Mensaje Inspiracional. Historia de la Navidad

Written by Libre Online

19 de diciembre de 2022

Cada año, desde hace aproximadamente 2,000 años, la noche del 24 de diciembre se festeja la Noche Buena y al siguiente día la Navidad. Aquí te presentamos la historia de la Navidad, una fecha que representa para el mundo cristiano el resurgimiento de la esperanza de salvación que trajo consigo a Jesucristo, hijo de Dios.

La fecha exacta del nacimiento de Jesús es uno de los tantos misterios aún por desentrañar acerca de su vida. Sin embargo, el año en que ocurrió este acontecimiento bien pudo ser en el mes de octubre; y en lo que respecta al día, se dice que los primeros cristianos tenían la creencia de que había sido un día 25.

Aunque la fecha del nacimiento de Jesús sigue siendo un misterio, el 25 de diciembre representa una fecha relevante para el mundo cristiano, al igual que mantener viva su palabra.

¿Entonces, por qué celebramos la Navidad los 25 de diciembre? Aquí te explicamos las razones detrás de esta celebración universal.

¿Cuándo nació Jesús?

Aunque hace muchísimos años que el mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesús en esta fecha, no está tan claro que este acontecimiento, la fiesta más importante de la Iglesia Católica, haya sucedido un 25 de diciembre, como el mismo Papa Juan Pablo II reconoció públicamente.

Los expertos aún no se ponen de acuerdo sobre el tema, pero una de las teorías más aceptadas es la de que Cristo habría nacido entre el 1 ° y el 6° de octubre, época de otoño en Belén.

Uno de los indicios en que se basan para esta información, sería el relato de la llegada de los pastores con sus rebaños hasta Belén.

Según informes meteorológicos, la temperatura mínima en Jerusalén es de 0,7 décimas de grado en diciembre y ya la mayoría de los rebaños están guardados, porque no existe forraje en las praderas. La presencia de estos pastores indicaría que el nacimiento debió producirse en periodo otoñal, lo que allí coincide con el mes de octubre.

Otras versiones, señalan que el verdadero nacimiento habría sido en noviembre, mientras otros pretenden que fue en abril o mayo.

Sin embargo, y para tranquilidad de todos, la Iglesia Católica y el mismo Papa han manifestado que, aunque el asunto de la fecha no esté tan claro, no existe ninguna duda respecto a la existencia histórica de Jesús. Y eso ya sería un motivo suficiente para que sigamos celebrando la Navidad como siempre.

Por qué celebramos el 

25 de diciembre

En la antigua Roma, existían muchas fechas para celebrar. Entre ellas, las fiestas de las Saturnalia un evento realizado entre el 17 y el 23 de diciembre, dedicado al dios Saturno, dios de la agricultura y la cosecha, en las cuales abundaban cantos y vinos; las Sigillaria, que era la fiesta de las muñecas; las Brumalia, que conmemoraba el nacimiento del sol; las Juvenalia, que eran festivales en honor a la juventud; las Hanukkah que eran las fiestas de las luces, entre muchas otras.

También los romanos festejaban cada 25 de diciembre la fiesta del Natalis Solis Invicti un acontencimiento asociado al nacimiento de Apolo.

Pero en el año 270, el emperador Aureliano consideró que si debía fijarse una fecha para conmemorar la Navidad, ésta debía coincidir con otras festividades entre las que destacaba la del 25 de diciembre, las Brumalia o renacimiento del Sol.

Según expertos, el origen de la Navidad habría que situarla en los años 320-353, cuando el Papa Julio I, definió que la Navidad se celebraría el 25 de diciembre. Luego, en el año 529 el emperador Justiniano declara oficialmente la Navidad como una fiesta del Imperio.

Así, a mediados del siglo IV, la Iglesia Romana determinó el 25 de diciembre como la fecha de celebración de la Natividad y el seis de enero como el de la Adoración de los Reyes Magos.

Al paso de los años, el cristianismo fue extendiéndose, y aunque la Iglesia cristiana trataba de impedir que las tradiciones y celebraciones paganas “empañaran” los festejos por el nacimiento de Jesucristo, las nuevas modalidades fueron enriqueciendo la fiesta navideña para que no dejara de sentirse el regocijo por la llegada de Jesús.

Este año, la Navidad es también una fecha para celebrar, pero no hagamos de nuestra felicidad un pretexto para disfrutar de fiesta y banquete, sin que su esencia y su razón de ser inunde nuestros corazones del mismo amor, de la misma comprensión y los mismos deseos que tuvo Él para con sus hermanos del mundo.

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