LA INCREÍBLE HISTORIA DE DOS ASTURIANOS EN CUBA

Written by Alvaro J. Alvarez

29 de septiembre de 2021

Alejandro B. Suero Balbín, el inmigrante asturiano que llegó a Cuba siendo un adolescente y sin dinero alguno, pero allí pudo en unos pocos años, construir un imperio de más de 8 millones.

Muchas son las historias de inmigrantes españoles que llegaron a Cuba en medio de la más desoladora pobreza y levantaron enormes fortunas. Sin embargo, pocas tan increíbles como la de Alejandro Bonifacio Suero Balbín. Aunque la gran mayoría de estos españoles querían mucho a la Isla, después de haber creado un respetable capital muchos construyeron mansiones en sus pueblos y entonces eran llamados indianos, existe un libro de 352 páginas dedicado a las 250 casas construídas en Asturias, por indianos.

El otro asturiano sería Acisclo del Valle Blanco, que habiendo nacido en otro pueblo, distante 35 km. de la aldea de Alejandro Suero Balbín hicieron vida, negocios y familia juntos en Cienfuegos en los años finales del siglo XIX.

Don Alejandro, hijo de Ignacio Suero y Teresa Balbín, nació el 26 de febrero de 1847 en Lué de Colunga, una pequeña aldea situada a unos 54 km al N.E. de Oviedo y a 8 km. de Lastres, un precioso pueblo de la costa cantábrica de Asturias. Embullado por su tío José Balbín y apoyado por su padre, el sobrin con apenas 14 años se embarcó para Cuba, el 10 de junio de 1861. El niño había comprendido que si no abandonaba su aldea, viviría y moriría en la pobreza por eso a tan temprana edad, se fue a trabajar con su tío a Sancti Spíritus, como dependiente de su negocio textil. En 1870, como muchos espirituanos, se marchó a Ciego de Ávila, distante unos 75 km, con apenas 700 pesos, para desplegar allí una febril actividad, primeramente en la rama maderera, pero luego se diversificaría.

El 22 de mayo de 1872 se casó con la avileña, María de la Concepción Rodríguez-Venegas y de la Paz conocida por Concha, con la que tuvo 11 hijos, pero solamente 4 llegaron a la adultez: Álvaro, Leopoldo, David y Amparo Teresa (como veremos más adelante se casó con Acisclo y su hijo mayor Alejandro fue el padre de Alejandro del Valle Martí (1938-1961) brigadista #2546  fue el Jefe de los 177 paracaidistas de la Brigada 2506. Uno de los 22 combatientes que escaparon en el bote Celia de 18 pies. Antes de ser rescatados el 4 de mayo a 100 millas de las costas de Lousiana 10 murieron de hambre y sed, uno de ellos fue Alejandro, el bisnieto de Alejandro Suero Balbín).

Don Alejandro, tuvo la habilidad suficiente para abrirse camino en la vida y se desarrolló en la región avileña como un versátil comerciante, emprendiendo negocios en los giros de víveres, ropa, panadería, ferretería, cría y ceba de ganado, exportación de maderas y casa de banca.

A la par que incrementaba su fortuna, don Alejandro se preocupaba por el mejoramiento de la ciudad en la que se había asentado. A su iniciativa se debió en la década de 1870 la fundación del Casino Español de Ciego de Ávila y a su generosidad la construcción de varios de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

En 1875 construyó el Edificio Balbín en la calle Libertad esquina a Honorato Castillo (1) edificio que albergaba almacén de víveres en general, una ferretería y la panadería donde se elaboraban y horneaban las galletas Balbín, famosas en toda Cuba. 

El 20 de julio de 1885 tomó posesión de la alcaldía de Ciego de Avila. El 22 de agosto de 1886, un huracán destruyó gran parte de la población, pero él siendo el alcalde aportó gruesas sumas de su propio dinero para ayudar a la reconstrucción, auxiliando a muchas familias que perdieron sus hogares. Sin duda alguna Suero Balbín contribuyó al desarrollo económico de la ciudad y su administración se caracterizó por eficiencia y honradez, al extremo que fue declarado Hijo Adoptivo de Ciego de Avila el 8 de diciembre de 1886.

Por otra parte fue condecorado con la Orden Isabel La Católica, por su lealtad al gobierno español y por sus méritos en bien de la nación.

El 5 de julio de 1887, decidió no continuar en su puesto de alcalde para dedicarse por completo a sus negocios.

Como siempre quiso sus hijos recibieran la educación que él no pudo tener, los envió a estudiar a EE.UU, España y Francia, país de su preferencia y donde  gustaba pasar largas temporadas. Precisamente allí, en París, fue donde falleció en 1899 su esposa Concha, quien fue enterrada en el famoso cementerio del Este de la capital francesa…. Pére Lachaise. (2)

Su hijo Álvaro Suero Rodríguez-Venegas, estudió Medicina en las Universidades de Valladolid y de La Habana y fue Alcalde de Cienfuegos de 1921-1923, David, su otro hijo era Abogado.

Suero Balbín, hombre preocupado por el bien público financió el establecimiento de una escuela primaria en su aldea natal de Asturias y donó 40,000 m² de su hacienda El Bagá para que se construyera el Cementerio de Ciego de Ávila.

Al morir José García de la Noceda en 1886, su hermano Manuel quedó como único heredero y residiendo en Asturias. En 1895 se renueva la sociedad y cambió el nombre para Cacicedo y Cía, entrando Alejandro Suero Balbín como socio gerente al igual que el santanderino Esteban Cacicedo. Manuel siguió de comanditario desde Asturias. El Almacén y casa de García de la Noceda (conocido como El Moro) que después sería Cacicedo y Cía. era el mejor edificio de Cienfuegos construído en 1879.

Durante la Guerra de los Diez Años y durante la recién iniciada en 1895, don Alejandro, por su gran influencia con el gobierno español, pudo conseguir que muchos ciudadanos arrestados por insurrectos, fuesen puestos en libertad y hasta logró pudieran salir del país.

José Martí en su cuaderno de Apuntes #3 escribió estas breves líneas, un poco extrañas pero así correspondía al lenguaje de los conspiradores: “Severo Pina-Scti. Spiritus. Los tres Laera: en negocio de madera Alejandro Suero Balbín. Manuel Laera”

En el tomo 4, página 93 de su diario Fermín Valdés Domínguez, el Jefe de Despacho de Máximo Gómez, confirmó la actividad clandestina en la zona de La Trocha con la siguiente nota: Manuel “Chicho” Torres Cruz, el agente #1 de la inteligencia mambisa en Ciego de Ávila, vincula a Balbín con el coronel del Ejército Libertador José Braulio Alemán, Jefe de Confidencias de La Trocha. Este oficial, en carta del 27 de mayo de 1897, le decía a Máximo Gómez: “Don Alejandro Suero Balbín, español de verdad, puede servirnos con carta de Ud. si Ud. lo solicita. Es un ricacho que en la pasada Guerra sirvió”.

Ya en ese momento existía el Club Alemán, encargado de suministrar a los mambises pertrechos e informaciónes sobre el movimiento de tropas. Por muchas medidas que se tomaban para burlar la vigilancia enemiga, no siempre podían lograrlo estos patriotas del silencio. En junio de 1897, al ser capturada la correspondencia del General Francisco Carrillo, quedó develada la identidad de los detenidos: Torres, González, Cruz, Companioni, Viciedo, Echamendi y otros 3 más.

Todos fueron de inmediato enviados a la Fortaleza de La Cabaña en La Habana. Entre los nombres también aparecía Suero Balbín, pero Valeriano Weyler, Capitán General del Gobierno Español, tuvo en cuenta los servicios prestados, en otros tiempos a la Metrópli y la inmensa fortuna del prisionero y se conformó con desterrarlo a España.

Terminada la contienda, en 1899 don Alejandro Suero Balbín regresó a Cuba y rehizo su fortuna con el mismo empeño de los primeros días. Sin embargo no regresaría más a Ciego de Ávila, la ciudad que más amó, porque se estableció en Cienfuegos. Sus negocios en Ciego de Ávila los mantuvo por intermedio de su hijo Leopoldo y de algunos apoderados.

En la última década del siglo XIX, el comerciante español Celestino Caces construyó una casa de dos pisos en Punta Gorda, conocida como la Quinta Morisca. Cuando este hombre se retiró de los negocios se la vendió a Alejandro Suero Balbín.

En 1906 Acisclo contrajo matrimonio con la avileña Amparo Suero Rodríguez-Venegas (1885-1969) y como regalo de boda, Alejandro Suero Balbín, padre de la novia y socio de Acisclo, le regaló a su hija la casa y sus terrenos aledaños, inscribiendo la propiedad a su nombre. Sin duda alguna el que Acisclo se casara a la edad de 41 años con una mujer de 21 años, fue una estrategia de ambos comerciantes. Las estrategias matrimoniales estuvieron muy de moda entre las élites económicas asturianas y españolas en general.

Tuvieron 8 hijos: Alejandro (3), Amparo, Amalia, Purísima Concepción, Acisclo José (4), Ramón, Leopoldo y María Teresa.

El acaudalado comerciante Acisclo del Valle Blanco había nacido en Arriondas (situada a 64 Km. al Este de Oviedo) el 17 de noviembre de 1865 y bautizado al día siguiente. Era hijo de Ramón y de María. En la villa aprendió sus primeras letras y en Cangas de Onís, el bachillerato. Pertenecía a una familia de clase media, pues su padre era dueño de algunos establecimientos menores dedicados al comercio. Emigró a Cuba a petición de su padre que, al enterarse de la situación económica de La Isla y de las facilidades que había para invertir en ella, envió a su hijo con un pequeño capital para que allí realizara negocios. Fue así como Acisclo, al morir su padre y con el apoyo de un tío materno (otro sobrín más) que residía en Cuba desde hacía algunos años, llegó el 24-nov-1882, a los 17 años de edad, pero acompañado por sus hermanos Modesto y Anastasio.

A su llegada se estableció en La Habana, pero un año después se trasladó a Cienfuegos junto a su tío. Es difícil discernir el interés particular de Acisclo por asentarse en Cienfuegos; se sospecha que haya sido por la cantidad de asturianos que ya estaban establecidos en la ciudad.

Del Valle, en los primeros 19 años de residencia en la ciudad de Cienfuegos, logró introducirse en diferentes ramas de la economía. El capital acumulado por él en el transcurso de los años le permitió entrar en el negocio de la concesión de hipotecas, el cual, años más tarde, fue una importante fuente de ingresos para Acisclo. En el año 1902 se asoció con Alejandro Suero Balbín y así apareció la casa comercial Suero Balbín y Valle Sociedad en Comandita. Dicha empresa significó la consolidación de su capital en Cienfuegos, con oficina en Argüelles #137.

En 1908 Alejandro Suero Balbín y Acisclo del Valle Blanco establecen negocios con The Cuban Central Railways Limited. El negocio consistía en que los señores cedían unas fajas de terrenos de varios solares situados al Oeste de la ciudad cienfueguera, los cuales se destinarían a nuevas líneas férreas.

En 1909 la firma de Suero Balbín y Valle era consignataria en Cienfuegos de varias líneas de vapores que se encargaban de conformar las vías comerciales y el traslado de pasajeros entre Cuba y el resto del mundo. Esta firma comercial fue la que más buques despachó en el puerto cienfueguero en 1909 con 6 ingleses, 12 españoles, 9 cubanos, 8 noruegos, 6 alemanes y 4 estadounidenses. Ejercían el control casi absoluto del comercio de importación de víveres en la región cienfueguera. Los mayores volúmenes de importación lo alcanzaban los granos de todo tipo, la harina de trigo, la manteca, el aceite, la sal, frutas en conserva, las carnes saladas y el café. La industria azucarera fue otra de las ramas de la economía donde invirtieron ambos asturianos. En 1915 compraron el ingenio azucarero San Lino, ubicado en el municipio de Rodas, compuesto por 51 caballerías de tierra. Todo fue adquirido por la Sociedad por el precio de 85,000 pesos en oro de cuño español.

Entre 1901 y 1917 del Valle Blanco adquirió un total de 28 propiedades, ubicadas no solo en la ciudad de Cienfuegos, sino también en otras localidades del país. Acisclo del Valle Blanco se introdujo también en la industria tabacalera y de combustibles. En el año 1919 se constituyó una nueva Sociedad Anónima, la cual reunía a tres de los comerciantes más ricos del momento, considerados ya millonarios, Cacicedo Torriente, Nicolás Castaño Capetillo y Acisclo del Valle Blanco, bajo la razón de Compañía de Mieles y Combustibles de Cienfuegos S.A. La Sociedad tenía por objeto la venta de mieles, petróleo y otros productos similares, para lo cual adquirieron una fábrica en las afueras de la ciudad que contaba con cinco tanques con capacidad para seis millones de galones de miel.

En el Casino Español de Cienfuegos, Acisclo y su hermano Modesto estuvieron en la primera directiva de dicha institución, concretamente al frente de la sección de Beneficencia. Se destacó el donativo de $5,000 para la construcción del Sanatorio de la Colonia Española, el cual le brindaba servicios tanto a los miembros del Casino como a la población en general. Del Valle fue miembro y primer presidente de dicho Sanatorio.

Pero, sin duda alguna, el mayor reconocimiento de Acisclo del Valle Blanco lo constituyó el Palacio del Valle. Para 1907 solo estaba construida en sus terrenos una casa de dos pisos. En 1913 del Valle inició la ampliación del inmueble que culminó en el año 1917. Las cualidades estéticas y arquitectónicas del edificio lo convirtieron en único de su tipo en Cuba. La majestuosa construcción se ha convertido en todo un símbolo de la ciudad de Cienfuegos, a un costo de 1½ millones de pesos.

La revista Cuba en Europa resaltaba en su edición del 15 de diciembre de 1915, la influencia de Balbín y otros españoles como Vicente Pérez, Manuel Llada, Vicente Iriondo, José Padró y Domingo Battle que agradecidos por la excelente acogida recibida en Ciego de Ávila, han puesto todo su empeño en devolver con creces los favores recibidos, a un pueblo antes modesto y ahora una ciudad en vías de gran progreso y prosperidad.

Alejandro Suero Balbín presidió la Compañía Jai Alai en Ciego de Ávila, fundada el 12 de febrero de 1919 con un capital de $250,000.

Don Alejandro falleció en La Habana el 31 de julio de 1930, sus restos reposan en el Cementerio de Colón y en su lápida se puede leer solamente… ASB.

El chalet de la Familia del Valle, en el centro de Arriondas, levantado en la década de los años 1920, es uno de los más representativos de la villa.

El 26 de diciembre de 1919, con 54 años, Acisclo del Valle Blanco falleció de un infarto al miocardio cuando regresaba en tren desde su Central San Lino, a donde había ido con su esposa. Murió sin dejar testamento alguno, por lo que el 24 de enero de 1920 la familia distribuyó los bienes ante un notario. A su muerte, su viuda y sus ocho hijos:  Amparo Amalia, Purísima Concepción, Acisclo, Ramón, Leopoldo Nilo, María Teresa y Alejandro Ramón fueron declarados como sus herederos legítimos y universales. Como todos eran menores de edad, la viuda nombró albacea a su cuñado Modesto del Valle Blanco. Años después, la familia viajó a España, trayendo consigo los restos mortales de Acisclo del Valle Blanco que, actualmente, se encuentran enterrados en el interior de la capilla-panteón familiar que ocupa el lugar más importante del camposanto de la capital parraguesa, el mismo que Acisclo del Valle mandó construir en 1913.

Alejandro Suero Balbín y Acisclo del Valle Blanco fueron dueños de inmensos almacenes y muelles marítimos, fincas destinadas al depósito de mercancías, líneas férreas, propietarios del central San Lino, uno de los de mayor productividad en la provincia de Las Villas.

Otros de sus negocios fueron: La West Indian Sugar Corporation—La Refinería de Azúcar de Cienfuegos—La Sociedad Cienfuegos Industrial S.A.—Compañía de Seguros y Finanzas de Cienfuegos—Hotel Jagua—Fábrica de Tabacos La Villareña.

Tenía acciones en: La S.S Hidroeléctrica Trinidad—La Madruga Petróleo and Company—La Cía Editora Tipográfica de Cienfuegos—El Diario La Correspondencia—La Compañía Nacional de Vinos y Licores de La Habana—La Sociedad Mercantil Villa de Caibarién—La sociedad Hernández y Hermanos en Colón—En Hernández y Cía de Jovellanos—Unión Agrícola Industrial— Finca La Lilita en sociedad con Gerardo Vázquez Alvarado.

En lo referente a bienes raíces, del Valle era propietario de un gran número de fincas y paños de terrenos en los barrios urbanos de Punta Gorda, Playa Alegre, Reina, la Calzada , la Juanita y lo que es hoy el Centro Histórico Urbano de la ciudad; también poseía propiedades en el barrio rural de Caunao, así como varias fincas en Yaguaramas. Fuera de los límites de la región cienfueguera, era propietario de terrenos e inmuebles en Manicaragua, Caibarién, Sancti Spíritus y Ciego de Avila.

(1) Los negocios de Alejandro Suero Balbín en Ciego de Ávila, fueron comprado por Benigno Prado, Cesáreo García y Luis Angel-Bello, quienes lo trabajaron hasta que fueron robados por Fidel Castro.

(2) Algunos famosos enterrados en este cementerio: Honoré de Balzac, Georges Bizet, María Callas, Marcel Camus, Frédéric Chopin, Ramón del Corral, Isadora Duncan, Ives Montand,  Juan Bautista Alberdi,  Édith Piaf, Oscar Wilde, Simone Signoret, Rafael Leónidas Trujillo Molina y Marcel Marceau. 

(3) Alejandro Ramón del Valle Suero (1907-1976) nació en Cienfuegos y murió en Veracruz, México. En 1935 estando viviendo en España peleó en la Guerra de Abisinia contra Italia (historia recogida en el libro Un Hombre Blanco en el Infierno Negro) luego lo haría del lado republicano contra Franco 1936-1939. Se casó con la bella María Luisa Martí y Ramia (quien luego de divorciada se casó con Cady). Tuvieron dos hijos Jorge Luis y Alejandro del Valle Martí.el valeroso Jefe de los Paracaidistas que murió de hambre y sed en el Bote Celia.

(4) Acisclo José (1915) se casó con Mary Angel Bello, vivían en Ciego de Avila en la calle Maceo al lado del cine Carmen. Padres de Marilyn, Amparo y de Vicky. 

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