Kissinger, el «viejo amigo» de Pekín que ayudó a normalizar relaciones hace medio siglo

Written by Libre Online

5 de diciembre de 2023

Por Jesús Centeno

Pekín, (EFE).- China consideraba a Henry Kissinger, que murió a los 100 años, “un viejo amigo” desde que en 1972 viajó a Pekín para normalizar las relaciones diplomáticas, e incluso su actual presidente, Xi Jinping, le recibió en julio mientras ambos países trataban de encauzar sus lazos.

El idilio comenzó en 1972, en plena Guerra Fría, cuando el entonces presidente Richard Nixon visitó China acompañado de Kissinger, su futuro secretario de Estado y entonces asesor de cabecera, para un vis a vis con Mao Zedong que acercase a dos potencias entonces enemistadas con la extinta Unión Soviética.

En unos 65 minutos, ambos líderes dieron varias pinceladas sobre el deshielo, que en realidad había sido concertado en reuniones previas, secretas, que Kissinger mantuvo con altos cargos del gigante comunista.

“EE. UU. estaba enfrascado en una guerra con Vietnam, al que China ayudaba. Nixon sabía que, sin el apoyo de Pekín, el conflicto no terminaría. Mao venía de rechazar la tutela de la URSS, pero era una China encerrada en sí misma”, explica el analista Víctor Gao, quien en 1985 fue traductor de Nixon en su segunda visita a Pekín.

Kissinger fue el  que hizo posible un acuerdo para que, en 1979, EE. UU. estableciera relaciones diplomáticas con China rompiéndolas con Taiwán, para lo cual firmó con calculada ambigüedad el llamado Comunicado de Shanghái, en el que Washington reconocía -pero no respaldaba- el principio de Una Sola China, según el cual Pekín es el único Gobierno chino en el mundo.

“La visita convirtió a dos enemigos en socios”, anota Gao.

Un “viejo amigo” del pueblo chino

China recordará a Kissinger -un diplomático pragmático, en palabras del portavoz de Exteriores chino Wang Wenbin.

“Fue un pionero. China y EE. UU. deben continuar su visión estratégica, coraje político y sabiduría diplomática en base al respeto, la coexistencia y la cooperación”, acotó el vocero.

Última visita

Pese al mal momento de las relaciones, en una coyuntura en la que son Pekín y Moscú quienes parecen hoy alinearse frente a Washington, Kissinger seguía siendo venerado en China, país que visitó en numerosas ocasiones, la última de ellas el pasado julio, ya cumplidos los cien años, cuando el actual mandatario del país, Xi Jinping, le recibió con todos los honores en la Casa de Huéspedes de Diaoyutai, un antiguo jardín imperial.

Aunque ya no ocupaba cargo alguno, Kissinger seguía jugando un importante papel para “resolver problemas de comunicación”, en opinión de Gao.

Este verano, Kissinger recibió el manido mensaje pequinés de que Washington debe “cambiar sus políticas de contención contra China”, si bien concordó con Xi que «los malentendidos tienen que acabar» y que la relación bilateral será “clave para la paz mundial y el progreso de la humanidad»”.

La visita sirvió, según Gao, para que Kissinger “entendiera mejor” qué estaban pensando los líderes chinos y compartiera sus impresiones con Washington.

Este mismo noviembre, Xi se reunía con Joe Biden en San Francisco en un nuevo intento por rebajar la alta tensión entre las dos potencias, enfrentadas a cuenta de Taiwán, la guerra comercial y la competencia tecnológica, entre otros muchos asuntos. 

Kissinger, el diplomático

Washington,  (EFE).-  Considerado un intelectual brillante y un gran estadista. Henry Kissinger, el diplomático más famoso del siglo XX, falleció a los 100 años dejando un legado tan legendario como cuestionado.

El que fuera consejero de Seguridad Nacional y secretario de Estado de los presidentes estadounidenses Richard Nixon (1969-1974) y Gerald Ford (1974-1977) llevaba décadas alejado de la primera línea política, pero su larga sombra llega hasta hoy.

A pesar de haber soplado cien velas el pasado mayo, Kissinger seguía dando con sorprendente lucidez sus opiniones sobre el mundo actual, con temas tan dispares como la guerra de Ucrania o la inteligencia artificial.

Muchos lo seguían escuchando con gran atención por ser una autoridad en las relaciones internacionales.

Y es que durante la década de los 70, Kissinger diseñó una política exterior tan pragmática que no dejaba espacio para las consideraciones morales.

Un refugiado judío 

en Nueva York

Heinz Alfred Kissinger nació el 27 de mayo de 1923 en Fürth (Alemania) en el seno de una familia judía que llegó a Nueva York huyendo del nazismo cuando todavía era un adolescente.

Con un fuerte acento alemán al hablar inglés, este graduado de Harvard siempre negó que su infancia traumática lo marcara de por vida, pero muchos de sus biógrafos discrepan.

El profesor de la Universidad de Texas Jeremi Suri, autor de “Henry Kissinger and the American Century”, dijo en una reciente entrevista  que “al ser un refugiado judío siempre estuvo muy preocupado por el caos y quiso poner orden en el mundo”.

Kissinger fue el arquitecto de la política de distensión hacia la Unión Soviética que cambió el rumbo de la Guerra Fría, el artífice de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos China y un personaje clave para frenar la proliferación nuclear.

Recibió el premio Nobel de la Paz junto a su homólogo vietnamita Le Duc Thuo por sus negociaciones secretas para acabar con la guerra de Vietnam, aunque a diferencia de Kissinger, el vietnamita devolvió el galardón porque su país siguió en conflicto tras los Acuerdos de París.

Todavía activo

Pero el diplomático también invirtió mucho tiempo en refutar las duras críticas en su contra, algo que no toleraba. Siempre se dijo que tenía la “piel más fina” de la Administración.

A pesar de su imagen terca, sus biógrafos aseguran que Kissinger, conocido por sus gafas de pasta, podía ser encantador en persona y que una buena forma de romper el hielo era hablarle de fútbol o de ópera.

La firma de consultoría de Kissinger, Kissinger Associates, dio la noticia de su fallecimiento, sin precisar la causa de la muerte.

Le sobreviven su mujer, Nancy Maginnes Kissinger, dos hijos de su primer matrimonio, y cinco nietos. 

Pesar en EE.UU.

En Estados Unidos la clase política, en especial líderes del Partido Republicano, lamentó la muerte de Henry Kissinger.

“Estados Unidos ha perdido a una de sus voces más confiables y características sobre los asuntos internacionales con el fallecimiento de Henry Kissinger”, escribió en un mensaje el expresidente George W. Bush, acompañado de un retrato al óleo pintado por el propio exmandatario.

También alabó el legado de Kissinger el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, en un mensaje en X (antes Twitter) en el que se refirió al diplomático como «un hombre de Estado que dedicó su vida al servicio de Estados Unidos».

China señala su papel 

normalizador

Kisinger fue un gran artífice del acercamiento entre EE.UU y China, país que lamentó su fallecimiento y destacó “su importante contribución” a normalizar los lazos entre Washington y Pekín.

“El pueblo chino recordará con afecto a Kissinger y su importante contribución a las relaciones entre China y Estados Unidos. Fue un pionero que se preocupó por desarrollar nuestras relaciones. China y Estados Unidos deben adelante su visión estratégica, coraje político y sabiduría diplomática en base al respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación”, dijo en una rueda de prensa el portavoz de Exteriores Wang Wenbin.

El diplomático fue una de las figuras más importantes en el escenario internacional durante la Guerra Fría, y en 1972 viajó a Pekín para entrevistarse con Mao Zedong y comenzar un proceso para normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países durante la presidencia de Richard Nixon (1969-1974).

Rusia subraya su autoridad en todo el mundo

El presidente ruso, Vladímir Putin, expresó  sus condolencias por la muerte del ex secretario de Estado, al que recordó como un político visionario y de gran autoridad en todo el mundo.

“Ha fallecido un diplomático muy destacado, un estadista sabio y visionario, que durante muchas décadas disfrutó de una merecida autoridad en todo el mundo”, señala el telegrama enviado a la viuda del político estadounidense publicado por el Kremlin.

Destacó que Kissinger, con el que se reunió en más de una veintena de ocasiones, defendió siempre “una política exterior pragmática”, que le “permitió lograr la distensión de las tensiones internacionales”.

Israel apunta el amor de Kissinger al país

Kissinger fue un gran defensor de los intereses israelíes y hoy su presidente, Isaac Herzog, le elogió como gran diplomático que amaba a su país.

“Henry Kissinger fue uno de los más grandes diplomáticos. Un adolescente judío que huyó de los nazis y se convirtió en un gigante que dio forma a la política mundial con sus propias manos y mente”, dijo Herzog, según un comunicado difundido por su oficina.

Según agregó, “toda la familia de naciones se siente bendecida hasta el día de hoy por los frutos de los procesos históricos que él dirigió, incluido el establecimiento de las bases del acuerdo de paz de Israel con Egipto”.

La UE destaca la influencia de Kissinger

En la Unión Europea, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Charles Michel, despidieron  a Kissinger con el recuerdo de su influencia en la política internacional.

“La estrategia y la excelencia en diplomacia de Henry Kissinger han dado forma a la política global a lo largo del siglo XX. Su influencia y legado seguirán resonando hasta bien entrado el siglo XXI”, escribió la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en su perfil de la red social X.

En la misma plataforma, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, calificó a Kissinger de “ser humano amable y mente brillante que, a lo largo de cien años, dio forma a los destinos de algunos de los acontecimientos más importantes del siglo”.

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