ME ESTOY EMBULLANDO A POSTULARME PARA PRESIDENTE DE U.S.A.

Written by Esteban Fernández

15 de diciembre de 2021

Toda mi vida he considerado que el trabajo más difícil del mundo es el de ser Presidente de los Estados Unidos. Una misión casi imposible es llegar a ser el hombre más importante del Universo.

Hay que ser inteligentísimo, erudito, súper claro mentalmente, y fortísimo para enfrentar una violenta campaña electoral y ocho años de la desgastante labor que la presidencia requiere.

Todos y cada uno de los presidentes que ha tenido U.S.A. me han parecido (y han sido) superiores a mí mentalmente. Absolutamente en todo.

Ronald Reagan me pareció (y era) un genio comparado conmigo, hasta Jimmy Carter sabía más que yo de todo. ¡Que envidia me daba ver a Barack Obama correr a toda velocidad bajando la escalerilla del avión presidencial!

Ahora -y, durante los últimos dos años- he cambiado de opinión: Aquí un viejito senil, tartamudo, debilucho, mentiroso (porque cada vez que le da la gana cambia favorablemente episodios de su pasado) pedófilo, mano muerta, jamonero, ha llegado a esa posición.

Ha demostrado que se puede hacer una campaña política escondido en el sótano de su casa sin darle la cara a la prensa.

No hay que crear nada ni decir ni pío, , no es necesario responder a preguntas de los reporteros, simplemente hay que tener un grupúsculo de asistentes (que nadie sabe quiénes son) dictando pautas a seguir, escribiendo discursos y hasta el diálogo y respuestas al entrevistarse con líderes extranjeros.

Lo único que hay que hacer es acostarse temprano, levantarse tarde, sacar a orinar al perro en el patio de la Casablanca y leer en un “teleprompter” lo que otros redactan. Y ni eso es necesario hacerlo bien, porque las meteduras de patas pueden ser constantes y viguetas.

No hay que ser fuerte y hasta dar 20 traspiés al subir en la escalerilla del avión, y la prensa le admite y oculta hasta el quedarse dormido en importantes eventos internacionales.

Créanme que últimamente mis deficiencias han sido empequeñecidas por este carcamal y me estoy envalentonando para postularme para presidente de este país.

Sólo me lo impide haber nacido en Güines (es un requisito aquí ser nativo para poder asumir la presidencia) y que mi oponente sería un titán fuerte como un toro y un millón de veces más brillante que yo llamado: Donald Trump.

Temas similares…

LAS ESPUELAS DE 1953

Ya, desde el primero de septiembre de 1953, comencé a elucubrar lo que quería para mi cumpleaños y como era un...

0 comentarios

Enviar un comentario

EnglishSpanish