La Atlántida: bajo el manto del mito

Written by Libre Online

9 de abril de 2024

De todos los lugares legendarios del mundo, el más famoso y que más fabulación y pasión humana ha despertado es la  Atlántida, la mitológica isla, cuna de una civilización desaparecida descrita por el filósofo griego Platón. Sin embargo, ¿existió realmente? Un 

investigador ofrece nuevas respuestas.

Por Ricardo Segura

La Atlántida es una ciudad legendaria descrita por el filósofo griego Platón (c. 429-347 a. C.), cuna de una civilización increíblemente rica y avanzada, que fue tragada por los mares y se perdió para siempre en una historia y que ha capturado la imaginación desde siempre, señala el historiador Mark Cartwright, en la Enciclopedia de la Historia del mundo. 

Añade que “sin pruebas arqueológicas ni ninguna información sustancial de otras fuentes que no sean Platón, la leyenda plantea más preguntas que respuestas”.

Cuatro de estas preguntas son: ¿Existió realmente la Atlántida? ¿Qué hay de verdad tras la sugerente sombra o el manto del mito? ¿Puede hablarse en propiedad de la existencia de una civilización perdida a partir de lo expresado por Platón en sus obras en forma de diálogo “Timeo” y “Critias”?, ¿Y, en caso afirmativo, en qué términos habría existido dicha civilización?

Las respuestas forman parte del libro “La Atlántida: ciencia e historia bajo el mito”, que compila las ponencias y conclusiones de los expertos participantes en el curso ‘La Atlántida: bases para una aproximación científica a su estudio’, celebrado en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) (sur de España).

Este libro fue coordinado por el doctor en Filosofía y licenciado en Antropología Social y Cultural, José Orihuela Guerrero.

“El enigma de la Atlántida ha cautivado al mundo a lo largo de los siglos y hoy, de la mano de estudiosos que desafían el paradigma, trata de desembarazarse de lo impostado y fantasioso, con vistas a rescatar el trasfondo científico de la cuestión y descubrir sus implicaciones históricas”, explica Orihuela.

Los profesionales de la arqueología, geología, literatura, filosofía, antropología e historia antigua, reunidos en la UNIA aspiran a una investigación definitiva del relato atlante en dos vertientes: la que lo conecta con el patrimonio inmaterial de la humanidad y la que puede terminar vinculándolo objetivamente al patrimonio material, según Orihuela.

Este investigador ofrece respuestas a  esas cuatro cuestiones claves sobre las supuestas ciudad y civilización atlantes, a la luz de lo expuesto por los especialistas en la UNIA.

¿Existió la Atlántida?

“Un grupo de opinión sostiene que Platón se inventó todo lo narrado en `Timeo´ y `Critias´, por lo que la historia de la Atlántida sería una invención”, según Orihuela.

Añade que un segundo grupo afirma que todo lo consignado en esos documentos responde a una verdad objetiva: ”luego Platón se habría limitado a transcribir literalmente lo que le fue transmitido sin aportar por su parte nada a la historia”.

Un tercer grupo opina que Platón tomó elementos geohistóricos y culturales objetivos a partir de los cuales construyó su relato. Así, la historia de la Atlántida sería resultado de la construcción realizada por este filósofo, en base a las informaciones que recibió a lo largo de su experiencia vital, según Orihuela.

Por su parte, este investigador considera que Platón, en lo que respecta a la Atlántida, “forjó intelectualmente una estructura que le permitió encajar las distintas informaciones de diversas fuentes que le llegaron acerca de acontecimientos históricos objetivos, uniendo y dotando de sentido a esa experiencia fragmentaria, y haciendo inteligible ese material caótico”.

¿Qué hay de verdad tras el mito?

Desde el punto de vista de Orihuela, “la Atlántida de la que habla Platón, se forma a partir de un sustrato real y se corresponde con una realidad geohistórica y cultural objetiva, claramente delimitada geográfica e históricamente. Averiguar cuál es su fondo de verdad histórica supone un apasionante reto científico”.

“Otra cosa diferente es la multitud de ubicaciones que se le han dado por no tener en cuenta la globalidad de los datos que Platón proporciona en los diálogos `Timeo´ y `Critias´”,  puntualiza.

Dada la cantidad de datos y las múltiples vertientes implicadas que expone Platón, una indagación seria sobre la Atlántida debe abarcar forzosamente campos muy diversos, según este especialista.

Orihuela se refiere a disciplinas como la filosofía, la historia de las ideas políticas, religiones y utopías, la mitología, la zoología, la botánica, la oceanografía, la geología, la arqueología, la filología, la ingeniería, la navegación, la arquitectura, la antropología física y evolutiva, la astronomía y la geografía.

¿Los atlantes son una 

civilización perdida?

“Más que perdida, deberíamos calificarla como una civilización olvidada, que tuvo su epicentro en el suroeste de la península ibérica y que, a lo largo del Holoceno, se extendió por las costas atlánticas europeas y norteafricanas y que, muy probablemente, a través de las islas del océano, alcanzó territorios del continente americano”, señala Orihuela.

“Cuando hablamos de la Atlántida sencillamente nos estamos refiriendo a una civilización que tuvo su epicentro y se desarrolló en las costas atlánticas”, recalca.

¿Dónde se habría localizado la Atlántida?

“Si hablamos de la talasocracia imperial (dominio político y económico basado en el dominio de los mares) de carácter intercontinental, que refiere Platón, su epicentro habría estado en las costas del Atlántico (suroeste de la península ibérica), extendiéndose por la cornisa atlántica de Europa y del norte de África, islas del Mediterráneo occidental y del Atlántico, e incluso por territorios del continente americano”, explica.

“Si nos referimos a Atlantis, la metrópoli principal y capital de la civilización atlante, de lo escrito por el filósofo en ‘Critias’, se deduce que, en caso de existir, habría estado ubicada en un estuario bañado por las aguas del Golfo de Cádiz, muy probablemente, en un lugar situado entre la localidad española de Sanlúcar de Barrameda y el río Guadiana”, según Orihuela.

Orihuela sostiene la denominada hipótesis Creto-Atlanto-Americana, según la cual “la talasocracia atlante se habría extendido por territorios del Nuevo Mundo. En el Viejo Mundo, por Europa hasta Italia; por el norte de África hasta Libia; y en el Mediterráneo hasta Creta.

“Y el epicentro de esa posible civilización atlante, Platón lo sitúa claramente en las costas que bañan las aguas del Golfo de Cádiz (suroeste de la península ibérica)”, según concluye.

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