LA HAZAÑA DE COLÓN EN LÁMINAS ANTIGUAS

Written by Libre Online

12 de octubre de 2022

A las 2:00 de la madrugada del viernes 12 de octubre de 1492, Rodrigo de Triana, encaramado en los palos de uno de los buques que venían de Oriente, gritó: “¡Tierra!” allá lejos en la obscuridad de la noche,  se distinguía una sombra aún más espesa que las otras sombras. Con las primeras luces del alba unas lejanas palmeras sacudidas por la brisa,  parecieron dar la bienvenida a los audaces viajeros. La isla de Guanahani se ofreció de este modo, sencillamente, a estos hombres Barbados que llevaban tres meses buscando un ilusorio camino hacia las Indias y que, de pronto, se habían tropezado con un nuevo continente,  un nuevo mundo,  del que era minúsculo anticipo aquella verde islita como perdida en el vasto enjambre de las Bahamas o Lucayas.

Así se inició la conquista de América. Riquezas fabulosas y tierras fabulosas, llanto, sufrimientos, alegrías, sangre… el escenario del mundo se había hecho más vasto para el hombre. La tierra se había vuelto redonda y más pequeña. Ya eran posible todas las audacias. 

Por sobre la estela abierta por aquellas tres ligeras carabelas audaces,  otras naves vendrían en busca de un mundo mejor. Y en las naves unos hombres que, errores aparte trajeron aquí su habla y su temor a Dios.  Unos hombres, como todos los hombres, violentos, avariciosos, crueles… Pero también, como todos los hombres generosos, sufridos,  abnegados.

Hoy se celebra un aniversario más de aquella madrugada de octubre en que don Cristóbal Colón se topara con una islita del archipiélago de las Bahamas. Para honrar al genial navegante y recordar la fecha en cuestión, LIBRE ofrece a sus lectores estas páginas en las que por medio de grabados antiguos se rememora la gesta del descubridor. 

EL 20 de mayo de 1506, Cristóbal Colón dejó de existir en Valladolid, en brazos de los frailes de los Francisco. Celebrándose sus exequias con religiosa solemnidad en la parroquia de Santa María de la Antigua. 

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