Nicaro y Moa, centro de la explotación del Níquel en Cuba

Written by Alvaro J. Alvarez

14 de febrero de 2023

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

Tradicionalmente el sector minero de Cuba ha representado una parte importante de los ingresos de exportación. Las reservas de níquel del país son las cuartas más grandes del mundo.

Lo primero que llama la atención, es la desproporción existente entre lo publicado hasta 1959 y lo que ha aparecido en los años posteriores a la revolución. En términos generales, casi el 85% de las referencias vieron la luz pública entre 1898 y 1958. Y estas corresponden en su mayor parte al campo de la geología minera. El 15% restante, que corresponde a lo escrito y publicado entre 1960 y 1994, está lejos de representar una verdadera orientación historiográfica.

Los nombres más relacionados con esta explotación de minerales son: Felton, Nicaro y Moa.

La Vía Blanca desde la Ciudad Deportiva hasta Matanzas tiene una longitud de 85 km. (53 millas), luego la extensión hasta Varadero de 53 km (33 millas) se comenzó en 1954 y se terminó en 1960. Su nombre se debe a las arenas blancas de las playas que se encuentran en su recorrido. 

La Vía Mulata es el camino vecinal Holguín-Mayarí-Sagua de Tánamo-Baracoa (257 km) constituye la Sección Norte del Circuito Oriental. Su trazado corresponde al área próxima a la costa, ya que lo abrupto del relieve de la región, había hecho depender a los vecinos del mar para sus comunicaciones y como consecuencia de ello los centros de población han ido apareciendo a lo largo de la Costa Norte. 

Constituye una de las obras más audaces de ingeniería realizadas en Cuba. Se trata de un camino vecinal apto para ser cruzado por los más pesados camiones, amplio, estable y definitivo, lo cual permite que sea la base firme para poderlo convertir en el futuro en una carretera de primer orden. Su objetivo fue unir la aislada Baracoa con Holguín, la obra comenzó en 1947 durante el gobierno del Dr. Grau San Martín y aparentemente se terminó en 1966.

Hay quien dice su nombre se debe al mulato Titán de Bronce, Antonio Maceo que por allí pasó con sus tropas siendo ya un General Mambí.

Ahora lo que nos interesa es la parte de la Vía Mulata que comprende de Mayarí-Nicaro-Moa.

La bitácora de Cristóbal Colón recoge con fecha martes 13 de noviembre de 1492 una descripción de las Sierras de Nipe y Cristal, Colón alude a una montaña de mineral de hierro, la cual llama su atención por su gran tamaño y supuesta alta riqueza del mineral, lo que cotejando su información con lo que pudo haber visto, todo hace suponer de que se trató de la meseta de Pinares de Mayarí.

Como complemento se encuentran documentos del gobernador Diego Velázquez cuando en 1512 inició a partir de Baracoa un recorrido por la Costa Norte de la provincia de Oriente, dirigiéndose hacia Banes, destacó la existencia potencialidad mineralógica de hierro de los yacimientos de Moa-Mayarí, obviamente de importancia secundaria para un conquistador que buscaba oro porque en su patria el hierro abundaba.

Felton

Pocos recuerdan aquel cayo aislado y habitado por pocas personas en el siglo XIX, conocido como Cajimaya (99 km²) y después Felton.

Bethlehem Cuban Iron Mine Company era la compañía propietaria de las minas de hierro y manganeso ubicadas en Jiguaní y en Felton, Mayarí, con oficinas en la calle E, No. 117, Reparto Fomento, Santiago de Cuba, Oriente. 

Era una de las dos firmas no azucareras en Cuba, junto a la sucursal de The National City Bank of New York, bajo el control de la familia Rockefeller-Stillman.

La casa matriz, Bethlehem Steel Corporation, fundada en 1904, siendo su presidente fundador Charles M. Schwab (1862-1939) pero su antecesora explotaba las minas desde 1888. Tenía intereses desde antes de la Guerra del 95 pues ya desde 1883 había constituido The Juragua Iron Company, fundada en 1883, para explotar las minas de hierro, originalmente a partes iguales con The Pennsylvania Steel Company hasta 1908 en que adquiriera la totalidad del capital.

Edgar Conway Felton, nació el 13 de abril de 1858 en Thurlow, Pensilvania. Educado en escuelas privadas de Filadelfia se graduó en la Universidad de Harvard en 1879. Fue presidente de la Pennsylvania Steel Company. 

Luego con la Bethleem Cuban Iron Mines Company Steel, al frente de ella estaba Hernán G. Kolvey y ligado a ella el nombre de E.G. Felton, hombre de negocios que a pesar de no haber vivido en la zona, sí tuvo mucho que ver con todo el proceso inversionista de los norteamericanos en lo que hoy lleva su nombre.

El acero de la compañía Bethelehem se usó en la construcción de muchas de las estructuras más grandes y famosas de EE.UU. como: Chrysler Building, Empire State Building, Madison Square Garden, Rockefeller Center y el hotel Waldorf Astoria en la ciudad de Nueva York. En los puentes George Washington (conecta Manhatan con Nueva Jersey), el Verrazano-Narrows (puente colgante que conecta Staten Island con Brooklyn), el Golden Gate en San Francisco y el Puente de la Paz entre Búfalo y Ontario, Canadá.

En 1902 la Bethelem Steel Corporation (de Pennsylvania) comenzó a monopolizar la minería y metalurgia de los metales ferrosos, jugó un papel preponderante en la valoración económica de todas las riquezas mineras alojadas en las entrañas terrestres de la costa norte de Oriente. Sus estudios demostraron la existencia de inmensos yacimientos de hierro laterítico y de níquel contenido en los mismos, aunque no pasó inadvertido para la Bethelem, fue dejado en un plano secundario por no existir demandas apreciables del mismo, así como tampoco disponerse de un proceso tecnológico capaz de extraerlo de las entrañas de la tierra.

La compañía Bethelem creó con capitales hispano-norteamericanos la compañía Jaragua Iron. Ésta se encargó de materializar en la zona todos los proyectos de la primera desarrollando una incipiente industria metalúrgica en el Cayo Cajimaya (Felton a partir de entonces) Felton comenzó a progresar durante la primera intervención norteamericana (1898), por el impulso que recibió la explotación de sus minas de manganeso (Charco Redondo y Daiquirí), para la que se construyeron un centro procesador, conectado por ferrocarril, desde los yacimientos y hasta el nuevo puerto de la bahía de Nipe, lo que generó el crecimiento de dos poblados, con casas de madera, levantadas sobre pilotes, para empresarios, técnicos extranjeros, trabajadores cubanos y extranjeros.

Las casas no tenían cercas de madera, estaban rodeadas por vallas de flores, como aralias, mar pacífico, pinos o buganvilias.

En 1906, Felton quedó unido a tierra firme, con la construcción del primer pedraplén cubano, que se nutrió con pedruscos de las minas de Piedra Gorda y establecieron dos vías, una carretera y otra férrea, en la zona conocida como el Estero.

Grandes talleres de mecánica y de carpintería, secaderos, altos hornos, muelles, grúas (famosas por su altura y tamaño), y la instalación de compañías como la Spanish American Iron Mines Company, que alquiló Cayo Cajimaya al estado por $50,000 anuales y 99 años, generaron riqueza y empleo en Felton. Llegaron también vascos, asturianos y gallegos, creando familias en su tierra de acogida.

En 1907, se concluyó la vía férrea hasta Pinares de Mayarí, un año más tarde, se inició la exportación del mineral por los muelles feltonenses, que se construyeron en paralelo a los Planos Inclinados, cuya construcción comenzó en 1906, de las minas de Pinares de Mayarí. Un sistema 

ferroviario de montaña, único en el país y con muy pocos similares en el mundo.

Gracias a este invento se pudo bajar el material hasta la planta de procesamiento.

Paralelo a este sistema se construyó una conductora de agua, desde manantiales en altura, para abastecer a la población, que la almacenaba en el sótano de un edificio, una enorme piscina techada. De ahí, el agua era bombeada a un gran tanque elevado, de hierro, que hacía llegar el líquido, por gravedad, a las casas y otros centros.

Una moderna planta de tratamiento de mineral, con 12 hornos rotatorios horizontales, de 130 pies de largo, se inauguró en 1909, con la producción de más de tres millones de toneladas de laterita y manganeso.

El nacimiento de Felton comenzó en 1906 y concluyó en 1909, tras un esforzado trabajo de centenares de hombres anónimos que hicieron de su creación sustento y horizonte. A ellos nadie los recuerda. Sus nombres no están inscritos en la placa que registra el acontecimiento, en la que solo aparecen los jefes del proyecto.

En 1910 había unos 800 habitantes. Continuaba en Felton la Juragua Iron Mines Company, que poseía inversiones en Daiquirí y otras minas en la provincia de Camagüey. Su presidente era Agustín T. Serrano. 

En 1915 lograron el control de The Spanish American Iron Company (de J. D. Rockefeller), constituida en 1893 por Pennsylvania Steel Company, que en 1895 envió su primer cargamento extraído de las minas Daiquirí, a 35 km de Santiago de Cuba, donde trabajaba el ing. Jennings S. Cox (1866-1913) que fue el inventor del Daiquirí.

En 1913 su producción fue de 6,664,000 toneladas de hierro. Eran propietarios también desde finales del siglo XIX de las mayores reservas de níquel de Cuba en el norte de Oriente, pues los hermanos Aguilera-Kindelán, hijos del Mayor General del Ejército Libertador, Francisco Vicente Aguilera, habían instado a interesarse por los yacimientos de Mayarí a Charles Rand, su socio en la explotación de una mina de manganeso que, en consecuencia éste había pasado a controlar en sociedad con Pennsylvania Steel Company, de la que con el tiempo se convertiría en presidente.

El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 y la demanda de hierro para fabricar equipos bélicos hizo que se aumentara considerablemente la producción de la mina. Felton se había convertido en algo exótico a los ojos de los vecinos de la comarca. La presencia de empresas estadounidenses había cambiado por completo el ritmo de vida del territorio. 

No solo funcionaba a toda máquina la mina, sino que se fundó en 1907 el central azucarero Preston también en las márgenes de la bahía de Nipe, propiedad de la United Fruit Company. Cada vez era más frecuente ver a estos anglosajones blancos y rubios hablando un idioma que pocos entendían. La empresa minera ofrecía un beneficio inmediato: empleo. En 1919 tenía 600 trabajadores, 25 de ellos americanos. En febrero de 1919 se anunció oficialmente el cierre de la mina por estar saturado el mercado del mineral de hierro.  Fue el fin de aquella fuente de empleo. En Mayarí quedaban los huecos solitarios de las minas de la región. Los edificios abandonados del poblado de Felton y la amarga experiencia de que aquella no era una vía de desarrollo.

La explotación maderera se inició en torno a 1933, con el desembarco de The Bahamas Cuban LTD que, en el pueblo, instaló una potente planta eléctrica, con generación por carbón, que alimentaba grúas y secaderos, los que junto al resto de las actividades industriales, promovió la construcción de una carretera entre cayo Cajimaya, sede de Felton y Mayarí, en 1945, cuando desembarcó la empresa norteamericana Five Ban Morse, que dotó a la localidad de luz eléctrica hasta las 12 de la noche, en una primera fase y luego las 24 horas.

A los trabajadores de Felton, que cobraban sus salarios semanalmente, se les descontaba un peso mensual por el uso de las viviendas, alumbrado y agua, hasta 1959, cuando la revolución provocó el cese de operaciones de la Bethleem Cuban Iron Mines Company.

CUBAN NICKEL COMPANY 

Nicaro se encuentra en La Península de Lengua de Pájaro de 7.2 Km², es una porción de tierra sobresaliente que cuenta con algunos cayos cubiertos de mangle a su alrededor, muy cercanos a la Sierra Cristal. En 1898, Lengua de Pájaro era un cayo cenagoso propiedad de la United Fruit Company, dedicado a la cría de ganado. Cuando los primeros inmigrantes llegaron a la zona, este territorio estaba separado de la tierra firme por selvas y pantanos y lo habitaba solamente una persona que se dedicaba a la cría de cerdos. 

Por supuesto, Nicaro se encuentra situada en el Municipio Mayarí. En la Bahía de Levisa debajo de Cayo Saetía, un islote de 42 km² que fue propiedad de la United Fruit Company y ahora es el sitio preferido de residencia del asesino y dictador Raúl Castro.

El Río Levisa nace en la vertiente norte de la Sierra Cristal, corre de Sur a Norte y después de atravesar Lengua de Pájaro termina en la bahía de su nombre.

Nicaro-Levisa está a 10 km (6,2 millas) de Mayarí, a 80 km (50 millas) de Moa y a unos 100 km (62 millas) de Holguín.

El pueblo está compuesto por los asentamientos de Nicaro y Levisa. Nicaro en medio de la bahía y Levisa más hacia el interior, está rodeado por las montañas de Sierra Cristal, parte de la cordillera Nipe-Sagua-Baracoa.

Unos atribuyen el nombre de Nicaro al vocablo indígena Caroni, con el que fue denominado una de las fincas sobre las que se asentó “la fábrica”. Otros especulan sobre el error mecanografiado a partir de Mícara, sierra próxima a la zona. En 1940 el Ing. Demetrio Presilla López, expresó que el nombre se debe a la fusión del símbolo químico del níquel (Ni) con el apellido Caron, perteneciente al profesor holandés Hendrikus Caron, creador del método que utilizaba esta industria para procesar mineral y que en 1924 obtuvo la patente de derechos de su invento en los EE.UU.

Desde 1898 eran conocidas las minas de níquel en las lomas de Mícara, pertenecientes al yacimiento denominado Mayarí. Muchos ingenieros norteamericanos examinaron esos depósitos de níquel, pero debido a que estas minas no podían trabajarse en aquella época bajo ninguna forma lucrativa, resultó imposible su explotación.

En 1901, una comisión de geólogos estudió los yacimientos lateríticos de Mayarí y la Pardnes Mining Company inició en 1936 los experimentos en un laboratorio de Manhattan para separar el níquel, pero como la firma no disponía del capital suficiente, acudió a Freeport Sulphur Company (fundada en Phoenix, Arizona en 1912) propietaria de minas de manganeso en el Sur de Oriente, quién sí se interesó.

La Freeport Sulphur Company, que había adquirido concesiones en la zona, varió el proyecto priorizando la extracción del níquel pues al estudiar el proceso hubo de descartarlo por lo costoso hasta que una pequeña planta (de una tonelada) en Texas lo obtuvo en 1941.

En 1941, luego del ataque japonés a Pearl Harbor y la entrada de los EE.UU. en la II Guerra Mundial, la Casa Blanca dispuso un presupuesto de $20 millones para el montaje de la Fábrica de Lengua de Pájaro, que la Freeport no estaba dispuesta a arriesgar. El gobierno de EE.UU. había instado a la Freeport a la construcción de la planta y firmaron contrato para que también la operaran. 

Ellos desarrollaron la Mina Ocujal y la instalación del ferrocarril que uniría la futura Nicaro con el Ferrocarril Central vía Herrera. 

La Mina Ocujal, estaba a unos 6 km al sur de la carretera de Mayarí a Nicaro. Era una zona de extracción de la empresa norteamericana Nicaro Nickel Processing. Un cuartel de la guardia rural protegía el personal y los medios técnicos, especialmente camiones y equipos de extracción, cerca de la planta de procesamiento. 

La construcción del proyecto de Nicaro fue autorizada por la Reconstruction Finance Corp. el 4 de febrero de 1942. La primera etapa de la mina comenzó en marzo de 1942.

En septiembre de 1943 se procedió a calentar el Horno #1 se bajó el primer tren de mineral desde la Mina Cornelia (zona Ocujal) y se probaron las maquinarias de la fábrica. El gobierno de EE.UU.  aportó otros $5 millones adicionales para concluir el proyecto y el 29 de diciembre de 1943 se logró la primera producción de Nicaro, que fue de 3,500 libras de Níquel, lo que hizo conocer al mundo que Cuba se convertiría en productora de Níquel. 

La planta y la zona urbana que la rodeaba ocupaban unas 480 hectáreas (4,800,000 m² =4.8 km²) que se terminaron de 

construir en 1944 a un costo de $32 millones.

Todos los proyectos, estudios topográficos y trazado de las líneas férreas fueron encomendados a la Compañía Ford-Bacon and Davis y el inicio de la construcción de los cimientos a la firma Frederick Share Corp. El gobierno americano se reservó el control de la inversión a través de la creación de la Cuban Nickel Co. La cual supervisaría la ejecución del proyecto íntegro y sería la encargada de la operación de la planta.  

Aunque de los minerales lateríticos cubanos, lo que se extrae de Níquel (Ni), es bajo, solamente un 1.5% y un 50 % es de Hierro (Fe).

En 1944, la Nicaro Nickel Co. estabilizó la operación de la planta disponiendo para ello de 1,874 trabajadores de los cuales 46 eran extranjeros. El nuevo pueblo así creado Nicaro, tenía según el censo oficial 2,838 habitantes. La inmensa mayoría de los obreros eran de procedencia campesina, muchos de los cuales participaron en las labores de construcción y montaje, que alcanzaron la cifra de cerca de 12,000 hombres en 1943 en el momento de máxima demanda de labor civil. La capacidad de la planta así construida era de unas 13,000 ton. anuales de Níquel, siendo su economía subsidiada por el gobierno de EE.UU. y toda su producción monopolizada por el mismo como material estratégico de guerra. 

Durante este período productivo, la Freeport Sulphur Co. era la propietaria de las concesiones mineras, cobrando $1.10 por ton. de mineral extraída del yacimiento.

En 1945 aumentaron el número de trabajadores hasta 1,913 obreros y el 31 de marzo de 1947 se cerró la planta debido a que el gobierno de EE.UU. había retirado el subsidio a consecuencia de la caída del precio del níquel como resultado del cese de la II Guerra Mundial, quedando solamente 95 obreros encargados de labores pequeñas de conservación y mantenimiento.

Durante estos años de operación de la planta, el mineral procesado fue de 3,323,075 toneladas y de ellas se extrajeron 28,836 toneladas de níquel y cobalto.

En 1950, al comenzar la guerra de Corea, los EE.UU. quisieron reanudar la producción de níquel, aportando un crédito de $36 millones en 1950, con el objeto de proceder a la rehabilitación y ampliación de las instalaciones industriales de Nicaro. Por lo tanto, el 16 de enero de 1951 la administración de la planta seleccionó a la Frederick Snare para su rehabilitación.

El 19 de febrero de 1951, fue otorgada a la Nickel Procesing Corporation, aunque la Nickaro Nickel Company continuó siendo propietaria de algunos de los yacimientos del mineral.

La inversión ascendió a $95 

millones y en 1957 se amplió a un costo de $37 millones para incrementar su capacidad a 30,000 toneladas anuales.

Se calcula que hay 5.5 millones de toneladas de reservas de níquel en Cuba, algo menos del 6% de la cuota mundial.

Desde 1951 a 1958 la producción total de níquel fue de 168,000,000 libras (76,204 toneladas) con una utilidad de $10,512,000.

Cuba era entonces el 2º mayor productor de manganeso en el hemisferio occidental después de Brasil. 

En 1953, inversionistas cubanos pudieron entrar en el negocio del níquel con el 33 % del capital, según diversos relatos de la prensa cubana.

El 19 de septiembre de 1957 el gobierno de EE.UU. anunció su intención de privatizarla debido al aumento de la expansión del níquel y en febrero de 1958 hubo 14 firmas interesadas en su compra. Mientras tanto, a finales de 1958 la Bethlehem Steel Company había ofrecido la venta de sus concesiones al gobierno de EE.UU. por $18 millones, aparentemente tenían el proyecto de construir una nueva planta de níquel, seguramente era en Moa.

La planta de Nicaro en esta época tenía 1,835 trabajadores, era la 2da. empresa minera del país (la primera era las Minas de Matahambre) y la 3ra. industria no azucarera de acuerdo al número de trabajadores.

El níquel, es el elemento 20 en abundancia en la corteza terrestre y se utiliza fundamentalmente en aleación con el hierro, para crear el acero inoxidable. El acero es hierro limpio con algo de carbono. La forma más común de acero inoxidable es el 304 que contiene 18-20 % de cromo y 8-10.5 % de níquel.

MOA BAY MINING COMPANY

La Spanish American Iron Co. inició en 1905, sus trabajos de desarrollo en el yacimiento de Moa. En 1948 la Freeport Sulphur comenzó la exploración geológica en Moa a través de la Nicaro Nickel Co. En el otoño de 1951 el geólogo Flyder Peter inició el desarrollo de la zona minera de Moa, para la Nicaro Nickel y en la primavera de 1953, había desarrollado suficiente mineral de níquel para justificar una planta para su tratamiento.

La Planta de níquel con más de 1,000 puestos de trabajo, de los cuales 300 laboraban en la industria y 200 en las minas, cuya puesta en marcha estaba planeada para mediados de 1959, ubicada en Moa (96 km. desde Mayarí y 74 km. desde Baracoa). Era la mayor minera y la 2da. planta de procesamiento de níquel puesta en marcha después de la Cuban Nickel, así como la mayor inversión industrial en la historia de Cuba. Una de las 6 filiales norteamericanas en Cuba bajo el control de la familia John D. Rockefeller, cuya casa matriz era la Freeport Sulphur Company.

La planta comenzó a construirse en octubre de 1957 luego de la firma del contrato con la constructora Frederick Snare Corporation (firma de ingeniería, ubicada en Paseo del Prado #360 en La Habana, su presidente era F. Snare y el vice el arq. Manuel Gamba-Álvarez de la Campa, ellos habían construido la Base Naval de Guantánamo, muelles en Puerto Tarafa, en el puerto de La Habana y Santiago de Cuba, la Planta Eléctrica de La Habana, la Estación Central de Ferrocarriles de La Habana, la Cuban Nickel Company, entre otras.)

La nueva planta iba a operar con una nueva tecnología, desarrollada por la Freeport en una planta piloto en Port Nickel, Lousiana a solicitud del gobierno de Eisenhower, que producía concentrados de sulfuro de níquel y cobalto con contenido de cobre, zinc y hierro. La refinación de los concentrados con 55% de Ni y el 5% de Co, última fase del proceso se terminaría en dicha planta por la Cuban American Nickel Company, subsidiaria de la propia Freeport. A la par se continuaba trabajando en el desarrollo del proceso tecnológico para la recuperación del hierro que de tener éxito convertiría a Cuba en un gigante minero.

Se estimaba su producción en 50,000,000 de libras (23,000 toneladas) de níquel y 4,400,000 libras de cobalto (2,000 toneladas) con lo que la producción de Ni cubana representaría el 15 % de la mundial. 

La inversión en Cuba ascendía a $75 millones y la inversión total, que incluía la planta de refinación en EE.UU., a $119 millones.

El lunes 24 de octubre de 1960, Fidel Castro se robó la industria privada del níquel cubano.

La mina y la instalación de Moa fueron construidas inicialmente por intereses estadounidenses: Moa Bay Mining Co, una subsidiaria de Freeport Sulphur Co. Usaron tecnología patentada de Sherritt, que había sido pionera en esos procesos en su planta en Fort Saskatchewan, Alberta, Canadá. La extracción y el procesamiento comenzaron en 1959. Castro luego de la expropiación, sin compensación (en ese momento valorada en $88.4 millones) reinició su funcionamiento en 1961, produciendo para la Unión Soviética.

La conexión directa de Sherritt Internacional con Cuba comenzó en 1991 con compras de concentrado de níquel cubano para su refinería de Alberta. En 1994, Sherritt International y la Compañía General de Níquel de Cuba establecieron una empresa conjunta 50/50, que ahora es propietaria de la operación de extracción, procesamiento y fundición de Moa, la refinería de Alberta y la empresa de marketing internacional.

En esta operación, el Gobierno cubano se convirtió y es actualmente inversionista extranjero en Canadá, ya que la Compañía General de Níquel posee el 50% de la refinería de níquel, hecho poco conocido ni en Cuba ni en Canadá.

Analice usted amigo lector ¡qué clase de engaño es el comunismo cubano y cómo hay idiotas adorándolo! 

Queremos mencionar aquí todas las compañías que estuvieron relacionadas con la minería en Felton, Nicaro y Moa:

Bethelehem Cuba Iron Mines Company, The Juragua Iron Company, The Pennsylvania Steel Company,The Spanish American Iron Company, Cuban Nickel Company, Nickel Procesing Company, Pardnes Mining Company, Freeport Sulphur Company, Nickaro Nickel Company, Frederick Snare Corporation y Cuban American Nickel Company.

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