LA CHAMBELONA, una canción o una guerrita

Written by Alvaro J. Alvarez

19 de octubre de 2022

Podemos aceptarla en las dos definiciones, inicialmente como canción y luego como tema de la guerrita, alzamiento o revolución de los Liberales en febrero de 1917.

LOS ORÍGENES

Según la opinión del antropólogo cubano Fernando Ortiz (1881-1969) la música de La Chambelona no es de origen africano, como muchos suponen sin fundamentos precisos: “africano es según él, solo el compás, que ha popularizado la vieja conga y la define como un canto popular en ritmo de conga, que utiliza la estructura de una vieja cancioncilla española mezclada con elementos rítmicos de origen congo”.

A juzgar por lo que, en mayo de 1930, escribió el memorialista Ramón A. Catalá en su columna que aparecía en el Diario de la Marina, su estribillo se conocía ya en los años 80 del siglo XIX. Fue en esa época en que el periodista Felipe López Briñas improvisó para el diario habanero La Lucha una redondilla que alude a dos 

gobernadores españoles e ilustra sobre la situación económica del país:

Desde que se fue Chinchilla / y ha venido Polavieja / yo no como mantequilla / ni tampoco ropa vieja / ¡Aé, aé, aé La Chambelona

Con respecto a esta cuarteta, Ortiz puntualiza que no se sabe cuál fue su música, pero el estribillo fue tomado de una canción entonces de moda, que el periodista aprovechó en su satírica copla.

(José Chinchilla y Diez de Oñate, militar español que nació en 1839 y falleció en 1899. Fue Gobernador y Capitán General de Cuba de febrero a agosto de 1890. Camilo García Polavieja que nació en 1838 y falleció en 1914 lo sustituyó en el cargo desde agosto 1890 hasta 1892). 

En 1909 hay evidencias del uso de la tonadilla también con fines políticos y algunos cronistas afirman, a inicios del siglo XX por la zona central de la Isla, ya se cantaba una tonadilla que mencionaba a una famosa y bella mulata de rumbo que llamaban La Chamberona o La Tamberona. 

Según Fernando Ortiz, el vocablo chambelona parece proceder del pueblo de Chambas, situado en esa zona y chambelona, según algunos, quiere decir “música de Chambas”, pero esto último podría ser mera suposición.

HIMNO DE GUERRA

Del poblado de Camajuaní, cercano al de Chambas, era un músico llamado Rigoberto Leiva Matarana (1886-1979) y según se documenta, será él quien la convierta en lo que, definitivamente, llegó a ser la conga La Chambelona, casi un himno de guerra en medio de la encarnizada batalla por la presidencia entre los candidatos de los partidos Liberal, Alfredo Zayas Alfonso y el Conservador, Mario García-Menocal Deop durante los comicios de 1916. 

Se cuenta que Leiva era rabiosamente liberal y que con un numeroso grupo realizó la travesía desde Camajuaní a La Habana, llevando la alegría del apoyo a Zayas convertida en una conga, que no podía ser otra que La Chambelona. 

Cuando descendieron del tren en la Estación Central cantándola y bailándola, de camino a la residencia de Alfredo Zayas, fueron interceptados por la policía, pues en los versos que cantaban insultaban a García Menocal, aquí podemos verlos: 

¡Aé, aé, aé La Chambelona! ¡Menocal para Chaparra, Marianita pa’ la zona! ¡Aé, aé, aé La Chambelona!

Mario García-Menocal y Deop, había sido el administrador del Central Chaparra antes de llegar a presidente el 20 de mayo de 1913. A su esposa Mariana Seva Rodríguez (1866-1941) la están enviando para un burdel o prostíbulo.

José Lorenzo Fuentes en las páginas 67 y 79 de la revista Bohemia del 30 de agosto de 1953, dice que Rafael Hurtado Blanco acababa de fallecer en su casa en la calle Caridad esquina a Colón en Santa Clara, Las Villas.

 Hurtado le había contado durante su primera entrevista lo siguiente:

 “Creé este ritmo para incorporarlo a una banda de circo donde tocaba allá en Santiago de Cuba en 1912”.

Ese circo era el Kentucky y el nombre de su composición fue Tambelona pero luego la cambió para Chambelona, por ser más pegajosa. 

LA CHAMBELONA Y EL PARTIDO LIBERAL

En 1916 en plena campaña electoral surgió su música y con un conjunto que él dirigía, comenzaron a amenizar los actos de calle del Partido Liberal, al son de La Chambelona, porque él era Liberal desde 1906. 

El cuartel general del Partido Liberal en Las Villas estaba instalado en el Central Fe, propiedad de José María Espinosa Font, situado cerca de Camajuaní. 

Todas las noches se reunían en la casa del Dr. Pedro Sánchez del Portal (candidato a Gobernador de Las Villas) para tocar La Chambelona.

Continúa relatando Hurtado, que el expresidente José Miguel Gómez, líder del Partido Liberal, gustó de la tonada y lo llevó a La Habana donde fue aplaudido por las multitudes cuando hicieron su entrada en el Paseo del Prado hasta llegar al periódico El Triunfo que dirigía Modesto Morales Díaz. 

“Aquello fue un verdadero triunfo. Luego recorrió la Isla junto a JMG de Oriente a Occidente. Derrotamos a García-Menocal, pero él no estuvo conforme con el resultado de las urnas y nos dio la brava.” 

Cuando el 10 de febrero de 1917, los Liberales se alzaron, lo hicieron al son de La Chambelona, por eso aquella revolución la llamaron la revolución de La Chambelona”.

Sorprendió a todos, durante la campaña, llegara un tren a la estación central de La Habana con cientos de liberales para apoyar a Zayas, los que venían ejecutando algo que se convirtió en una especie de himno que decía: 

“Aé, aé, aé La Chambelona” “Yo no tengo la culpita ni tampoco la culpona” y se añadía, “Aé, aé, aé La Chambelona”.

El 9 de febrero de 1917 fue el día señalado para la insurrección y aunque las acciones previstas en La Habana fallaron, el Ejército leal al General Gómez tomó los cuarteles de Santa Clara y Camagüey y el 13 de febrero al regimiento de Santiago de Cuba, controlando así las capitales de esas provincias. 

Todo había sido demasiado fácil y la alegría de los 

liberales reinaba en el 

oriente del país.

SE CANTABA Y SE BAILABA EN LAS CALLES

La Chambelona se cantaba y se bailaba en los campamentos, en las calles y hasta algunos afirmaron ver al mismísimo General José Miguel Gómez “arrollando” en el parque central del pueblo de Majagua, lugar donde se estaban concentrando sus fuerzas para avanzar hacia La Habana. (Majagua está a unos 9 kms. al Sur del campamento de Máximo Gómez, La Reforma).

Sin embargo, el exceso de confianza que tenía Gómez en la victoria no le permitió aquilatar bien la considerable fuerza militar equipada con modernas armas que tenía el presidente García-Menocal en la capital y que éste desplazó rápidamente a las zonas orientales en conflicto. 

Por si fuera poco, los EE. UU. que habían entrado en la Primera Guerra Mundial, no querían revueltas en Cuba y le brindaron su ayuda al presidente Menocal y declararon que no reconocerían a ningún gobierno producto de una insurrección. 

LA CHAMBELONA HABÍA CONCLUIDO

Y vino el gran revés para el General José Miguel con su hijo Miguel Mariano y toda su escolta que habían salido de Majagua, el 8 de marzo, 1917 y en Caicaje (cerca de Placetas) fueron cercados, apresados y trasladados a La Habana donde fueron internados en las galeras del Castillo del Príncipe. La rebelión del General José Miguel Gómez había concluido en unos pocos días.

Alegraron al expresidente en su encierro de 11 meses las visitas de María Calvo Nodarse (1892-1977), la primera mujer que tuvo cartera dactilar en Cuba, que hoy todavía se recuerda por el sobrenombre de La Macorina, su amiga íntima desde épocas mejores y que continuó siéndole fiel aún en aquellos días aciagos.

El 20 de mayo de 1917, el Mayor General Mario García Menocal tomaba posesión de nuevo como presidente de la República. 

El 18 de marzo de 1918 fueron amnistiados el General José Miguel Gómez y todos los que participaron en el alzamiento que ha quedado registrado en la historia con el nombre de La Chambelona.

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