CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES Y QUESADA ASUME LA PRESIDENCIA DE CUBA el 13 de agosto de 1933

Written by Libre Online

11 de agosto de 2026

El hijo del Padre de la Patria que llegó a la Presidencia

De la Redacción de LIBRE  y fuentes anexas

Político, diplomático e intelectual cubano, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada fue hijo del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes. Coronel del Ejército Libertador, representante a la Cámara, embajador, secretario de Estado y presidente provisional de la República, le correspondió asumir la jefatura del Estado en uno de los momentos más convulsos de la historia republicana de Cuba.

Nació el 12 de agosto de 1871 en Nueva York, Estados Unidos, junto con su hermana Gloria Dolores. Su nacimiento ocurrió mientras su padre comunicaba a su madre, Ana de Quesada, la captura de Pedro Céspedes, hermano del Padre de la Patria y tío de los recién nacidos. Carlos Manuel nunca llegaría a conocer a su padre, muerto en combate en 1874.

Realizó estudios en Estados Unidos, Alemania y Francia. En este último país obtuvo el título de bachiller y posteriormente cursó estudios de Derecho Diplomático.

 Coronel del Ejército Libertador

Al estallar la Guerra de Independencia de 1895, Céspedes y Quesada decidió incorporarse a la lucha por la independencia de Cuba. En octubre de ese año llegó a la isla por Baracoa al frente de la expedición del “Laureada” y se incorporó al Ejército Libertador, donde alcanzó el grado de coronel.

Durante la guerra desempeñó importantes responsabilidades. Fue gobernador de la provincia de Oriente y jefe de Estado Mayor de la Inspección General del Ejército Libertador. Representó al Segundo Cuerpo de Ejército en la Asamblea Constituyente de La Yaya, de la que también fue secretario, y participó en la redacción de la Constitución de 1897.

Posteriormente fue delegado a las Asambleas de Representantes de Santa Cruz del Sur y El Cerro. En esta última se opuso a la destitución de Máximo Gómez como General en Jefe del Ejército Libertador y expresó públicamente su posición mediante una elocuente proclama.

Concluida la guerra, en 1901 terminó sus estudios de Derecho y comenzó una larga trayectoria política y diplomática.

Céspedes y Quesada fue también académico de la Historia y autor de diversas monografías y ensayos historiográficos.

Una larga carrera 

diplomática

Fue electo representante a la Cámara por Oriente en 1902 y nuevamente en 1906. Durante el levantamiento liberal de ese último año intentó mediar para evitar una intervención norteamericana en Cuba.

Restaurada la República en 1909, inició una destacada carrera diplomática. Fue embajador de Cuba en Italia y posteriormente ministro plenipotenciario en Argentina, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y México.

También ocupó la Secretaría de Estado durante el gobierno del presidente Alfredo Zayas.

Presidente en tiempos de turbulencia

La caída de Gerardo Machado, en agosto de 1933, abrió uno de los períodos más turbulentos de la historia republicana.

El general Alberto Herrera, quien había asumido provisionalmente la Presidencia, nombró a Céspedes y Quesada ministro de Estado. Poco después, Herrera renunció, allanando el camino para que Céspedes asumiera la Presidencia.

El 13 de agosto de 1933, a las 9:30 de la mañana, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada juró como presidente provisional de la República en su residencia de 23 y M, en El Vedado.

Su gobierno fue concebido como una administración de “Concentración Nacional”, integrada por representantes de las agrupaciones políticas que habían aceptado la mediación del embajador norteamericano Benjamin Sumner Welles.

Sin embargo, el nuevo gobierno nació con escaso respaldo popular. Las fuerzas políticas que lo apoyaban carecían de suficiente fuerza y sus integrantes tenían poco arraigo entre la población. Por ello, popularmente se conoció a su gabinete como “el gabinete de las sombras”.

Céspedes asumió el poder en medio de una profunda efervescencia revolucionaria. Para intentar restablecer el orden, disolvió el Congreso y dejó sin efecto las reformas constitucionales de 1928, restableciendo la Constitución de 1901.

Pero sus medidas no lograron satisfacer a las numerosas organizaciones opositoras, que consideraban su gobierno como un producto de la mediación norteamericana y, en consecuencia, una especie de continuación del régimen de Machado sin Machado.

La situación empeoró cuando comenzó a circular el rumor de que se reducirían considerablemente los efectivos militares y los salarios de los miembros del Ejército.

La tensión desembocó en la sublevación de los sargentos, quienes entre el 4 y el 5 de septiembre ocuparon el campamento de Columbia y protagonizaron un golpe militar.

El fin de su breve gobierno

Céspedes se encontraba recorriendo las provincias de Matanzas y Las Villas, afectadas por el huracán Sagua y Cárdenas, cuando recibió la noticia del alzamiento militar.

El 5 de septiembre regresó a La Habana y se detuvo en San Francisco de Paula, donde su secretario particular le informó de la gravedad de los acontecimientos.

Horas después, ya en el Palacio Presidencial, recibió a una delegación de los sublevados. Entre ellos se encontraban los cinco pentarcas, sargento-taquígrafo en el campamento de Columbia Fulgencio Batista y varios miembros del Directorio Estudiantil Universitario (DEU).

Ramón Grau San Martín, uno de los cinco pentarcas, le comunicó que había sido depuesto y que la Agrupación Revolucionaria de Cuba asumía desde ese momento todos los poderes de la República.

Céspedes no opuso resistencia. Acompañado por Grau San Martín, presidente de la Agrupación Revolucionaria de Cuba, abandonó el Palacio Presidencial.

Con aquella salida terminó su breve paso por la Presidencia de la República y, desde entonces, se retiró de la vida pública.

El final

Carlos Manuel de Céspedes y Quesada murió en La Habana el 28 de marzo de 1939, a los 67 años.

Su vida estuvo marcada por la historia de Cuba: hijo del hombre que inició la Guerra de los Diez Años, combatiente de la Guerra del 95, diplomático, historiador y finalmente presidente de la República durante uno de los episodios más convulsos de la Cuba republicana. Político, diplomático e intelectual cubano, Carlos Manuel de Céspedes y Quesada fue hijo del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes. Coronel del Ejército Libertador, representante a la Cámara, embajador, secretario de Estado y presidente provisional de la República, le correspondió asumir la jefatura del Estado en uno de los momentos más convulsos de la historia republicana de Cuba.

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