LA LIBRETA DE RACIONAMIENTO: “BOMBA” DE MISERIA CREADA EN LA EX UNIÓN SOVIÉTICA

Written by Roberto Cazorla

11 de agosto de 2021

Fidel Castro: “No dejes que el pueblo se alimente por sus propios medios, que pasen hambre y tú le das por ración, quiébrales las empresas, y te debes aprovechar de la ignorancia de algunos que pueden servir para repetir que los alimentos no les llega por culpa de la oligarquía, la oposición, los comerciantes. Y tú, como el héroe que los alimenta por ración, es la fórmula, pero destrúyele todo lo que puedas”.

Cuando yo tenía 11 y 12 años, todos los meses, en mi pueblo natal, Ceiba Mocha, me leía la revista “Selecciones del Reader’s Digest”, editada en Estados Unidos y en decenas de idiomas. A través de sus páginas, supe sobre la miseria que azotaba a la Unión Soviética, que fue “cuna” de la “Libreta de Racionamiento”; desde mi punto de vista, “la “bomba” de miseria creada por los comunistas.

En Cuba, el “aborto” gangrenoso que le pusieron por nombre Fidel Castro, el 11 de junio de 1961 impuso el racionamiento de la grasa para la alimentación, pero al año siguiente, el 12 de marzo 1962, nos “arrempujó” la libertad de racionamiento hasta para adquirir un “profiláctico”. Deserté de la isla el 1 de agosto de 1963 (jamás he vuelto, ni lo haré, aunque se convierta en la “Isla del Tesoro”). Entonces yo vivía en un pequeño apartamento en la calle 8 Nº 58, entre 3ª y 5ª (Vedado, La Habana). La encargada de dicho edificio, era una señora llamada Elia, a la que, para sorpresa suya, le dije: “Señora, tome usted mi libreta y, si se lo permiten, coja lo que me pertenezca porque yo no soy un “conejillo de las Indias”. Para mí no existe gobierno que me diga lo que tengo que comer, cuándo y cuánto. La señora se quedó en “una cutícula”. Desde aquel día de 1961, hasta que me fui, me sostuve por las cosas que mi madre me traía de Matanzas, y llegué a pasar necesidad hasta lo indecible. Y era que yo conocía al “Pájaro por la cagada”. Me lo había contado la citada revista estadounidense.

Entonces el siniestro Fidel Castro Afirmó: “No dejes que el pueblo se alimente por sus propios medios, que pasen hambre y tú le das por ración, quiébrales las empresas, y te debes aprovechar e la ignorancia de algunos que pueden servir para repetir que los alimentos no les llega por culpa de la oligarquía, la oposición, los comerciantes. Y tú, como el héroe que los alimenta por ración, es la fórmula, pero destrúyele todo lo que puedas”. Este tsunami de maldad, odio y negación a la especie humana, aunque su cerebro era capaz de crear algo peor, incluso más siniestro, aparece en el guión que se escribió cuando se impuso el desbarajuste mundial con el surgimiento de la putrefacta ex Unión Soviética. Tal cinismo, al ponerlo en práctica, llega al control totalitario del pueblo, se le extirpan las neuronas y lo convierten en androides.

Ante tal salvajada y tan desmesurada forma de violar los derechos humanos, los comunistas siempre han pretendido desvanecer que la idea tan ruin haya salido de ellos. Pero hasta el más tonto de los seres sabe que fueron los creadores de la “Bomba de Miseria” que resulta la libreta de racionamiento. Tras haberla impuesto el sistema inspirado en la propiedad estatal de los medios de producción a partir de la “Revolución Bolchevique” de 1917. ¡Cuántos tiempos matando de hambre a medio mundo! El racionamiento del pan en la URSS se inició en Leningrado, desde donde se extendió al resto de las ciudades. A continuación, se racionaron los productos como el azúcar, té, aceite, mantequilla, carne, huevos, etc. Lo más necesario para subsistir medianamente.

En la ex Unión Soviética, la libreta de racionamiento existió durante 60 años, hasta que en 1990 (casi que el otro día) el Estado comenzó a vender dichos productos a precios más altos, provocando una degradación económica difícil de controlar. Lo mismo ha sucedido en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, etc.

Repito: “¡ Todo aparece en el guión escrito en 1917!

La hambruna que padecieron todos los países que formaron el Bloque Soviético, solamente lo pueden entender Cuba y el resto de los países latinoamericanos que están siendo devorados por el comunismo. Los soviéticos se liberaron de dicha libreta gracias a Gorbachov, que fue considerado un reformador legendario que dio libertad y democracia a un país “aplastado”, creando conceptos de transparencia y libertad de expresión, y además con detractores que lo acusaban de acabar con una superpotencia.

Suelo oír a ciertos españoles decir: “¡ Ah, el racionamiento que nosotros sufrimos fue terrible!”. Pero no dicen que la libreta de racionamiento la impuso el comunista Francisco Largo Caballero (famoso como “El Lenin español), por medio de un decreto el 5 de marzo de 1937, y publicado en la “Gaceta de la República” el 7 de marzo de 1939. Dicho panfleto rezaba: “Se crea en todos los Municipios de la España leal la tarjeta de racionamiento familiar”. Recordemos que entonces imperaba la II república, el Frente Popular, que era una “Cueva de Ali Baba” pero con miles de ladrones y asesinos.

EXCEPTUANDO ARGENTINA

Más tarde, durante el período de la posguerra que estuvo marcado por la escasez, una orden ministerial de 14 de mayo de 1939, estableció el régimen de racionamiento en España para los productos básicos alimenticios y de primera necesidad. El racionamiento perduró oficialmente hasta mayo de 1952, fecha en que desapareció para todos los españoles. Pero aquella hambruna fue el producto de haber pasado una Guerra Civil en que los comunistas no “dejaron estaca en pared”. Cuando Franco fue acorralado por todos los países, exceptuando Argentina que fue el único que le enviaba trigo para que los españoles pudieran degustar un pedazo de pan.

Y, para que se convenzan que la “bomba” de miseria que significa la Libreta de racionamiento, es orgullo de los comunistas, en Chile cuando el desgobierno comunista de la “Unidad Popular” presidido por el bien “requetemuerto” (se suicidó con un rifle que le había regalado su amigo H. de la G. P. Fidel Castro), fueron creadas en 1972 las “Juntas de Abastecimiento y Control de Precios”, para hacer frente a la escasez de productos y desabastecimiento que condujo a la crisis económica de 1973. Dichos comités de racionamiento fueron disueltos una vez derrocado el desgobierno comunista de Allende e instaurada la “dictablanda” militar (lo que necesitan los países bananeros latinoamericanos) tras la toma de Estado del 11 de setiembre de 1973, dirigido por Augusto Pinochet que, dicho de paso, dejó a Chile limpio de comunistas fratricidas y navegando en oro.

En Venezuela, la dictadura de Nicolás Maduro anunció en 2016 la creación de los “Comité Local de Abastecimiento y Producción”, o sea, la tan “humanitaria” libreta de racionamiento, la “bomba” de miseria de la que presumen los patibularios de la maldita ex Unión Soviética.

En Cuba, después de casi 63 años de dictadura, la gente muere de hambre y por falta de medicinas. Me gustaría tropezarme con un valiente que me dijera frente a frente, en qué país comunistas la gente no se muere de hambre, y que se atreva a negarme que los únicos que navegan en la riqueza son los dictadores y sus esbirros.

¡Maldito sea hasta el último comunista que lleva su mochila repleta de desgracia para lanzársela a pueblos indefensos!

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