Estamos dispuestos a invertir en Cuba siempre y cuando se restaure allí la libertad, pero sin comunismo’, dijo claramente el empresario Luis Capó, dueño de la gigantesca cadena de tiendas de muebles El Dorado.
Capó fue uno de los empresarios que se dieron cita en la residencia del Dr. Jorge Suárez Menéndez con el propósito de dialogar y acordar puntos de vista sobre una inversión en Cuba, pero dejando en claro que cuando haya libertad absoluta.
“Estamos dispuestos a participar en la reconstrucción de Cuba donde se aplique una economía al estilo de los Estados Unidos y que de paso también se abra fuentes totales de empleo para los residentes de la isla”, afirmó Capó.
“Aquí cumplimos el sueño americano, pero ahora queremos el sueño cubano”, insistió el empresario Capó, quien admitió que en Cuba todo está destruido y prácticamente habrá que arrancar de cero en la futura reconstrucción nacional.
“Que haya plena libertad en todos los sentidos. Por ejemplo, libertad para que podamos hacer lo que hacemos aquí en los Estados Unidos participando en una democracia libre y soberana y votando independientemente”, recalcó.
“Comprar sin el temor de que nadie le quite. Los que estamos aquí haciendo negocios queremos ayudar también a la recuperación de Cuba. Esto no es una cuestión de hacer dinero”, advirtió.
“Aquí estamos trabajando y funcionando, pero si podemos poner un granito de arena entonces lo vamos a hacer de cara al futuro en Cuba. Y con la experiencia que hemos adquirido aquí aplicarla también allá para que todo prospere”, dijo.
‘Hacer una combinación y será entonces nuevamente una maravilla de país, quizás, en tres o menos años. Claro teniendo por supuesto una ayuda de los Estados Unidos para salir adelante”, añadió.
“Si podemos darle una ayuda, claro que lo vamos a hacer sin algún interés. Y lo mejor es que habrá servicios como electricidad, agua, empleo y bienestar familiar”, afirmó.
“Para que el pueblo no sufra con las restricciones actuales. Ya que con buenos salarios tendrán algo para vivir bien. Y cómodamente. Pagando un salario bueno a los trabajadores. Bajo nuestra inversión ningún cubano sufrirá de hambre”, sintetizó.
“A base de trabajo podrán tener todo. Buenas oportunidades. Me imagino que los Estados Unidos van a hacer grandes inversiones en la Cuba del futuro y de lógico, las ganancias se la van a dar a los comerciantes”, aclaró.
“Y de paso con todo esto se arreglarán, entre otras cosas, las calles y otros escenarios populares que frecuenta la gente. Y funcionarán las plantas de agua y de luz”, destacó.
“Seremos como la mano de obra para direccionar el negocio privado. Y apoyar para que la isla día a día vaya saliendo de la pobreza y de la miseria.








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