La vid, un símbolo de la vida en Georgia

Written by Libre Online

15 de noviembre de 2022

De la antigüedad hasta nuestros días. La viticultura es parte inalienable del día a día de los georgianos, que ven en la vid uno de los símbolos de la vida.

Por Misha Vignanski

Así, Elgudzha Dzhaparidze, enólogo de 46 años de la ciudad georgiana de Bolnisi, a 64 kilómetros al suroeste de Tiflis, la capital georgiana, asegura que la vid es como un miembro más de su familia.

«Todas las mañanas me levanto y pido a Dios para que le de salud a mi mujer Eka, a mis 4 hijos, y también a mi vid que también es miembro de nuestra familia», cuenta a Efe antes de dirigirse a la rtveli (el nombre de la vendimia en georgiano).

Y es que los orígenes de la viticultura en esta parte del mundo se remontan a más de 8.000 años, según unas vasijas de arcilla encontrados hace unos años en unas excavaciones arqueológicas cerca de Tiflis. «La vid nos ayuda a vivir mejor, es como un símbolo de vida», afirma Dzhaparidze.

DE GEORGIA AL MUNDO

Junto con miembros de su familia, este georgiano se dirige al viñedo, que se extiende sobre tres hectáreas, para recolectar con mucho cuidado las uvas maduras de «saperavi», una variedad con la que se produce un vino de fama mundial.

«Este año en mi viñedo recogemos uvas saperavi y de otras variedades como kisi, shavkapito, tavkveri… Unas 10 toneladas en total», cuenta.

Los georgianos se sienten especialmente orgullosos del hallazgo en 2017 de un grupo de arqueólogos de pruebas de la existencia de vides en el país que se remontan a casi un milenio antes de lo que se estimaba hasta ahora.

Y es que tras más de cuatro años de trabajos en las montañas Gadachrili y Shulaveris, a unos 50 kilómetros al sur de Tiflis especialistas de Estados Unidos, Francia, Italia, Israel, Dinamarca y Canadá encontraron pruebas de la existencia de vides de finales de la Edad de Piedra.

Antes de estos hallazgos, se consideraba que el primer vino se produjo hace 7.000 años en Irán, en las montañas Zagros. Sin embargo, en Georgia, se descubrieron y estudiaron 26 muestras de tierra y una treintena de fragmentos de cerámica de recipientes antiguos.

Esos trozos de cerámica contenían ácido tartárico, la confirmación de que los habitantes de la zona se dedicaban a hacer vino, en concreto, vino blanco.

Especialistas israelíes confirmaron que esas vasijas datan del Neolítico, lo que sorprendió a muchos, ya que se pensaba que en esa época el hombre carecía de esa tecnología.

También consideran que los habitantes de la zona cultivaban sus propias uvas, aunque aún no lo han podido demostrar ya que no han encontrado semillas de uva en el yacimiento.

Los antiguos habitantes de la zona utilizaban grandes vasijas de arcilla para guardar el vino, algunas de las cuales podían contener hasta 300 litros de vino, según los investigadores.

LA RTVELI, UN MOMENTO SAGRADO 

«Así es la tierra histórica en la que nos ha tocado vivir, recolectar las uvas y elaborar el vino, y honrar las tradiciones que tienen miles de años», dice orgulloso Dzhaparidze, quien participó en su primera vendimia a la edad de los 10 años.

Reconoce que la rtveli es un momento sagrado para todos los vinicultores.

A Dzhaparidze y su esposa les suelen ayudar sus hijos, pero con el inicio del año académico estos se van a estudiar y su lugar en la vendimia los ocupan amigos y vecinos.

Uno de ellos, Badri, participa en la recolección de la uva con su perro, Max, el guardián de las 130 hileras del viñedo.

Elgudzha ha dado el nombre de «Dzhapara» al negocio familiar y presume de vender sus caldos no solo en Georgia, sino también en EE. UU., Italia, Alemania y otros países.

«Se trata de 4,000 botellas al año», dice el enólogo, quien explica que produce «vino de élite», cuyo precio asciende a unos 25 lari (alrededor de 9 dólares) por unidad. Y «todo se vende con éxito», agrega.

Dzhaparidze, jurista de profesión, planea extender más su negocio para almacenar hasta 12 toneladas de la bebida.

Simultáneamente, el empresario construye un pequeño hotel para turistas, a los que planea agasajar con degustaciones en su viñedo.

PRODUCTO DE IMPORTANCIA ESTRATÉGICA

El vino tiene una importancia estratégica en el sector de las exportaciones georgianas.

En 2021, el país caucasiano suministró un total de 107 millones de botellas de vino de Georgia que fueron enviadas a 62 países del mundo, lo que generó un récord de ingresos de casi 400 millones de dólares.

Estas ganancias suponen el 15 % de todo el presupuesto georgiano. Según dijeron a Efe en el Instituto Nacional de Estadísticas del país, este año Georgia ha vendido vino por valor de 120 millones de dólares.

Los expertos dicen que esta cifra podría ser más alta si Georgia no hubiera perdido el mercado ucraniano debido a la guerra.

Y es que durante el año pasado Tiflis exportó alrededor de 13 millones de botellas a Ucrania, el segundo principal destino de sus caldos después de Rusia, que recibió 62 millones de botellas. En tercer lugar en 2021 se situó Polonia con 7 millones de botellas.

DIVERSIFICAR LOS MERCADOS 

Precisamente al ser Rusia el primer mercado para el vino georgiano, Tiflis eludió imponer sanciones a Moscú, aunque sí se solidarizó con Ucrania en todas las plataformas y condenó abiertamente la ocupación de parte de ese país por tropas rusas.

Solo este año Georgia ha vendido vino a Rusia por 72 millones de dólares.

Mientras, Polonia subió al segundo lugar en la lista de importadores de vino georgiano. Le siguen China y Kazajistán.

El director de la Agencia Nacional de Vino de Georgia, Leván Mejuzla, señala que Georgia espera reducir su dependencia de las exportaciones de vino a Rusia del 60 al 40 % en los próximos cinco años.

Por eso, dijo, se han puesto en marcha campañas publicitarias en EE. UU., el Reino Unido, Alemania, Polonia y los países bálticos.

Según fuentes oficiales, este año en Georgia se recolectarán unas 250.000 toneladas de uva. Las autoridades prometen continuar trabajando en la mejora de la calidad del producto y de su imagen internacional para seguir agrandando una leyenda que nació 8.000 años atrás.

Temas similares…

Siempre en el entonces

Siempre en el entonces

Por J. A. Albertini,  especial para LIBRE PARÉNTESIS Ves, hoy hace brisa. La tarde está tranquila. El sol me habla de...

0 comentarios

Enviar un comentario

EnglishSpanish