“LAS CHECAS”: UNA NUBE SANGRIENTA EN LA HISTORIA RECIENTE DE ESPAÑA

Written by Roberto Cazorla

8 de septiembre de 2021

En una de las checas más temibles estaba en el sótano del Circulo de Bellas Artes. Dicen que, si levantan las losas del sótano, aparecen centenares de cadáveres que los lapidaban. Presuntamente, la dirigía el poeta Comunista Rafael Alberti.

“LAS Checas”, marcaron un antes y un después en la reciente historia de España. eran lo que en Cuba es “Villa Marista”, centros de torturas y asesinatos. En esta “Espuela”, aparece una fotografía en la que se señalan los sitios en los que ejercían. A los españoles que aún viven y que fueron testigos de aquel “HORROR” con mayúsculas, se les ponen los pelos de punto. Fue la época más negra en la que, los “protagonistas” fueron los comunistas, formaban la banda de criminales denominados “El Frente Popular”, abrigados por la II República. En Estados Unidos “Republicano” significa la derecha, (presuntamente) anticomunista. En España la palabra “República” está maldecida, significa comunismo degollante, cruento como el impuesto a los cubanos.

“Las Checas” fueron centros para detener, requisas y asesinar a miles durante la Guerra Civil. En Madrid comenzaron en julio de 1936, y, en muchos casos, se prologaron hasta noviembre del mismo año, continuando algunas de ellas su actividad bajo otras formas. Más de 1,550 chequitas sembraron el terror en Madrid, asesinando a más de 4.000 inocentes; balance que denota su importante papel en la represión “frentepopulista”. Las checas en la capital fue el resultado de más de 3 años de investigación del Instituto CEU de Estudios Históricos (Universidad CEU de San Pablo),

El escritor Agustín de Foxá, según los entendidos en la materia, escribió la mejor novela sobre los crímenes comunistas, mayoritariamente en Madrid: “Madrid, de Corte a Checa”. “Las checas, cárceles sin ley creadas por partidos y sindicatos comunistas, ejecutaron a miles y sembraron el terror generalizado”.

Presuntamente, la checa más temible, era dirigida por el poeta Rafal Alberti, posteriormente tan premiado, teniendo (presuntamente) un pasado tremendamente ensangrentado.

OCURRE EN CUBA

El escritor y periodista Julio Martín Alarcón: “Detuvieron a tres curas y se los llevaron a la checa de las Cuarenta Fanegas, un hotelucho de ladrillo incautado por la CNT de la carretera de Chamartín. Había polvo, olivos en torno del tranvía y viñas agrias. Al fondo, el colegio de los jesuitas, rodeado de unos pinos achaparrados, de ancha copa marítima. Presidía el tribunal un estudiante de bachillerato, ayudado por un mecánico. Les interrogaron – ¿Sois fascistas? –“No; nunca nos hemos metido en política”, Era la peor contestación. Los llevaron a un cuarto desnudo, después de torturarlos, los fusilaron”.

Según el diplomático y escritor español Agustín de Foxás: “Fue el mayor descontrol, ocurrido en toda España: se sucedieron las matanzas durante el maldito verano de 1936, antes de la más sistemática: Paracuellos, ya en otoño, Las checas eran cárceles improvisadas por partidos y organizaciones sindicales comunistas, con carta blanca para detener, requisar y asesinar. Hicieron famosa la frase “te vamos a dar el paseíto”, hasta que llegaba a un rincón solitario y los fusilaban por la espalda”.

Como ocurre en Cuba y demás países bananeros que están aplastados por el comunismo; nunca se le daba oportunidad al condenado (siendo inocente) a defenderse, sin juicio: había de desaparecer a un fascista, aunque fuera cura, monja, estudiante, de derecha, a los que llamaban (como en Cuba) burgueses, enemigos de la revolución. A la mayoría de las monjas las violaban y luego asesinaban.

Una de las checas más temibles estaba en el sótano del Circulo de Bellas Artes. Dicen que, si levantan las losas del sótano, aparecen centenares de cadáveres que fueron lapidados.

El historiador Julián Casanova: “La checa provenía de las siglas rusas para “Comisión Extraordinaria Panrusa para la supresión de la Contrarrevolución y el Sabotaje”, y consistían en “cárceles improvisadas organizadas en numerosos edificios incautados donde se asentaban comisiones de investigación creadas por partidos políticos y sindicales comunistas con carta blanca para detener, torturar y asesinar”. Lo publicó en su libro de críticas, “República y Guerra Civil”.

“TERROR ROJO”

Con un pasado-reciente tan negro y tan sangriento, hace unos días, el presidente (¿?) Pedro Sánchez y los que forman su pandilla comunista, defendieron en el Congreso sus reacciones que son muy parecidas a las checas. Cuando las checas de Madrid difirieron notablemente del instrumento represivo y asesino soviético, aunque solo en la forma. En Madrid apenas se refirieron a ella con esa denominación. Así son de zorros y crueles los comunistas españoles que tenemos en el poder. Ni releyendo lo que significa la era más sanguinarias en los últimos tiempos, los comunistas siguen intentando que España sea una dictadura bolivariana. Ni colgándolos por los testículos, pagarían por tantos crímenes.

Otro historiador, Julius Ruiz, autor del libro “El Terror Rojo”: “Ambos (las checas soviéticas e la guerra civil rusa entre 1917 y 1920 y los tribunales populares (como en Cuba) republicanos, se caracterizaron por su arresto arbitrario y sus frecuentes interrogatorios brutales “juicios” y ejecuciones. Sin embargo, los tribunales nunca se basaron conscientemente en las primeras, sobre todo en la forma concreta de llevar a cabo los asesinatos. Talcomo escribió Agustín de Foxá, Madrid dio buena fe del “crimen motorizado”: a las víctimas se las llevaban a dar un paseo” en un vehículo confiscado y se le fusilaba a las afuera de la ciudad, en las rusas existía un amplio abanico, aunque el preferido era el de un disparo en el sótano o en el patio de la cárcel”.

Las evacuaciones sin juicio destinadas a fusilamientos masivos, para entender su alcance basta citar que ejercían como centros de detención y tribunales populares (como en Cuba) exprés sin ninguna garantía que en 24 horas resolvían contra el acusado su sentencia de muerte: un paseo por las tapias y zanjas del que no se regresaba. Los comunistas impusieron un terror revolucionario ya que estas comisiones de orden púbico formadas por elementos de partidos y sindicatos milicianos que ejercían sin ningún control, su propia justicia revolucionaria, que consistió en una cascada de asesinatos vilmente encubiertos como de seguridad contra elementos de la “quinta columna” y que se llevó por delante a cualquiera que tuviera buena posición económica, religiosa, de derechas, miembros de algún partido contrario al Frente Popular,  militares, aunque fueran retirados. No caían solo los falangistas, los sacerdotes, los militares, lo aristócratas. La ola de sangre llegaba hasta los burgueses pacíficos. “El cerco se serraba. Se apretaba la esfera de los condenados. Ya no caían solo los falangistas (derecha), los sacerdotes, lo militares los aristócratas. La ola de sangre llegaba hasta los burgueses pacíficos, a los empleadillos, y a los obreros no sindicados. Se fusilaba por todo, por ser de Navarra, por tener cara fascista, por simple antipatía, los milicianos, como niños y como los brutos, eran arbitrarios, y lo mismo mutilaban a uno antes de matarlo que acababan debiendo con él unas copas de coñac para después darle el tiro de gracias”.

Esto es una simple pincelada de los horrores cometidos por los comunistas. No obstante, España, hoy, la malgobiernan los comunistas. ¿Saben? En el fondo, me alegro que, por imbéciles, tengan que pagar como los cubanos, venezolanos y todas las víctimas del cancerígeno comunismo.

¡Le ronca los timbales!

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