La letra manuscrita

Written by Libre Online

12 de enero de 2022

Los escépticos hombres de ciencia están por fin convencidos de que la letra manuscrita revela datos ocultos en cuanto a la salud y la mente de uno. He aquí los signos que buscan.

Por B. G. Seymour (1953)

Después de muchas generaciones de mofarse, los expertos médicos se han convencido de que es posible averiguar datos importantes sobre una persona examinando muestras de su letra manuscrita.

Todos los días llegan, de médicos y psicólogos nuevas confirmaciones del valor de la letra manuscrita para diagnosticar males físicos y emocionales, los mismos grupos profesionales escépticos que hasta hace poco se encogían de hombros desdeñando el análisis del carácter basado en la escritura como algo no más científico que la lectura de las protuberancias de la cabeza o las hojas de té.

Recientemente alguno de los más destacados médicos de los Estados Unidos se congregaron en New York bajo los auspicios de la Sociedad de Grafología Americana para discutir las nuevas modalidades en grafología, la ciencia de la interpretación de la escritura manuscrita. He aquí alguna de las cosas asombrosas que, según revelaron se pueden detectar ahora sobre cada uno de nosotros con ayuda de esta nueva “herramienta de diagnóstico”.

Rasgos predominantes del carácter que afectan nuestra felicidad tanto en el trabajo como en el hogar.

Señales de perturbaciones o trastornos emocionales, incluyendo formas tan serias como son la paranoía y la esquizofrenia. Tendencias hacia el alcoholismo. Evidencia de dolencias nerviosas y físicas, incluyendo la epilepsia y el cáncer.

De modo tan agudo se ha descubierto que la letra retrata la vida emocional y física del que escribe que los geriatras -especialistas en problemas médicos en los ancianos- están haciendo uso de pruebas grafológicas para distinguir entre la senelidad normal y el verdadero desequilibrio mental. Los hospitales y clínicas están estudiando la letra de los pacientes para que les ayude  determinar la efectividad de las drogas y otras formas de terapia y a tratar el curso de la recuperación de una  amplia gama de dolencias.

¿Cuál es el secreto que han encontrado los expertos en esta ciencia nueva y todavía relativamente imperfecta? Un psicólogo sobresaliente, el doctor Warner Wolff del Board College, en el estado de New York, explica el fenómeno de esta manera:

“No es una casualidad el largo que haga usted sus rasgos, lo ancho que haga sus trazos, dónde ponga la tilde de la “i”. todo eso está gobernado por las leyes de su personalidad.”

Descubriendo

a un asesino

Tan sencilla cuestión como es la presión que pone usted en la pluma señalan los expertos, es un indicio de hasta que punto se concentra usted. La nitidez y lo uniforme que sea su letra es señal de los bien organizado que están sus pensamientos y hasta que punto goza usted de tranquilidad emocional.

Cuando la letra suele ser desigual y desorganizada, es cuando los investigadores comienzan a buscar dificultades serias. Una vez al doctor Wolff, el psicólogo del Hard College que había hecho extensas investigaciones en grafología, le entregaron un montón de muestras de letra de mano hecha por individuos que él nunca había visto.

“Una de esas personas”, le dijeron, “es un asesino”. La policía sabe que una de ellas tiene que haber cometido el crimen, pero no posee medio de saber cuál de ellas es. ¿Puede usted darle alguna pista a seguir?

Wolff examinó los papeles hasta que su penetrante ojo grafólogo se sintió atraído por uno de ellos…una letra emborronada, desordenada en que los caracteres estaban escritos en declive en todos sentidos.

“Ésta”, declaró, “es una letra peligrosa, sádica, agresiva, brutal, inflexible. Este pudiera ser su hombre”. El científico tenía razón.

Acusado del crimen, el sospechoso confesó.

En un hospital de enfermedades mentales de Louisiana, se analizó la letra de setenta y cinco pacientes que se suponía estaban recobrándose de esquizofrenia. Dijeron los médicos que el análisis había descubierto signos de desequilibrio mental continuado que ellos no lograron detectar por otros medios.

En una clínica de Rhode Island que se especializa en problemas médicos en los ancianos, se está usando la grafología con precisión casi increíble. El doctor Malford W. Thewlis, director de la clínica, ha descubierto que la letra de los pacientes puede arrojar la presencia de muchos trastornos físicos y mentales, haciendo así más fácil distinguir entre la verdadera enfermedad y la debilitación normal debida a la vejez.

Evitando el suicidio

En Baltimore, los neurólogos de la Escuela Médica y Hospital J. Hopkins están haciendo uso de la letra manuscrita para hallar señales de la clase de tensión emocional que puede conducir al alcoholismo. Una de las más dramáticas demostraciones del valor de la grafología ocurrió hace unos años en California cuando un médico recortó una parte pequeña y al parecer inocua de una carta escrita por un paciente y se la envió a una grafóloga local, “No deje fuera de la vista a la muchacha que escribió eso. Puede suicidarse en cualquier momento”. Al día siguiente mismo la joven que había escrito la carta intentó suicidarse.

Tan notables demostraciones no significan que necesariamente se puede leer las intenciones de una persona en los puntos de las ies o que se puede decir por la forma en que el hijo universitarios garrapatea su nombre en una petición de fondos, en qué cosa ha estado gastando su mesada.

Los grafólogos advierten tantas diferentes combinaciones posibles de rasgos de la escritura como personas existen -cada una es un caso individual en qué diferentes grados y matices de intelecto y temperamento se hallan presentes. Algunas de estas tendencias las suprimen o contrarestan tendencias más fuertes. Y todas ellas tienen que ajustarse mutuamente para dar un cuadro exacto preciso.

Señales de tribulaciones o de salud, he aquí alguna de las pistas que los grafólogos buscan en nuestra letra.:

Letras oblicuas hacia delante: signo de tendencia gregaria, extroversión, cualidades de jefatura. Pero un sesgo extremo, especialmente cuando se combina con presión débil de la pluma, puede significar falta de dominio propio.

Oblicuidad hacia atrás: suele significar, por lo general. Inhibición, falta relativa de exhibición emocional.

Sesgo de palabras y sentencias hacia arriba, en dirección a lo alto de la página: optimismo, júbilo, ambición.

Sesgo hacia abajo, de palabras y sentencias: depresión, decepción. Una inclinación o declive hacia abajo al final de las líneas o palabras puede significar trastornos emocionales.

El alarde

Formaciones ornamentales de letras: tales rasgos, incluyendo formas circulares en vez de puntos en las “i” y de iniciales enroscadas, puede indicar autoabsorción o aptitud para dirigir espectáculos.

Formaciones angulares de letras: hacen que el grafólogo busque otras señales de tensión.

Letras redondas: adaptabilidad, confianza en si mismo.

Letras formadas indistintamente: con frecuencia son características de la persona evasiva.

Letras rotas: posibles pistas o trastorno emocional.

Palillos largos, rectos en cruz, en la “T”: dominio de sí mismo. Los palillos curvos de la “T” están asociados con la relajación, la liberación de la ansiedad; los cortos acusados, son un probable signo de crueldad.

Rasgos finales largos en las letras: con ellos suelen estar relacionados en general la voluntad y la cooperación.

Rasgos finales cortos: con frecuencia son parte de una combinación de factores que demuestran malevolencia, terquedad.

Tales reveladores signos, vistos a través del lente de la grafología. Son datos para el retrato de uno, retrato que uno incoscientemente trata cada vez que aplica la pluma al papel.

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