La Provincia de Matanzas y su evolución (1919)

Written by Libre Online

7 de octubre de 2026

Cultura Cubana

Adolfo Dollero

Jovellanos

En estos pequeños pueblos resultaba muy apropiado el adagio: “El hábito no hace al monje”. Me decía mi vecino de Jovellanos que el conserje de la sucursal de un banco poseía un capital de 20.000 pesos, ¡equivalentes a cien mil francos, contando en la moneda de mi país!

¡Oh, Júpiter!

No hay riego y, sin embargo, existen varias lagunas en el término: las de Ranchuelo y del Coronel, que no se secan nunca.

Ríos no hay, pero sí un arroyo que permanece casi seco durante gran parte del año.

No se conoce la plaga de la langosta, pero hay bibijaguas en abundancia. Es el insecto dañino que más prolifera en toda Cuba.

El término de Jovellanos posee una buena red ferroviaria. De carreteras hay solamente unos cuantos kilómetros. Cuando esté concluido dicho tramo, entroncará con la Carretera Central de la isla, en un punto denominado “Conformidad”, colonia agrícola perteneciente al término municipal de Carlos Rojas.

Los últimos datos, correspondientes a noviembre de 1918, que me proporcionó el amable secretario del Ayuntamiento de Jovellanos sobre la existencia de ganado son los siguientes:

• 10.867 cabezas de ganado vacuno.

• 5.459 cabezas de ganado caballar.

•    610 cabezas de ganado mular y asnal.

En Cuba no existe registro pecuario para el ganado cabrío y porcino; de estas especies hay pocas cabezas en el término de Jovellanos.

En las inmediaciones de la población existen unas canteras de piedra para construcción que, según me informaron, cuya piedra puede labrarse fácilmente.

También existen yacimientos de arcilla y, sin embargo, no hay fábricas de ladrillos. En un punto denominado “Junco”, a poca distancia de Jovellanos, se encuentra, a escasa profundidad, una capa de barro que utilizan las fundiciones para sus moldes. ¿Acaso se trata de barro refractario o gres?

Supe que algunos pozos artesianos han proporcionado buena agua sin alcanzar grandes profundidades: entre 30 y 40 metros. Sin embargo, el agua está generalmente demasiado saturada de carbonato de magnesia y otras sustancias.

No conozco análisis recientes del agua de Jovellanos.

En resumen, hay agua en el término, y sería muy cuerdo utilizarla para la siembra de frutos menores, algo que pocos hacen.

Entre esos pocos se encuentra el alcalde, señor Rubio, inteligente y acaudalado agricultor, siempre el primero en dar buen ejemplo cuando se trata de iniciativas útiles o patrióticas.

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