Rafa Méndez: «Hay gente que lo tiene todo y no tiene nada, porque le falta emoción»

Written by Libre Online

1 de septiembre de 2021

Texto y fotos:  Óscar Gallardo.

Coreógrafo, director artístico y animal televisivo, Rafa Méndez se lanza de nuevo a la creación con el espectáculo «Canarias, no solo plátanos», en el que reivindica los valores y el talento de sus paisanos canarios con bailarines, cantantes y actores.

Con una carrera profesional muy dilatada comenzó como bailarín, de la que se retiró con 33 años, pero en la que participó en grupos de danza con Raffaela Carrá, junto a  Giorgio Panariello o Esther Parisi y en la que colaboró en videos musicales, promociones de tv y tours  con artistas de la talla de Geri Halliwell, Thalía, Julio Iglesias, Patricia Manterola, Holly Valance,  Tiziano Ferro o Tom Jones, entre otros.

Ahora Rafa Méndez, a sus 45 años, es todo un referente en la dirección artística y sus coreografías han marcado una época en exitosos programas de televisión como “Fama a bailar” y de vídeos musicales, por ejemplo con Paris Hilton o para Rebeka Brown.

Creador también de sus propios espectáculos, tras el éxito que consiguió con “Los siete de Rafa Méndez” en el año 2015, ahora presenta en Madrid  «Canarias, no solo plátanos», un trabajo que llevará por diversos lugares de España… de momento. Con él hablamos en la capital de España.

– Rafa, usted parece muy fiero de cara al público, pero no lo es tanto…

– Yo tengo un poco de todo. Me siento fiero, me siento suave, soy muy versátil.

– Sin embargo es un hombre apasionado. A un ciudadano del mundo como usted, ¿qué le apasiona en estos tiempos?.

– Me apasiona vivir, vivir con gente que me pone, con personas nada superficiales, con gente inteligente. Me pone la verdad que pueda haber en ellos. Me gusta vivir a gusto y ser yo mismo en cada situación de la vida.

«EN CANARIAS TAMBIÉN EXISTE MUCHO TALENTO»

– ¿Cuál es el objetivo de este nuevo espectáculo «Canarias, no solo plátanos»?.

– El primero es ayudar a mi gente, a los jóvenes canarios que, como insulares, no tienen tantas posibilidades de trabajo. Mi objetivo principal es tener la posibilidad de montar una base en las islas  para poder ofrecer trabajo.

– ¿Por qué ese título?.

— A mí siempre me ha gustado ser un poco reivindicativo y llamar la atención. Quiero mostrar que en Canarias no hay solo palmeros y plátanos y playas y gente muy guapa, sino que también existe mucho talento.

– ¿Qué van a ver quienes acudan a su “show”?.

– El público que acude a ver este espectáculo va a ver a cinco bailarines, dos cantantes y un actor, que lo van a dar todo, y el público va a comprobar que las islas Canarias forman parte de España, sin ningún tema político, sino porque le va a encantar. Es un juego de emociones y sensaciones que no dejan indiferente a las personas que lo ven… si se prestan, claro, porque es como las películas de cine, en que tienes que estar concentrado y eso ya depende de cada uno.

– ¿Todos los que participan son canarios?.

– Todos, absolutamente, con un monólogo escrito por la actriz Antonia San Juan. Al final lo que quiero es que la gente vea y escuche a las islas Canarias como son.

– Usted es un canario universal, ¿qué es lo que más valora tras su dilatada vida profesional?.

– Sobre todo el respeto y la libertad y ahora más que nunca la libertad de ser y de vivir.

– Se dice de usted que es un gran provocador… .

– Me gusta provocar, me gusta que me provoquen y me gusta lo que esté fuera de lo normal, porque me aburre un poco lo de siempre y, como suelo decir: ¡Hay que divertirse!.

«DETESTO LA PALABRA SUEÑO, ANTE TODO

HAY QUE SER».

– ¿Qué significa para usted ser un buen bailarín o bailarina?.

– Para mí lo importante es ser, más que ser bueno o malo. Es ser y hacer. Hacer lo que sientes, es lo importante. Detesto la palabra sueño. Ante todo, hay que ser.

– ¿Sigue dirigiendo el área de baile moderno de la Escuela Municipal de Música y Danza Isaac Albéniz de Parla (Madrid)? ¿Puede compatibilizarlo con otras actividades?.

— Efectivamente estaba disfrutando de ese puesto con más de 1.000 alumnos en la escuela, pero la pandemia nos ha quebrado el trabajo… Ahora solo tenemos 80, pero volveremos a seguir con este trabajo, seguro. No nos va a vencer.

Lo compatibilizaba muy bien porque yo era el director artístico y tenía un equipo de cinco profesores e iba muy bien.

– ¿Cómo ha disfrutado más, como bailarín o como director artístico?.

– En una época como bailarín disfruté mucho, pero lo dejé con 33 años. Ahora estoy muy a gusto como director porque me encanta moverme y tener coreógrafos conmigo para poder montar espectáculos.

– Usted que ha trabajado en medio mundo y con personajes de enorme relevancia, ¿cómo ve el mundo del baile y la danza en otros países?.

– Yo puedo hablar de lo que conozco: Inglaterra, Estados Unidos, Italia. En América es algo maravilloso, porque desde los primeros años ya están trabajando con la danza; en Italia me di cuenta de la importancia que tiene la televisión, sobre todo para los bailarines; y en Inglaterra también se le da mucho valor. En España no se valora tanto, pero poco a poco va mejorando todo. Soy bastante optimista.

– Alguna anécdota que nos pueda contar… .

– Me acuerdo de llegar a una sala de ensayo con la recientemente fallecida Rafaela Carrá, que me llamó para contratarme y cuando me vio me dice :”Hola Rafael”, y se puso de rodillas a bailar…¡flamenco! como si yo fuese Joaquín Cortés, yo que no tengo ni idea, no es lo mío el flamenco. Y es porque ella era muy empática y quería caer bien y decirme, con el gesto, que era un placer para ella tenerme en su compañía.

– ¿En qué lugares trabaja más a gusto y por qué?.

–  Como personaje público en la televisión española me siento maravillosamente bien; como bailarín en Italia me tratan de locura, porque es un lugar donde la cultura y el trabajo que he desarrollado ha sido más profesional.

– ¿Qué prefiere: un alumno justito y que lo da todo, o el típico dotado que hace un poco lo que le da la gana?.

– El justito, el manejable, el que quiere luchar. Hay gente que lo tiene todo y no tiene nada, porque le falta emoción.

– Díganos algo que, después de sus 45 años de experiencia, no volvería a repetir, y algo que le haya llenado completamente. 

– Hubo un espectáculo televisivo que me tocó presentar y que no quedé muy satisfecho, aunque me divertí mucho, pero en general no me arrepiento de nada. Lo que haría siempre es televisión porque me apasiona.

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