Las elecciones son, ante todo, una expresión de confianza en nuestro sistema democrático y en la capacidad de una comunidad para decidir su futuro mediante el voto. Esta semana, Miami-Dade concluyó con éxito un proceso electoral organizado, seguro y accesible, demostrando, una vez más, la importancia de contar con instituciones preparadas para garantizar que cada voto sea recibido y contabilizado correctamente.
Detrás de cada centro de votación, cada boleta procesada y cada resultado reportado, hubo meses de preparación y el compromiso de empleados y trabajadores electorales que dedicaron largas jornadas a garantizar un proceso ordenado, transparente y eficiente.
“Podemos sentirnos orgullosos de haber llevado a cabo una elección segura, transparente y eficiente, pero nuestro trabajo no termina ahí. Queremos que cada votante de Miami-Dade comprenda el poder de su voz y participe activamente en nuestra democracia”, expresó Alina García, supervisora de Elecciones de Miami-Dade.
El éxito de esta elección también nos recuerda algo que nunca debemos dar por sentado: el derecho a elegir libremente a nuestros representantes.
Ese mensaje cobró un significado especial el viernes pasado, cuando la sede de la Oficina de la Supervisora de Elecciones, en Doral, sirvió de escenario para una conferencia de prensa convocada por la supervisora de Elecciones, Alina García, junto a miembros del Congreso y líderes de la comunidad y del sector empresarial nicaragüense-americano.
El encuentro se centró en los recientes acontecimientos en Nicaragua y en el deterioro de las elecciones democráticas bajo el gobierno de Daniel Ortega. Durante la conferencia se denunciaron los esfuerzos por eliminar la competencia electoral e impedir que el pueblo nicaragüense pueda elegir libremente a sus líderes.
El lugar tuvo un significado particular. Apenas unos días antes, los votantes de Miami-Dade habían ejercido precisamente ese derecho: acudir a las urnas, emitir su voto y hacer escuchar su voz. Este contraste nos recuerda el valor de proteger las elecciones libres y justas, así como la importancia de participar activamente en nuestra democracia.
Ahora, nuestra atención se dirige a las elecciones generales del 3 de noviembre. Los votantes deben comenzar desde ya a prepararse y recordar que el 5 de octubre es el último día para registrarse para votar en esa elección.
Las elecciones terminan, pero nuestra responsabilidad democrática continúa. Cada proceso electoral administrado con éxito fortalece la confianza pública y reafirma nuestras instituciones. Los recientes acontecimientos en nuestra región nos recuerdan que la democracia se construye elección tras elección, voto tras voto.







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