Pedro Roig da a conocer estas historias. Las brutales y salvajes torturas ordenadas por Fidel contra pilotos héroes norteamericanos en Vietnam

Written by Germán Acero

16 de febrero de 2022

El odio de Fidel Castro contra los Estados Unidos nunca paró y ahora se sabe que funcionarios cubanos, bajo cobertura diplomática en Hanoi durante la Guerra de Vietnam, torturaron brutalmente y mataron a prisioneros de guerra estadounidenses.

 Pero lo más cruel de todo esto-según el analista político y catedrático Pedro Roig—a estos pilotos   (prisioneros de guerra) los  golpearon brutalmente en un programa de sumisión ordenado por Fidel Castro y sancionado por los nor-vietnamitas.

Roig señaló que “ ésto fue denominado el “Programa Cubano” por el Departamento de Defensa y la CIA, e involucró a 19 prisioneros de guerra estadounidenses. Un informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) señala que “El objetivo de los interrogadores era obtener la sumisión total de los prisioneros…”

“En abril de 1999, la historia de los oficiales de Castro que torturaron a los prisioneros de guerra estadounidenses en Vietnam se publicó en un libro de investigación «Honor Bound» escrito por Stuart Rochester y Frederick Kiley”, reveló que “casi a diario durante un año, el hombre al que los prisioneros de guerra llamaban “Fidel” los azotaba con tiras cortadas de llantas de goma hasta que sus nalgas colgaban hechas trizas”.

“Los prisioneros de guerra estadounidenses dieron a su cárcel el nombre de “el zoológico” y a sus torturadores cubanos los nombres “Fidel”, “Chico” y “Pancho”. Al comandante del campo vietnamita se le dio el nombre de «el bulto» debido a un crecimiento de un tumor graso en el medio de su frente”, dijo.

“En su libro “La fe de mi padre”, el difunto senador John McCain, piloto derribado y hecho prisionero en Vietnam del Norte, escribió: “En el zoológico, la tortura masiva era una práctica rutinaria. Durante un tiempo, el personal del campamento en el Zoológico incluía a un cubano de habla inglesa, llamado por los prisioneros “Fidel”, que disfrutaba doblegando a los estadounidenses, incluso cuando la tarea requería que torturara a sus víctimas hasta la muerte,  señaló  Roig.

“El comportamiento de sumisión total establecido por los psicópatas de Castro incluía inclinarse ante un guardia vietnamita, fumar cigarrillos frente a otros prisioneros o hacer declaraciones grabadas para ser publicadas por los medios de propaganda comunista”, aseguró.

“Desde el comienzo de la Revolución (enero de 1959), Castro tenía una obsesión por las técnicas utilizadas en las torturas de los presos de los heroicos grupos clandestinos en las cárceles de Cuba”, explicó el analista político.

“El nivel de agonía del prisionero de guerra estadounidense fue un infierno. Los agentes de Castro colocaron a los prisioneros que esperaban en celdas al lado de la cámara de tortura, para que pudieran escuchar los gritos infligidos a los prisioneros que sufrían”, añadió.

“A su regreso a los EE. UU un informante citó a un prisionero de guerra diciendo: “La anticipación de las golpizas se convirtió en una amenaza mayor que la golpiza real. Nerviosos al punto de soltar las entrañas cuando escuchaban la llave en la cerradura”, sostuvo.

Coronel Earl Cobeil

“El coronel Earl Cobeil, piloto de un F-105 de la Marina, fue el peor caso registrado por los interrogadores en el “Programa cubano”. “Ver a Cobeil caminando de regreso de la cámara de tortura fue una experiencia horrible. El hombre apenas podía caminar; se movió lentamente, dolorosamente. Su ropa estaba hecha trizas. Sangraba por todas partes, terriblemente hinchado, sucio, negro y morado de pies a cabeza. La cabeza del hombre estaba baja: no hizo ningún intento de mirar a nadie. Había pasado por mucho más que las palizas diarias”, indicaron presos cautivos con el coronel Cobeil.

“Su cuerpo estaba desgarrado; astillas de bambú estaban incrustadas por todo el cuerpo ensangrentado y había lo que parecían ser marcas de pisadas de la manguera en el pecho, la espalda y las piernas”, resaltó Roig.

 “Fidel” le dio un puñetazo en la cara al hombre, empujándolo contra la pared. Luego lo llevaron al centro de la habitación y lo obligaron a inclinarse sobre sus rodillas. Gritando de rabia, “Fidel” tomó una manguera de goma de un guardia y la azotó tan fuerte como pudo en la cara del hombre”, destacó.

“El prisionero no reaccionó. No gritó ni parpadeó. Una y otra vez, una docena de veces el cubano le aplastó la cara al hombre con la manguera”, denunció Roig, en esta historia que se conoce ahora y que pone al descubierto la maldad del desaparecido dictador cubano.

“El coronel Earl Cobeil, prisionero de guerra, fue golpeado en el “Programa Cuba” hasta quedar completamente catatónico, incapaz de responder a ninguna orden. Fue catalogado como muerto en el cautiverio de Vietnam”, recoge el libro de Earl Cobeil.

“Fidel” medía más de seis pies, tenía poco más de 30 años, era musculoso, erguido, con pleno dominio del inglés, con jerga estadounidense y conocimiento personal de muchas ciudades del sureste de los Estados Unidos  desde Miami hasta las Carolinas,  al final de 1958 , aseveró Roig.

 .

“Fidel” ha sido identificado por algunos de los prisioneros de guerra en el “Programa Cubano” como Fernando Vecino Alegret, quien vivió en los Estados Unidos por extensos períodos de tiempo, incluyendo Miami, y estudió en la Universidad de Alabama, hasta que se unió a la guerrilla castrista en 1958”, reiteró.

“Hoy, a sus más de 82 años, es general de brigada retirado de las FAR cubanas, y veterano de las guerrillas castristas. Las agonizantes torturas infligidas por oficiales cubanos en Vietnam contra prisioneros de guerra estadounidenses es otro capítulo criminal del odio obsesivo de Fidel Castro hacia Estados Unidos”, concluyó.

Temas similares…

0 comentarios

Enviar un comentario