LOS PREMIOS NOBEL Y LAS MUJERES GANADORAS

Written by Alvaro J. Alvarez

22 de septiembre de 2021

Alfred Bernhard Nobel, hijo de Inmanuel Nobel y de Andrietta Ahlsell, nació en Estocolmo (Suecia) el 21 de octubre de 1833. Cuando contaba con 9 años, su familia se trasladó a San Petersburgo, donde él y sus tres hermanos: Robert (1829-1896), Ludvig y Emil recibieron una esmerada educación en ciencias naturales y humanidades.

Su padre regentaba una fábrica de armas que finalmente quebró. Al volver a Estocolmo, en 1863, con 30 años, Alfred Nobel creó su propia fábrica de nitroglicerina. Precisamente, perfeccionando sus estudios sobre la inestabilidad de los éteres nítricos de la glicerina, estudios con los que se jugó la vida, al sufrir una peligrosa explosion en septiembre de 1864 que destruyó gran parte de su primera fábrica y provocó la muerte de su hermano Emil (1843-1864), Alfred Nobel descubrió la forma de manipular de forma más o menos segura la nitroglicerina y posteriorrmente, la dinamita en el año 1867. 

La dinamita fue rápidamente utilizada en los sectores de la construcción, de los transportes y de las obras públicas y, claro está, su potencial destructivo no pasó desapercibido para el mundo militar. Los pedidos de suministro de explosivos llegaban desde toda Europa y desde Estados Unidos.

Nobel registró durante su vida 350 patentes y esto dotó a Alfred Nobel de una grandísima fortuna pero también se fue engendrando en él la idea de que la utilización práctica de sus descubrimientos (dinamita, balistita, gelignita) conllevaría la aniquilación de muchas vidas humanas, dado que los conflictos bélicos serían mucho más cruentos y devastadores. Ese complejo de culpa fue creciendo hasta que Alfred Nobel concibió la idea de destinar la mayor parte de su fortuna a incentivar los mejores esfuerzos del hombre en diversos campos de la ciencia, las artes o la diplomacia, cultivadas en favor de la humanidad.

También desarrolló sus capacidades literarias como para escribir poesía en inglés.

Dominaba cinco idiomas (sueco, francés, ruso, inglés y alemán).

Era un hombre solitario, nunca contrajo matrimonio ni tuvo hijos. Pero fue la trágica muerte de su hermano Emil, en 1864, a causa de aquella explosión fortuita, la que llevó a Alfred a inventar una nitroglicerina estabilizada que sólo explotase con un detonador. Lo que hoy llamamos dinamita y que fue sólo una de las 350 patentes que Alfred Nobel registró durante su vida.

Mientras germinaba la historia de los Premios Nobel, Alfred Nobel había trasladado la sede de su principal negocio, su laboratorio y su hogar a San Remo (Italia) en 1891, donde también residía la literata austríaca Bertha Kinsky, la única mujer (¿?) conocida en su vida. Así, el 27 de noviembre de 1895, Alfred Nobel firmaba en París un testamento que recogía expresamente la creación de la Fundación Nobel.

Desde 1901 se otorgan los premios en Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y de La Paz. Estos fueron los cinco primeros premios señalados por Nobel en su testamento. El de Economía, no fue creado por Alfred Nobel, sino que se comenzó a entregar en 1969 por iniciativa y con recursos del Banco de Suecia, con la denominación de Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en Memoria de Alfred Nobel, con el consentimiento y bajo la administración de la Fundación Nobel.

El premio de la Paz depende de un Comité seleccionado por el Parlamento Noruego, el Storting. La selección del Premio Nobel de Fisiología o Medicina es responsabilidad de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska quien debe nombrar cada año al ganador.

Mientras que los demás dependen de las Academias Suecas correspondientes.

Los Premios se otorgan a uno, dos o no más de tres candidatos para cada disciplina, lo que muchas veces complica la selección y hace que un potencial cuarto candidato tenga que ser eliminado –no hay reclamo posible. Los Premios se entregan el 10 de diciembre, en respeto al día de su fallecimiento, durante una gran ceremonia en Estocolmo y consisten en una medalla de oro, un diploma y una importante suma de dinero.

Recibir el Premio Nobel es considerado el pináculo de la carrera científica. Pocos son los elegidos pero muchos son los que lo tienen de meta y han soñado alguna vez con alcanzarlo. hasta su raíz. 

Pocas mujeres han ganado el Premio más importante del mundo, sin embargo, se dice que la inspiradora del galardón fue esa mujer: Bertha Kinsk (1843-1914), único amor conocido de Nobel y que ganaría ella misma el Nobel de la Paz en 1905 por su novela ¡Abajo las armas!

En 1876, Nobel puso un anuncio en un periódico de Viena que decía:” Rico y bien educado anciano caballero busca señora de edad madura, versada en lenguas, como secretaria y ama de llaves”. Lo de llamarse a sí mismo anciano cuando sólo contaba 43 años dice mucho de la personalidad de Nobel.

Bertha Kinsky, una condesa de 33 años que había pasado por una mala época, contestó el anuncio. Hasta ese momento, ella había estado al servicio de la aristocrática familia Von Suttner, y había iniciado un romance con el joven heredero Arthur (1850-1902) pero sus padres no aprobaron la relación porque ella era pobre y le pidieron que se marchara. Así es como comenzó a trabajar para Nobel, pero solamente duró muy poco tiempo.

Nobel se prendó de la bella e inteligente Kinsky. Y no tardó mucho en confesarle su amor. Ella le dio las gracias pero le dijo que estaba comprometida con Arthur. Bertha y Arthur se fugaron poco tiempo después en 1876. Nobel sólo la vio dos veces más, pero mantuvieron correspondencia durante toda su vida.

En 1892 Bertha invitó a Nobel a unirse al congreso sobre la Paz que ella misma había organizado. Él contribuyó no sólo con dinero, también asistió, pero lo hizo de incógnito.

En los últimos años de su vida, Nobel vivía en San Remo, muy cerca de su amada Bertha, en una relación ajena al matrimonio que escandalizaba a los bienpensantes pero que el dinero protegió de todos los avatares menos, de la muerte.

Al morir su hermano Ludvig (1831-1888) en Cannes, la prensa francesa se equivocó de nombre y Alfred Nobel pudo leer la noticia de su propia muerte con un horrible epitafio que decía: «Ha muerto el mercader de la muerte». Es muy posible que esta noticia le impulsara a lavar su nombre, lo mismo que la influencia de la baronesa Bertha Kinsky-Von Suttner. Su influjo fue, al menos, decisivo para el establecimiento del Premio Nobel de la Paz mientras que los demás premios reflejan los intereses de Alfred en su misteriosa y solitaria vida.

Después de ser acusado de alta traición contra Francia por vender Balistita (patente suyo de 1887) a Italia, Nobel se había mudado de París a San Remo, Italia, su villa se llamó Mio Nido En 1895, había desarrollado angina de pecho y allí murió a los 63 años de un derrame cerebral el 10 de diciembre de 1896. Su hermano mayor Robert había fallecido 4 meses antes.

Desde su inicio hace 119 años, el Nobel se ha entregado a 933 personas, de ellos 875 hombres (93.8%) y 58 mujeres (6.2%). La primera mujer que recibió el premio fue Marie Curie, en 1903, en el área de la Física, y lo volvió a recibir en el de la Química, 8 años después. Su hija Irene también recibió el Nobel de Química. Es notable que en ambos casos el premio fuese compartido con sus respectivos esposos. Sólo en otras dos ocasiones se ha otorgado el premio a un matrimonio, a los Cori (1947) y a los Moser(1963).

Nobel de Física=215 (211-H y 4 M)     Nobel de Química=186 (179-H y 7 M)

Nobel de Medicina= 222 (210-H y 12 M)   Nobel de Literatura= 117 (101-H y 16 M)

Nobel de la Paz= 107 (90 H y 17 M)    Nobel de Economía= 86 (84 H y 2 M)

Estas estadísticas reflejan a las mujeres no les ha ido muy bien en las “economías mundiales”.

El presente comentario resalta la participación femenina en el progreso de la ciencia.

En la historia de los Premios Nobel de Medicina, solo 12 mujeres lo han ganado, 7 de los EE.UU, 1 de Italia, 1 de Francia, 1 de Alemania, 1 de Noruega y 1 de China.

El primer galardón de Medicina otorgado a una mujer  fue a Gerty Theresa Cori en 1947 por su descubrimiento del mecanismo de la conversión catalítica del glucógeno, trabajando en la Universidad de Washigton. Aunque ella nació en Praga, Checoslovaquia en 1896 (casualmente en el mismo año que murió Nobel), estudió en la Universidad de Praga, era católica y vino para los EE.UU en 1922. Falleció en Glendale, Missouri en 1957 de 61 años.

En 1977, otra americana, Rosalyn S. Yalow, (1921-2011) ella y su equipo fueron galardonados por el desarrollo de inmunoensayos de hormonas peptídicas.  En 1983 Barbara McClintock (1902-1992) de Hartford, Ct. se convirtió en la primera mujer que ganó un Nobel de Medicina sin un equipo de trabajo detrás, gracias a sus descubrimientos de los elementos genéticos móviles.

En 1986, la italiana Rita Levi-Montalcini (1909-2012) fue reconocida con este honor, por sus descubrimientos en los factores de crecimiento.

En 1988 Gertrude B. Elion (1918-1999) de Nueva York por su aporte para diseñar fármacos que pudieran eliminar o inhibir la reproducción de patógenos particulares sin dañar las células huéspedes.

La alemana, Christiane N. Volhard (1942) fue reconocida en 1995, junto al resto de sus compañeros alemanes por sus descubrimientos sobre el control genético en las primeras etapas del desarrollo embrionario.

Linda B. Buck, nació en Seattle, Wa. en 1947, fue la ganadora en 2004 por su trabajo sobre feromonas y los olores se detectan en la nariz y se interpretan por el cerebro..

En 2008, le tocaría a la francesa Francoise Barré Sinoussi (1947) compartir el premio por descubrir la causa viral del cáncer cervical, que permitió el desarrollo de la vacuna del VHP.

En 2009 la australiana Elizabeht Blackburn (1948) y la americana Carol W.Greider (1961) ambas en la Universidad de California en Berkely, fueron las premiadas por descubrir la naturaleza molecular de los telómeros, los extremos de los cromosomas que sirven como tapas protectoras esenciales para preservar la información genética y por descubrir conjuntamente la telomerasa, una enzima que mantiene los telómeros.

La científica noruega May-Britt Moser (1963) se llevó el Nobel en 2014 por sus estudios sobre células nerviosas en el hipocampo, un área ubicada en el centro del cerebro..

Hasta ahora la única asiática ha sido la china Tu YouYou (1930) quien en 2015 se llevó el galardón por descubrir la eficacia de la molécula antimalárica de la planta Artemisia annua.

Aunque parezca mentira, estos 4 dictadores y asesinos fueron propuestos al de la Paz: Adolf Hitler fue nominado en 1939 por el parlamento sueco. Además obligó a 3 alemanes premios Nobel a rechazar el galardón. Benito Mussolini, fue nominado en 1935.  Joseph Stalin también estuvo nominado en dos oportunidades al igual que el dictador cubano Fidel Castro, propuesto en 2001 y 2010.

El español Camilo José Cela, eterno candidato al Nobel, obtuvo el laurel en 1989, justo cuando había declarado que “daría con gusto el dinero del premio, con tal de conseguirlo”. El caso fue que Cela acudió a Estocolmo, participó de la ceremonia, pronunció un hermoso discurso, pero no regaló el dinero del premio.

Ha habido ganadores del Premio Nobel de la Paz muy controversiales. Rigoberta Menchú de Guatemala lo ganó en 1992 y había mentido en varios aspectos de su vida personal en el libro escrito por Elizabeth Burgos, la comunista esposa de Regis Debray. Yasir Arafat premio Nobel en 1994, un terrorista, un ladrón de más de $300 millones. Barack Hussein Obama lo ganó sin haber logrado Paz alguna. Juan Manuel Santos en 2016 por lograr una Paz inexistente en Colombia hasta el día de hoy. Durante las últimas décadas se han otorgado muchos premios Nobel de la Paz a personas de connotada trayectoria izquierdista.

Ser galardonado dos veces es un hecho extraordinario del que, hasta el momento, solo pueden presumir 4 personas.  John Bardeen, Física en 1956 y 1972. Marie Curie, Física en 1903 y Química en 1911. Linus Pauling, Química en 1954, de la Paz en 1962. Frederick Sanger, Química en 1958 y 1980.

Sólo en 1976 se quebró la solemnidad de la ceremonia de entrega. El premio de Economía había sido otorgado a Milton Friedman, a quien se le acusaba de haber inspirado la política económica de Pinochet en Chile. Cuando Friedman se paró, un joven estudiante sueco se levantó de su asiento e increpó a gritos a Friedman por su supuesta responsabilidad en los sufrimientos del pueblo chileno. Por supuesto esto no fue casual, fue una obra preparada por la izquierda internacional. La selecta concurrencia quedó estupefacta, pero la ceremonia volvió enseguida a la normalidad.

Según el New York Times el médico norteamericano Raymond Damadian desconforme con el Premio Nobel de Medicina 2003 consideró que el jurado le dejó fuera injustamente de compartir el premio de $1.3 millones con los dos galardonados, Paul Lauterbur y Peter Mansfield. Ellos basaron todos sus descubrimientos en mis trabajos de los años setenta, sobre la resonancia magnética (MRI).

David Vilgot Sjöman (1924-2006), un conocido director de cine sueco, le dedicó su película Alfred en 1995. En su libro ¿Quién quiere a Alfred Nobel? presentado el 29 de agosto de 2001, casi 100 años después del primer Premio Nobel, este director y ahora escritor, cuenta sobre manchas en la vida del inventor sueco. Ni el libro, ni la presentación, ni mucho menos los comentarios del director, han complacido a la Academia ni a la Fundación Nobel. El libro reunía 218 misivas sobre una relación del científico sueco con su amante Sofie Hess, una florista de 20 años, a la que instaló en París, en un piso muy elegante cerca de su domicilio con un sueldo mensual de medio millón de coronas, como agradecimiento a sus favores sexuales.

Mucho menos conocido es el verdadero sueño de Alfred Nobel de ser un gran escritor y dejó una obra de teatro titulada Nemesis. Seguramente que el Nobel que él mismo hubiera querido recibir no era el de Química sino… el de Literatura.  

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