fin a la dictadura comunista, que lleva más de 67 años en el poder”.








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