OTRO ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA FEDERACIÓN DE ACCIÓN CATÓLICA CUBANA EN LA HABANA

Written by Libre Online

12 de enero de 2022

El próximo 11 de febrero conmemoramos el 94 aniversario de la fundación en La Habana de la Federación de las Juventudes de Acción Católica Cubana,  por el querido y recordado Hno. Victorino De La Salle. 

Los antiguos miembros de la Acción Católica piden oraciones para que ocurra el milagro.

¡Hace falta el milagro!

Hermano Victorino De La Salle

Conocí al Hno. Victorino De La Salle en Cuba cuando era una niña y por la gran amistad que lo unía a mis padres quienes se habían conocido y casado en las filas de la Acción Católica Cubana. Luego volví a ver al Hermano ya en el exilio, en Miami en los primeros años de la década de 1960. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y mis padres ya no están para hacerme los cuentos de su juventud en Cuba. Sin embargo, yo sigo recordando al Hermano Victorino quien ha sido para mí una figura que emular.

Nymphas Victorin Arnaud Pagés había nacido el 7 de marzo de 1885 en el poblado de Onzillon, en el alto Loira, en Francia. Luego de realizar sus estudios con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, el 27 de octubre de 1901 entró en el Noviciado con el nuevo nombre de Nymphas Victorino. Después de graduarse obtuvo su licencia para enseñar, pero las leyes de supresión de las congregaciones religiosas en Francia impidieron a Victorino, como a otros hermanos, continuar con su labor como educador. Un grupo de hermanos, entre los que viajaba Victorino, fue a Canadá en 1904. No pensando quedarse en ese país, Victorino tomó clases de lengua española pues desde joven había leído en los periódicos franceses sobre la lucha de los cubanos por la independencia de Cuba, y siempre le había atraído la idea de trabajar en aquella isla. Así fue como el 23 de agosto de 1905, junto a un grupo de 15 hermanos, Victorino viajó a Cuba llegando a La Habana el 10 de septiembre de ese mismo año. Desde su llegada en 1905 hasta 1961 en que los religiosos y religiosas dejaron Cuba por la confiscación de los colegios católicos y privados, el Hno. Victorino se dedicó a trabajar con y para la juventud cubana.

En su afán por construir una Cuba creyente, además de ejercer el magisterio en las escuelas lasallistas, Victorino realizó un fecundo apostolado. Una de sus principales obras fue la fundación de la Federación de las Juventudes de Acción Católica Cubana, establecida en La Habana el 11 de febrero de 1928. Con el tiempo irían surgiendo las otras ramas: la JEC (Juventud Estudiantil), la JOC (Juventud Obrera), y la JUC (Juventud Universitaria). La labor se fue extendiendo por toda la isla en donde se establecieron 1,080 grupos en colegios y parroquias; en universidades y centros laborales, y hasta en los más humildes bateyes, llegando a tener la institución 32,000 miembros en 1956. Las notas del himno de la Federación se escuchaban ya por toda Cuba: “Juventud porvenir de la Patria; Juventud porvenir de la fe… Con la Estrella y la Cruz como emblema… ¡Viva Cuba, creyente y dichosa!”

Además de la Federación de Acción Católica Cubana, el Hno. Victorino concibió la idea de establecer el Hogar Católico Universitario en La Habana para facilitar a los universitarios del interior de la Isla un lugar donde hospedarse mientras estudiaban en la capital. Luego creó los Equipos de Matrimonios Cristianos compuesto por matrimonios jóvenes que se habían casado dentro de las filas de la Acción Católica, y cuyo fin era perpetuar el ideal federado en las familias católicas cubanas legándolo así a sus hijos.

Es indiscutible que el Hermano Victorino fue un adelantado a su tiempo ya que todas estas ideas eran sumamente innovadoras para la época que se vivía, mucho antes de la renovación del Concilio Vaticano II. Pero con la llegada de la revolución comunista a Cuba y la confiscación y nacionalización de colegios y universidades católicas de todo el país en 1961, los sacerdotes, religiosos y religiosas, tuvieron que exiliarse o fueron expulsados. El Hno. Victorino lo hizo primero a Miami, luego a Nueva York, Montreal, Santo Domingo, estableciéndose finalmente en Bayamón, Puerto Rico en 1962 donde viviría los últimos años de su vida. El 16 de abril de 1966, luego de haber estado añorando poder regresar a Cuba, fallece de insuficiencia respiratoria. Fue sepultado en el panteón de los Hermanos De La Salle del Cementerio de Porta Coeli en Bayamón.

En 1985 y con motivo del centenario de su nacimiento, muchos antiguos miembros de la Acción Católica, así como antiguos alumnos de los colegios De La Salle de Cuba, solicitaron la apertura de un proceso de beatificación para el hermano Victorino. Ellos decían que siempre lo habían considerado un santo; un hombre de Dios, lleno de piedad, humildad, y entrega. “Aquel hombre de gesto suave, de habla cálida y de presencia tímida, que revolucionó a la juventud llenándola de ideales cristianos,” merecía que fuera elevado a los altares. Su dedicación a Cristo, a la juventud y a la Iglesia cubana eran su mejor testimonio por lo que había que intentar aquel proceso, decían ellos, para que su figura sirviera de modelo a los cubanos y a la Iglesia Universal.

Así se inició la causa y fue enviada la petición a la Congregación para las Causas de los Santos en Roma, el 15 de marzo de 1999. La investigación continuó ante las autoridades competentes de la Iglesia con los pasos requeridos para los permisos necesarios. Los documentos recibieron el decreto de validez jurídica el 6 de mayo de 2005 y el 21 de noviembre del 2015 fue aceptada la causa. El Hermano ya era Siervo de Dios. Con gran alegría el Hno. Rodolfo Meoli DLS, Postulador de las Causas de los Santos de la familia lasallista, comunicó la noticia.

Siguieron los trámites, y luego de varios años de estudio y de reuniones, el 6 de abril de 2019 y para regocijo de todos los federados y antiguos alumnos De La Salle, el Santo Padre firmó en el Vaticano el Decreto de Virtudes Heroicas del Siervo de Dios, Hermano Victorino de la Salle aprobado por unanimidad por la Congregación para la Causa de los Santos, documento que le otorgaba la condición de Venerable. Ahora el Venerable Hno. Victorino de La Salle se encuentra a las puertas de la beatificación. Luego de más de 40 años desde que comenzó todo el proceso, solo falta un milagro para que lo declaren santo.

Damos gracias a Dios por todo lo que se ha logrado hasta ahora, pero es necesario ese milagro. Por eso rogamos a todos los federados, a los católicos cubanos, y a todos los fieles que rueguen a Dios para que se logre la beatificación. A quienes obtengan favores o gracias por intersección del Venerable Hermano Victorino De La Salle, rogamos que lo comuniquen en un breve mensaje dirigido a: Victorino@saintly.com.

Oración

Señor Dios, que has prometido ensalzar a los humildes y que brillaran como estrellas en perpetuas eternidades los que enseñaren a muchos la justicia, dígnate glorificar al Venerable Hno. Victorino de La Salle, trabajador incansable en la parcela de la niñez y de la juventud, haciendo que su nombre resplandezca entre tus santos.

Multiplíquense tus gracias, Señor, en favor de los fieles que te las piden, haciendo presente las virtudes que él practicó en la Tierra, y concédenos que algún día veamos a tu Santa Iglesia honrar su memoria y ofrecernos en él un nuevo modelo que imitar, y un nuevo protector que nos asista desde el cielo, en los trabajos y aflicciones de esta vida, ayudándonos a conseguir la bienaventuranza eterna. (Se rezan un Padre Nuestro, Ave María y Gloria).

Teresa Fernández Soneira

Delegada de Relaciones Públicas/Comité Internacional Antiguos Miembros Acción Católica Cubana.

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