OSVALDO FARRÉS, uno de los grandes compositores cubanos de todos los tiempos

Written by Alvaro J. Alvarez

9 de marzo de 2022

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

Fernando Gurmensindo Farrés Vázquez así fue bautizado uno de los grandes compositores, no solamente de Cuba sino del mundo entero. Su apellido Farrés, realmente Farré, es de origen catalán.

Nació en Quemado de Güines (19 km. al Oeste de Sagua La Grande) el 13 de enero de 1902 en la calle Hnos. Abreu (3ra Avenida Sur # 3). Su padre Fernando Farrés, era de Corralillo y su madre Caridad Vázquez de Santa Isabel de las Lajas. Su maestra de tercer grado, Francisca Díaz al ver sus aptitudes, señaló que su pueblo le quedaba pequeño, que debía viajar a la capital.

Durante sus primeros 10 años en La Habana tuvo muchos empleos por corto tiempo: escaparatista, montador de muelles en una colchonería, mensajero en bicicleta, almacenero, empleado bancario, ilustrador, pintor paisajista y hasta decorador de carrozas del Carnaval habanero.

Trabajó varios años en compañías de publicidad para las cuales realizaba dibujos y diseños gráficos, redactaba eslóganes y anuncios comerciales con letra y música que adquirieron rápida popularidad, tanto para el jabón La Llave como en la Fábrica de Cerveza La Polar donde llegó a ser jefe del departamento de publicidad y fue realmente allí donde comenzó su carrera de compositor musical, además durante 5 años fue diseñador de ropa femenina para la famosa tienda El Encanto, gracias a sus cualidades pictóricas.

hombre generoso y bueno

Los que lo conocieron lo tenían como un hombre generoso y bueno, amigo de sus amigos, un criollo típico, jovial, desprendido y con tanta música dentro que le brotaba a raudales.

En realidad Osvaldo Farrés no leía música pero tocaba el piano de oído. No podía llevar sus inspiraciones al papel pautado. Música y versos le brotaban al mismo tiempo y los memorizaba.

Gran compositor y melodista, esta condición fue tan importante que bajo la dirección del maestro Gonzalo Roig la Corporación Nacional de autores musicales, estableció dos categorías Compositor Melodista como una sola condición la de autor musical por la existencia de varias personas que desconocían la técnica Musical y los secretos del Pentagrama.

En sus inicios, compuso algunos números musicales que comenzaron a interpretar tríos y cantantes cubanos, pero que no alcanzaron entonces gran difusión. Nuestro Son es considerado como su primera composición realizada en colaboración con Ramiro Gómez Kemp (década del 30).

Halló esa veta por casualidad, en 1937 preparaba con cinco muchachas, en un estudio de CMQ Radio, una promoción de la cerveza Polar cuando un locutor comentó: “Ahí está Farrés con sus cinco hijas”. En el acto, Farrés se comprometió a escribir una guaracha con ese título. Al cabo, no fueron cinco hijas, sino cinco hijos: Pedro, Pablo, Chucho, Jacinto y José, que no tardarían en ser conocidos en toda Cuba luego que Miguelito Valdés montara la pieza con la orquesta Casino de la Playa.

Dijo en una ocasión: “Jamás pensé en convertirme en compositor. Ni la canción ni la música entraban en mis planes y mucho menos imaginé que llegaría a vivir de ellas”.

Solamente Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig y Osvaldo Farrés pudieron vivir en Cuba de sus derechos de autor. En inglés, fue Bing Crosby quién le dió a Farrés sus mayores ganancias y el Trío Servando Díaz en Acércate Más y Tres Palabras.

En 1942, Josefina del Peso ya había terminado el bachillerato y fue acompañar a su hermana, la actriz Asunción del Peso, hasta la CMQ, en Monte y Prado, donde Farrés iba muy a menudo por ser el jefe de Publicidad de la Cerveza Polar y ya había compuesto su popular guajira Mis Cinco Hijos.

un piropo que hizo historia

Cuando Fina iba caminando por el pasillo, Farrés se le acercó y le dijo con picardía: “señorita, esas piernas las pidió prestadas o son suyas”. En Cuba los piropos eran muy comunes, variados y a veces, hasta ocurrentes. Fina nunca supo como su padre se enteró, pero aquel piropo hizo explosión en su casa, porque Farrés era mucho mayor que ella y divorciado (pecado mortal para la época), entonces para tratar de alejarla de aquella posible relación, la enviaron a Santa Clara a casa de una tía, pero de nada valió.

 Hasta allá llegó Farrés con el mensaje que escuchara La Hora Polar, donde Pedro Vargas estrenaría la canción que él había escrito para ella. Cuando el Tenor de Las Américas cantó: “Toda una vida, me estaría contigo, no me importa en qué forma ni dónde, ni cómo, pero junto a ti…”, ella se enamoró perdidamente y para siempre de aquel hombre, sin importarle que le llevara tantos eneros.

Farrés estaba divorciado de la Sra. Miró con quien tuvo dos hijos: Osvaldo y Sira (y una nieta).

Al fin en 1945 pudo casarse con su adorada Josefina (Fina) del Peso, muchísimos años menor que él y vivieron en Calzada Nº 302, esquina a I, Apartamento 2, en El Vedado.

En 1943 se convirtió en compositor exclusivo de la cadena de radio CMQ, donde realizó el programa publicitario La Hora Polar. En ese mismo año compuso Toda Una Vida y Estás Equivocada.

COMPOSITOR DESTACADO

En una encuesta realizada entre 1943 y 1944, a una asociación de periodistas cubanos, Farrés fue considerado, el compositor más destacado de Cuba.

Sus boleros románticos alcanzaron fama internacional, como Tres Palabras. Estando en La Habana la mejicana Chela Campos, muy de moda, le insistió en que le hiciera una canción. Farrés le respondió que a veces no le llegaba la musa y pasaba meses sin escribir, pero Chela ripostó: “Ay, maestro, no se me haga el difícil, que con tres palabras se hace una canción”. Farrés protestó: “No me llames maestro” (él mismo se decía maestro de nada), llegó a la casa y escribió su inmortal bolero y esas palabras son…cómo me gustas.

Compuso en 1944, Para que Sufras; en 1945, No Me Vayas a Engañar; en 1946 y en 1947, No, No, y No.

Frecuentaba Osvaldo Farrés, las tertulias de los jueves, en Villa Manuela, barrio La Palma en Arroyo Naranjo, la casa de Juanita Gómez, hija del prócer Juan Gualberto Gómez. Allí se hablaba de literatura y de arte, además Osvaldo tocaba el piano cuando alguien le insistía.

 Una de las hijas de Juanita, cada vez que era invitada a bailar, respondía a su acompañante “quizás, quizás…” y de tanto escuchar aquella frase, Farrés compuso en 1946 la letra de su famoso bolero y lo estrenó, en aquella casa señorial, dedicándosela a la muchacha que dio origen al tantas veces repetido estribillo.

EL BAR MELÓDICO

También en ese mismo año fue cuando en Farrés lanzó El Bar Melódico, en Radio Cadena Azul y le pidió a Fina que fuera la coordinadora del programa. Luego pasaron a CMBF TV y de ahí a CMQ TV en horario estelar, los miércoles a las 9 p.m. Osvaldo, con su audacia campesina entrevistaba a los artistas, contaba anécdotas de la Farándula y a veces ponía a Fina frente a las cámaras y le pedía que cantara, algo que ella hacía muy bien porque cantando boleros había sido ganadora en La Corte Suprema del Arte.

Trece años permaneció El Bar Melódico en los primeros lugares de popularidad y por allí pasaron todas las estrellas que llegaban a Cuba, como: Josephine Baker, Nat King Cole, Maurice Chevalier, Sara Montiel, Lola Flores, José Mujica, Ortíz Tirado, Lucho Gatica, Rita Montaner y muchos otros, además pintores, escritores, gente de pueblo, porque Farrés decía no había grandes ni chiquitos y disfrutaba mezclándolos a todos.

LA SALA DE CONCIERTOS

Una vez al mes, celebraban La Sala de Conciertos, con grandes figuras líricas como: Manolo Álvarez Mera y la orquesta de Paul Csonka, con 101 músicos.

 En Nochebuena, celebraron La Cena de las Estrellas, siempre con sabor cubano, puerco asado y fricasé de guanajo.

Farrés componía por inspiración, letra y música le venían juntas, eso ocurría en un santiamén, como si una voz misteriosa le dictara sus canciones. Luego, corría hasta Fina, texto en mano, para que se aprendiera la melodía y se la cantara a una pequeña grabadora. Luego llamaba a un músico de escuela para que le escribiera las notas en el pentagrama. Podía ser Fernando Mulens, su entrañable amigo u otro cualquiera.

 Tenía un oído musical muy especial y si a la hora del arreglo los orquestadores se equivocaban en una nota, de inmediato saltaba.

En sus canciones había algo mágico, porque de sólo oírlas, el público las repetía hasta hacerlas suyas.

En un día podía componer más de una, pero a veces estaba semanas sin la inspiración.

Farrés era amigo de Carlos Prío Socarrás y cuando estaba en la campaña electoral de 1948, Prío le pidió un tema musical para su campaña presidencial y Farrés, junto a Tony Fergo, compuso una conga: “Ahí viene la aplanadora con Prío adelante y el pueblo atrás”. Tras la victoria de Prío, éste le dijo: “pide por esa boca” o sea que le pidiera lo que quisiera por su canción a lo que Farrés contestó: «se la escribí al amigo, no al presidente».

Mary Tarrero fue la esposa de Prío, la gracia y la belleza de esta mujer inspiró Osvaldo Farrés a escribir el tema Sensación, tras una gira internacional que ella realizó con su esposo. “Yo lo he visto con mis propios ojos, lo he sentido con el corazón/allá en tierra hermana la cubana triunfó”, dice la canción de Farrés.

Pocos compositores cubanos tuvieron tantos éxitos como Osvaldo, lo que producía envidia, hubo rumores de que compraba sus canciones, pero todo fue una bajeza.

Era un hombre tierno, con disposición para las letras amorosas, pero su producción abarcaba todos los géneros, desde guarachas, sones, boleros, rumbas, congas y hasta zarzuelas.

Su canción preferida fue sin duda alguna….. Madrecita.

Farrés recibía muchas cartas, en 1954 le llegó una, escrita por una niña que vivía en la ciudad de Camagüey y le pedía una canción en honor a su fallecida mamá. Sin dudarlo salió a la terraza se sentó y en unos pocos minutos compuso Madrecita en honor a su adorada madre Caridad, a la madre de la niña camagüeyana y a todas las madres del mundo.

Caridad nunca la pudo escuchar porque desde joven se había quedado sorda, pero si pudo leer la letra. Una canción sencilla, directa y hermosa, sobre todo en la voz de Fernando Albuerne, que los niños de Cuba y muchos países la cantan en las escuelas, el Día de las Madres colocando en su pecho una flor roja o blanca si son huérfanos: “aunque amores yo tenga en la vida, que me llenen de felicidad, como el tuyo jamás madre mía, como el tuyo no habré de encontrar…'»

SUS BOLEROS

Sus boleros románticos alcanzaron fama internacional y Fina contaba, Farrés como católico quiso visitar Israel y lugares sagrados como Belén (territorio de Palestina) durante el viaje el chofer, un hombre de barba negra y espesa, puso en su carro Quizás, Quizás, Quizás, pero cantada en hebreo.

Ella le dijo: “Mi esposo es el autor” el taxista paró el auto se bajó y empezó a cantarla, bajaba y subía la cabeza en señal de respeto.

Farrés la escribió en 1946 para ser el tema musical de la serie “Coupling” luego fue introducida a los E.E.U.U. por Nat King Cole en su Nat King Cole en Español en 1958.

Una noche de frío y lluvia, caminaban los dos cogidos de la mano por una calle londinense, cuando una silueta a su lado les pasó silbando una de sus canciones.

Otro día estando en el famoso cabaret Lido de París, tocaron Acércate Más y Tres Palabras, ella logró empujarlo para que saludara al director de la orquesta. Farrés se puso colorao cuando encendieron las luces junto a una fanfarria de trompetas y el animador anunció en francés, inglés, alemán y español que allí se encontraba el famoso compositor cubano Osvaldo Farrés y el enorme cabaret se vino abajo en aplausos.

Las canciones de Farrés fueron exportadas desde Cuba al mundo entero y traducidas a diversos idiomas.

SE FUE UNA ÉPOCA

Con Farrés, bromista, juguetón, piropeador, jaranero, un cubano mil por mil, se fue toda una época de Cuba, cuando todavía alguno podía decir que “la cubanidad es amor”, para sustituirlo por todo lo contrario.

Llegaron entonces los tiempos del odio, del rencor, de la envidia, de la destrucción, que siguen hasta hoy. Aquel Vedado que recuerdo, ya no existe más.

Todos estos cantantes han cantado sus canciones: Nate King Cole, Bring Crosby, Maurice Chevalir, Tony Martin, Edith Piaff, Johnny Mattis, Kate Smith, Tino Rossi, Doris Day, Ezio Pinza, Edie Gourment, John Gary, Julio Iglesias, Pedro Vargas, Toña la Negra, Elvira Ríos, Marco Antonio Muñiz, Los Panchos, Celia Cruz, Paco de Lucía, Xavier Cugat, Andrea Bocelli, Il Volo, José Feliciano, Luis Miguel, Charles Aznavour, Olga Guillot, Enrique Iglesias, Plácido Domingo, Paloma San Basilio, Katina Rainieri, Lucho Gatica, Daniela Romo, Xiomara Alfaro, Fernando Allende, Mijares, Alfredo Sadel, José José, Javier Solis, Hilda Bracero, Rocío Jurado, Natalie Cole, Connie Francis y muchos más.

Su esposa Fina recuerda: “cuando Fidel llegó a La Habana, Farrés me advirtió que teníamos buscar algo para poder irnos, porque eso iba a ser un desastre. Preparamos un contrato en España, para escribir una zarzuela, nos fuimos el 23 de diciembre de 1962 y nunca más regresamos. Saquearon nuestra casa de la Avenida Calzada. Toda la música, las fotos con los más grandes artistas del mundo, los discos atesorados por décadas, los quemaron en medio de la calle. El compositor premiado por la Orden Carlos Manuel de Céspedes, la más alta que otorgaba Cuba, se convirtió en traidor por el único delito de querer vivir en libertad».

EN EE.UU.

Farrés y Fina se establecieron en North Bergen, N. J. donde vivieron el resto de sus vidas.

Nunca detuvo su producción musical y allí creó su propia productora Osvaldo Farrés Music Corporation que administró la publicación de sus temas en EE.UU. Entre los números que escribió por esa época se encuentran Egoísmo, grabado por Celia Cruz en 1966.

Uno de los más tristes momentos de su vida fue cuando perdió a su madre. Así compuso, ya en el exilio, Tristeza y Acaríciame. En 1964 otra pieza suya, Un Caramelo para Margot, se convirtió en un éxito en la voz de Pacho Alonso, que la cantó en ritmo pilón y que no demoró en ser interpretada por otros grupos, entre esos el cuarteto Los Modernistas.

También escribió la música de una obra teatral titulada Josephine con el libreto de Pedro Román, esta se estreno el 23 de mayo de 1975 en el Miami-Dade County Auditórium. Luego de su muerte su esposa siguió al frente de la corporación.

En 1980 Selecciones del Reader’s Digest publicó una entrevista en la que dijo: “La música, al igual que los perfumes, es portadora de elementos intangibles que, unidos a una mirada, o al roce de una manos, hacen posible el nacimiento de un romance que, extendiéndose más allá de ese momento, puede prolongarse toda una vida.”

Sus canciones fueron incluídas en muchas películas, algunas de las que han utilizado su música son: Saludos amigos (1942), Embrujo antillano (1947), Siete muertes a plazo fijo (1950), Viva la juventud (1956), Acapulqueña (1958). La banda sonora del filme de Almodóvar La Mala Educación lo reafirma……. Farrés sigue de moda.

En 1981, la Sra. Gilda Mirós les hizo una entrevista al matrimonio y Farrés le explicó que tocaba el piano para componer, que él no se consideraba pianista, existe mucha información donde dicen él no tocaba ningún instrumento, eso no es cierto.

También en esta entrevista Farrés le cuenta a la Sra. Mirós la verdadera historia sobre Madrecita, algo muy distinto a versiones muy difundidas que dicen su madre Caridad le recriminó por no haberle dedicado una canción a ella. Quién verdaderamente lo inspiró y lo llevó a escribir Madrecita fue aquella carta de la niña camagüeyana en 1954, aunque sin duda alguna se la dedicó a su madre.

Farrés le repitió varias veces a Gilda, la mujer siempre fue su inspiración por ser lo más bello del universo. Ese día tenía 79 años y se consideraba muy afortunado por haber estado casado durante 36 años con su adorada Fina, su novia, su esposa, su amante y su musa de inspiración.

Le pregunta también cual considera su canción más escuchada mundialmenmte y contestó lo siguiente: “Desde 1950 era miembro de la sociedad de autores, compositores y editores de música de París (SACEM) y ellos editaban un boletín semestral donde le llegaba la información de quién cantaba sus canciones, como se alternaban en el primer lugar, Quizás, Quizás, Quizás, Acércate más y Tres Palabras, él consideraba un empate entre estas tres”.

TAMBIÉN PINTOR

Porque todos esos óleos de guaracheras y cubanas palmas que asoman en las paredes de mi casa, aclara Fina del Peso, los pintó Farrés sin recibir una sola clase de pintura.

Le preguntamos: ¿Un artista total? Respondió: «Un simple hombre, pero tocado por Dios».

Osvaldo Farrés falleció, viendo televisión, el 22 de diciembre de 1985, pocos días antes de cumplir 83 años.

TRIBUTOS AL MAESTRO

El homenaje “post mortem Toda una Vida” un magnífico espectáculo organizado por su viuda, en el teatro Park de Union City, N. J. el 23 de septiembre de 1995 el décimo aniversario de su fallecimiento. En este espectáculo actuaron figuras muy conocidas de la Farándula que interpre-taron sus canciones más conocidas.

La presencia y actuación entusiasta de artistas muy conocidos le dieron realce al acto como Meme Solís quien comentó que Fina había sido su guía y su musa inspiradora durante 43 años. 

Al final del espectáculo, todo el elenco artístico, cantó a coro Madrecita….una canción que ha recorrido el mundo y es un himno a Las Madres. El eco de su nombre se escucha en todas partes, así como “Dime si te vas conmigo.”

El domingo 1 de abril de 2012 en el Dade County Auditorium se ofreció un homenaje recordando a Osvaldo Farrés, el escenario lo ambientaron como se veía en Cuba en la TV el programa el Bar Melódico, con los músicos, el bar y las mesas alrededor de las cuales estaban los artistas. Siete cantantes interpretaron treinta canciones de Farrés.

Pedro Román entregó medallones de reconocimientos a distintas personalidades del arte. La música estuvo a cargo del maestro Baserva Soler y su grupo. Martha Picanes y Pedro Román condujeron el evento en compañía de la Sra. Fina Farrés, los hijos y nietos de ella estaban en primera fila en el público, que llenaba el teatro.

El 21 de agosto de 2016 hubo en el mismo teatro de Flagler, Toda Una Vida El Musical que reflejó la vida del compositor cubano, sus éxitos internacionales, sus programas de radio y TV, su vida amorosa con Fina y todo contado a través de sus canciones. Libreto y dirección de Pedro Román y un elenco estelar con Jorge Hernández (Farrés) y Mirtha Medina (Fina).

En una funeraria en Union City, N.J. el compositor y cantante Meme Solis, el 26 de julio de 2018 tocó Toda una Vida, durante el velorio de su gran amiga Fina.

Toda una vida me estaría contigo

no me importa en que que forma

ni dónde ni cómo, pero junto a ti.

Toda una vida, te estaría mimando

te estaría cuidando

como cuido mi vida

que la vivo por ti.

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