Humberto Medrano un pinareño que amó a Cuba y a su profesión de periodista

Written by Libre Online

6 de febrero de 2024

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

El miércoles 25 de octubre de 1916 nació Humberto Medrano Cervera en la ciudad de Pinar del Río, su madre la pinareña Paulina Cervera. Su padre Ignacio Medrano Fonseca, había nacido en Bogotá, Colombia el 24 de febrero de 1871 y era ingeniero mecánico. Estaba en uno de los acalorados mítines políticos de José Martí en Nueva York y al concluir, se le acercó a Martí e inspirado por sus palabras, le brindó sus servicios a la causa de la libertad de Cuba. 

El 19 de diciembre de 1896, Medrano participó en la única batalla naval de la Guerra de Independencia, durante la cual se realizó un enfrentamiento de cañones entre el vapor en el que viajaba, el Three Friends (Tres Amigos) y las fuerzas españolas.

Llegó a teniente coronel luchando en La Guerra de Independencia junto al general Antonio Maceo y Grajales, su cuerpo mostraba esa prueba en las diez cicatrices de sus heridas en combates. 

Ignacio Medrano había llegado a Cuba en el vapor El Dauntless (El Intrépido) barco expedicionario 

construido en Camden, N.J. en 1893 cuyo capitán Johnny O’Brian era conocido por Dinamita y entre 1895 y 1898 tuvo doce viajes llevando armas y expedicionarios a Cuba por diferentes lugares.

El 1 de enero de 1897, el General Emilio Núñez Rodríguez al frente de la expedición recogió a 35 expedicionarios entre ellos Rafael Pérez Morales e Ignacio Medrano Fonseca (artillero del ejército colombiano) y 3 reporteros del New York Journal (propiedad de William Randolph Hearst) que traían una espada, regalo de W.R. Hearst para Máximo Gómez. Los 38 fueron recogidos en el cayo de la Florida, Pine Key, lugar adonde habían llegado luego del fracaso del Three Friends. El cargamento compuesto por 1,200 fusiles y revólveres, 500, 000 cartuchos, un cañón Hotchkiss de 12 libras con 200 proyectiles, 200 a 600 machetes, 2 cajas de medicamentos, cajas con dinamita, alambres eléctricos y más. Desembarcaron el 3 de enero de 1897 en María la Gorda, ensenada de Corrientes, en la península de Guanacabibes, Pinar del Río. Al llegar la potente sirena del barco se trabó y estuvo sonando un buen rato, luego a un cubano descuidado se le cayó sobre los arrecifes una caja de dinamita que explotó. Estos dos sucesos no tuvieron mayor importancia por no haber españoles en la zona, ni tampoco las tropas de Antonio Maceo que ellos creían estarían esperándolos. El buque regresó a Jacksonville.

El teniente coronel Ignacio Medrano Fonseca falleció en Miami el 6 de junio de 1968 y sus restos descansan en al Cementerio Flagler Memorial Park, junto a los de su esposa Paulina.

El también coronel Orestes Ferrara (1876-1972) y su amigo G. Petriccione, ambos napolitanos llegaron a Cuba en otra expedición del vapor Dauntless, pero en mayo de 1897.

Humberto Medrano Cervera hizo sus estudios primarios y secundarios en la escuela de los padres Escolapios (Escuelas Pías), en su ciudad natal. Luego matriculó en la Escuela de Derecho de La Universidad de La Habana donde se graduó en 1938 con altas calificaciones y honores académicos.

Su primer trabajo fue en el Departamento de Marcas y Patentes del Ministerio de Comercio.

Conoció a Alelí Carbó Yániz (1920-1987) la hija de Clara Yániz Díaz y de Sergio Carbó Morera (1892-1987) y se casaron.

Sergio Carbó, nació en Camagüey, hermano de Zilia (1899-1952) y de Ulises (1896-1915) e hijo de un destacado periodista. 

Se inició en el oficio en la revista El Fígaro, trabajó después en La Discusión. Fue reportero en La Prensa y se incorporó a El Día como entrevistador y editorialista y en 1915 asumió la dirección del mismo. En 1921 fundó La Libertad, que sería su primer periódico. También colaboró en El Heraldo. 

Desde el 7 de octubre de 1925 era el director de La Semana, un semanario humorístico de enorme popularidad.

J. A. Mella, R. Martínez Villena y Sergio Carbó fueron de los primeros cubanos en viajar a la URSS. La Revolución de Octubre gozaba de un alto interés sobre todo de los intelectuales. En ello, posiblemente, radicara su interés por conocer una sociedad como la soviética, enmarcada en una profunda transformación.

Por su parte, Carbó enviaba las crónicas de su viaje de 1927 a La Semana las cuales en 1928 formaron parte de su libro Un viaje a la Rusia Roja. En 1931 Machado clausuró el semanario. Carbó tuvo que exiliarse y regresó formando parte de la frustrada invasión de Gibara en agosto de 1931.

En agosto de 1933 luego de la caída de Machado, formó parte en los 6 días que duró La Pentarquía (Comisión Ejecutiva del Gobierno Provisional de Cuba), fue una coalición que gobernó Cuba entre el 5 y el 10 de septiembre de 1933. Carbó unilateralmente, nombró coronel y jefe del Ejército a Fulgencio Batista, acto que fue la causa de la renuncia de otros miembros y por ende el fin de la Pentarquía.

Carbó fue un mal político pero un buen periodista. Se batió a duelo varias veces. Una de ellas, a espada, con Rosendo Collazo, él salió ileso y herido su rival. Su lance a sable con el eminente cirujano Dr. Ricardo Núñez Portuondo le costó una herida en la cara cuya cicatriz lo acompañó hasta el final de su vida.

El 14 de abril de 1941, Sergio Carbó fundó Prensa Libre, cuyo lema decía: “Ni con unos ni con otros: con la República”. La redacción y talleres estuvieron primero en un taller arrendado en O´Reilly, luego en el #359 de Obrapía y luego en Manrique #563. En agosto de 1947 el administrador general era José Sobrino González y su yerno Humberto Medrano el subdirector y secretario de la empresa hasta 1960.

El mayor éxito del periódico despegó en 1957, cuando se le reconoció por la Asociación de Anunciantes de Cuba como uno de los de mayor circulación de la nación, siendo el preferido entre las familias de la llamada clase media.

Tal consolidación y prestigio en el sector hizo que para 1958 se instalaran en una sede propia, con las más moderna y veloz rotativa de la nación, construida detrás del edificio de la Alcaldía de La Habana, en el entorno de la Plaza Cívica de la República, posición que lo ubicaba entre los edificios símbolos de la nación. El martes 20 de enero de 1959 comenzó a circular la edición número 3099, ya desde sus nuevos talleres y oficinas.

Prensa Libre construyó dos Repartos residenciales al oeste habanero, Querejeta 1 y 2 (5ª Ave. y calle 110) y Flores 1 y 2 (5ª Ave. y calle 180) cuyas viviendas se obtenían por sorteos a través de planes publicitarios de regalos para los suscriptores de su periódico. Desde el primero realizado el sábado 25 de junio de 1949 hasta 1960 regalaron 129 viviendas. 

Prensa Libre insertaba en sus páginas propaganda dirigida a diferentes sectores sociales. Los hombres quedaban atrapados con la posibilidad de obtener simultáneamente un automóvil último modelo y una vivienda, que de conjunto valían $18,000. Además, motivaba a la población campesina (en 1953 constituía el 43.7% de la población total del país) ofreciendo como Segundo Premio un tractor marca Ford, equipado con arado y 500 galones de gasolina Shell, en sustitución del automóvil.

En sus inicios se entregaban alrededor de 10 a 15 regalos en cada sorteo, algunos principales y otros que iban desde automóviles, equipos electrodomésticos y bonos de $500 hasta el premio mayor, consistente en una casa de una planta con un automóvil en su garaje. Inicialmente, el valor total de los premios ascendía a más de $26,000, sin aumentar el precio de la suscripción, pero estos fueron incrementándose paulatinamente y, en fecha tan temprana como noviembre de 1950, ya se ofrecían 46, cuyo valor de conjunto ascendía a $40,000. Las casas se entregaban ya construidas y se fabricaban con materiales de construcción de primera calidad, procedentes de consolidadas industrias nacionales que ostentaban un amplio crédito popular.

El matrimonio de Medrano y Alelí tuvo dos hijos: Sergio Humberto que nació en 1949, pero sin más datos encontrados e Ignacio Igor Medrano y Carbó nacido el 8 de marzo de 1951 y vive en Miami desde 1960 donde ha tenido una vida bastante diversa. Hippie en su juventud, luego fotógrafo, camarógrafo, productor/director de vídeo, cine y televisión y finalmente pintor.

Humberto Medrano aparentemente nunca ejerció su carrera de abogado porque se dedicó a escribir manteniendo los valores inculcados por su padre Ignacio.

Muy pronto, Medrano comenzó a trabajar en el respetado y popular vespertino Prensa Libre bajo la dirección de su suegro Sergio Carbó. Los logros y premios alcanzados por sus artículos son interminables. Ni sobornos ni amenazas pudieron callarlo cuando oficiales del ejército prepararon una rebelión contra Fulgencio Batista, quien el 10 de marzo de 1952 con un golpe de estado había derrocado al presidente Dr. Carlos Prío. El 4 de abril de 1956 se produjo la llamada Conspiración de los Puros, uno de ellos, el comandante Enrique Borbonet Gómez, era su compañero en prácticas deportivas de tiro de pistola. Medrano cumplió su credo: “Ser amigo comporta obligaciones y riesgos: hay que cumplir las primeras y correr los segundos”.

Sabiendo el riesgo que corría, publicó “Mi Amigo Borbonet”, por el cual recibió el codiciado y más alto premio periodístico en Cuba, “Justo de Lara”, en un acto multitudinario celebrado en el Vedado Tennis Club bajo fuerte vigilancia policíaca. Por esos años también recibió el premio Juan Gualberto Gómez.

Medrano fue arrestado tres veces durante la dictadura de Batista entre 1952 y 1958.

Cuba era una de las repúblicas de América Latina con mayor cantidad de periódicos, revistas, radio emisoras y estaciones de televisión. En diciembre de 1958 se publicaban en La Habana por lo menos 18 periódicos: Alerta (Carlos III # 615), Ataja (Máximo Gómez #555), Avance (Consulado #252), El Crisol (Manrique #166), El Mundo (Virtudes #257), El País (S. Bolívar #158), Excelsior, Diario de la Marina (Paseo de Martí #553), Diario Nacional (Consulado #252), Havana Times (Luz #322), Información (San Rafael #467), Mañana (Barcelona #56), Prensa Libre (Manrique #563), Pueblo (Zanja #352), República (Zapata #1421), The Havana Post (Lealtad #152), Tiempo (San José #866) y Zig Zag (Campanario #62).

Con el advenimiento de la República en 1902 se reconfiguraron y expandieron los medios impresos. La libre circulación de la información, amparada por el Artículo 25 de la Constitución de 1901, encontró espacio en múltiples publicaciones periódicas. Con una tirada diaria promedio que oscilaba de 40,000 a 60,000 ejemplares, figuraban Diario de la Marina, Información y El Mundo. Pero con una tirada mayor de 100,000 ejemplares diarios, se encontraban El País, Excelsior y Prensa Libre, precisamente debido a sus planes publicitarios de regalos.

Desde los primeros días cuando FC usurpó el poder, Prensa Libre alertó al pueblo de la inminente catástrofe que se cernía sobre Cuba.

En marzo de 1959, FC enarboló un periódico Prensa Libre ante una multitud congregada en la Alameda de Paula en La Habana Vieja, acusando a su director Sergio Carbó de estar dañando el prestigio de la revolución. Ese y otros artículos de los subdirectores Medrano y Ulises Carbó que denunciaron la infiltración del comunismo fueron el verdadero motivo de su ataque. Desde entonces Prensa Libre, Diario de la Marina y Avance fueron blanco de la dictadura.

Así se inició la campaña de descrédito contra toda voz que discrepara. Algunas se callaron, otras como Prensa Libre no se callaron y cayeron defendiéndolas.

Fueron varios los medios utilizados por FC para aniquilar la libertad de prensa, podemos enumerarlos de la manera siguiente: 1). Ocupación (robo) de los periódicos y radio emisoras; 2). Ofensivas de descrédito contra todo órgano de expresión independiente; 3). Estrangulamiento económico, para que los anunciantes retiraran sus anuncios y esta fue la causa del cierre de Excelsior, El País y El Crisol; 4). Instigación de actos de coacción y de violencia, tales como quemas de periódicos, entierros simbólicos, volcaduras de camiones de reparto, amenazas a los agentes y repartidores; 5). Control de los colegios de periodistas y sindicatos; 6). Utilización de perturbaciones internas en los centros de trabajo. Así comenzaron las llamadas “coletillas” (nombre bautizado por Prensa Libre) que nunca estuvieron firmadas. Aprovechando las protestas sobre sus coletillas fue confiscado el periódico Avance y su director tuvo que asilarse en una embajada; 7). Confiscación de sus bienes a los propietarios de periódicos; 8). Creación de conflictos entre las empresas y su personal. Este fue el caso con Prensa Libre donde más del 80% del personal firmó unas declaraciones apoyando a la Empresa, al día siguiente se publicaron y desde la CTC fue citado el personal para en una violenta asamblea que duró 7 horas obligarlos a desdecirse.

Solamente Prensa Libre y Diario de la Marina siguieron publicándose con las coletillas, no sin antes desprestigiarlas totalmente.

Otro día decidieron que la hora del periódico El Mundo empezaron con robarle a Amadeo Barletta sus negocios ajenos al periódico. Lo relacionaron con Batista, acusado, vilipendiado y obligado a refugiarse en la embajada de Italia. Entonces le fueron arriba al periódico, a pesar de que El Mundo no había tenido una línea editorial combativa, había sido discreto.

FC comenzó ocupando aquellos periódicos que habían pertenecido o simpatizaban con Batista, pero esto fue solo el principio. A la menor crítica, el propio FC iba a la TV a denunciar el hecho, insultaba y amenazaba al director de la publicación. 

A finales de mayo de 1960 Prensa Libre ocupaba su edificio de 6 pisos, recién construido. Allí tenían las rotativas más modernas de la industria, también nuevas. Una inversión de $3 millones. El último piso estaba vacío, allí iba estar Radio Libre una estación de radio. Una noche, sin anunciarlo, llegó Fidel Castro y el subdirector Humberto Medrano, era el único directivo que allí se encontraba. Castro le dijo que quería conocer las nuevas instalaciones del periódico y Medrano se las mostró piso por piso. Cuando llegaron al sexto Castro preguntó por qué estaba vacío, Medrano le contestó que “aún no sabían para qué sería utilizado”. Fidel le dijo:

—Yo creo que aquí en este piso quedaría muy bien el Ministerio de Información, Humberto. ¿Qué opinas? ¿Te parece buena idea?

—No, comandante, no me parece buena idea —le contestó Medrano.

En silencio bajaron los dos hasta la calle y Castro fue directo a su automóvil. Se paró junto a la portezuela trasera sin dejar de ver a Medrano, como esperando a que le abriera la puerta. Medrano se paró frente a Castro, pero no hizo más. Así permanecieron ambos, por unos segundos, callados, uno frente al otro, hasta que un ayudante se acercó y le abrió la puerta a Castro.

—No le falles a la Revolución —le dijo a Medrano, sin dejar de mirarlo.

—No le falle Ud. a Cuba, Comandante- fue la respuesta de Medrano.

Castro cerró la portezuela y se fue, con su numerosa comitiva. No volvieron a verse.

Ese no había sido su primer encontronazo con Castro. Desde Prensa Libre había denunciado los abusos de poder, la ilegitimidad de los llamados tribunales revolucionarios, los fusilamientos sumarios y el desmantelamiento del periodismo en Cuba.

Desde muchos meses antes las redacciones de los diarios estaban infiltradas por agentes de seguridad del Estado.

En mayo de 1960 solo quedaban Prensa Libre y Diario de la Marina, el periódico conservador más influyente de Cuba y respetado por editores y público, que en su momento apoyó a Castro, tenía un señorial edificio de piedra en la esquina de Paseo del Prado y la calle Brasil. 

Los dos diarios se defendían bravamente de un Fidel y Raúl Castro llamándoles traidores a sus directores.

Unos días antes Medrano y Ulises, subdirectores de P. L. fueron llamados por un compañero periodista que aún mantenía cierta amistad con los jerarcas del gobierno para ofrecerles un armisticio o de otra manera acabarían con ellos. Ellos respondieron ser un periódico no un cuerpo de ejército, que solamente contaban con la verdad desarmada y que por tanto no estaban alzados en armas contra nadie. Aclarándoles que, si el armisticio suponía el callarse y dejar de atacar al comunismo, esas armas no las depondrían jamás. 

Entonces FC y RC en un mitin celebrado en la sede de la CTC afirmaron que los hombres de Prensa Libre eran los peores porque eran traidores a la revolución.

La noche del martes 10 de mayo de 1960 se consumió la ocupación del Diario de La Marina, luego de una violenta polémica de su director José Ignacio Rivero con José Pardo Llada, vocero favorito del régimen. Como la mayor parte de los empleados y obreros (más de 300) del Diario habían firmado unas declaraciones de apoyo al director J. I. Rivero y esa noche iba ser publicada, la quinta columna dio el chivatazo y así se adelantó la agresión que estaba programada para el 15 de mayo.

Al frente de los milicianos armados marchaba Tirso Martínez, un fotógrafo ambulante que había recibido el título de periodista en época de Batista, sin haber escrito jamás una línea en algún medio.  

El jueves 12 de mayo, la ya domesticada Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) controlada por los castristas, como todo en Cuba, entre burlas y bufonadas se produjo en la escalinata de la Universidad de La Habana, un entierro simbólico de un ejemplar del último Diario de La Marina que se publicó. Poco después la familia Rivero, dueños y administradores del periódico se exilaron. El “señorial edificio de piedra” le fue entregado, con sus talleres y oficinas, al periódico comunista Hoy, órgano del Partido Comunista cuya publicación había sido prohibida en época del Dr. Carlos Prío Socarrás. 

Se cerró así, violentamente, la vida del Diario de la Marina que entonces celebraba 128 años de haber sido fundado.

Durante aquel entierro el comandante José Quevedo, antiguo líder comunista de la Universidad lanzó a través de la radio y la TV la pregunta siguiente: ¿Cuándo enterramos a Prensa Libre?

Desoyendo un aviso de inteligencia sobre su inmediato arresto, el viernes 13 de mayo apareció en Prensa Libre una apasionada defensa del Diario de la Marina, en un artículo editorial de H. Medrano titulado “Los Enterradores”.

“Es doloroso ver enterrar la libertad del pensamiento en un centro de cultura. Es como ver enterrar un código en un Tribunal de Justicia. Porque lo que se enterró anoche en la Colina no fue un periódico determinado. Se enterró simbólicamente la libertad para pensar y decir lo que se piensa”. 

Desde octubre de 1959, el vespertino de Sergio Carbó había venido librando desigual batalla contra todos los órganos de publicidad oficiales, tanto aéreos como terrestres. Esto no era nuevo para Prensa Libre y sus hombres porque desde muchos años antes habían librado batallas contra otra dictadura. Incluso 30 años antes, Sergio Carbó había visto como Machado le clausuraba su popular La Semana.

El sábado 14 de mayo cuando empezaba a circular Prensa Libre con un editorial titulado “Bajo el Fuego” grupos comunistas protegidos por la fuerza pública, organizaron una manifestación que pasó cerca del edificio portando cartelones insultantes, lanzando piedras y pidiéndoles paredón.

A las 3:30 de la tarde del 16 de mayo de 1960, el grupo formado por la quinta columna injertados en el sindicato de trabajadores de Prensa Libre, acompañados de milicianos armados y ajenos al periódico se apoderaron del edificio bajo el mando de Hugo Vázquez, miembro del Partido Comunista, edecán del director del periódico Hoy y agente del G2, quien luego bajo aprobación de FC nombró director nominal al títere Mario Kuchilán hasta cerrarlo en noviembre de 1961. Desde 1965 el libelo Granma ocupa el edificio robado a los dueños de Prensa Libre.

Desde los primeros momentos se produjo la renuncia de la mayor parte de los periodistas y casi la totalidad de los empleados administrativos y un número considerable de obreros del taller, que terminaron posteriormente marchándose del país, como solidaridad con la Empresa.

Entonces el libelo Revolución con su director Carlos Franqui (un antiguo comunista, corrector de pruebas del periódico Hoy que estuvo en la Sierra Maestra sin disparar un solo tiro) se mudó para el edificio del periódico que había codirigido durante 20 años, el Dr. Humberto Medrano quien aquel 16 de mayo se vio obligado a abandonar su oficina, bajo acoso de la chusma, uno de ellos intentó detenerlo, vociferando comentarios para la ocasión, pero otros se lo impidieron. Medrano montó en su auto y se fue a pedir asilo a la embajada más próxima, la de Panamá. Acaso recordó durante el trayecto las seis veces que la policía de Batista lo detuvo, antes del triunfo de la Revolución, para interrogarlo, por publicar comentarios que disgustaron al dictador anterior. El 20 de mayo de 1960, Humberto Medrano, escoltado hasta el aeropuerto por el embajador de Panamá, salió con su familia en un vuelo comercial a Miami. 

Su cuñado Ulises Carbó Yaniz tuvo que abandonar el edificio de Prensa Libre junto con Medrano y también se asiló en la embajada de Panamá. Luego el 17 de abril de 1961 regresó con las armas en la mano como miembro de la Brigada de Asalto 2506. 

Al llegar a Miami, Medrano fue invitado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) a viajar a Bogotá, Colombia, para hablar ante la XVI Asamblea General XVI, donde presentó el informe “Cómo fue suprimida la libertad de prensa en Cuba”, que fue traducido y reproducido por varias publicaciones internacionales. La denuncia de Medrano sirvió de base para la expulsión de Cuba del seno de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en 1963.

En el exilio trabajó como chofer de taxi, vendedor de automóviles y locutor de radio. 

Luego fue columnista del Diario Las Américas hasta su muerte. 

Su renombre internacional, unido a los esfuerzos del Dr. Horacio Aguirre, lograron que en 1974 y 1975 Medrano fuera nombrado representante de la SIP ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington DC. Posteriormente, con el respaldo de la SIP compareció ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Nueva York y la Asamblea General en Ginebra, Suiza. Fue el primer cubano que allí comparecía con personalidad jurídica para hacer estas denuncias en foros internacionales

Fundó un comité para dar a conocer al mundo las torturas de presos políticos en las cárceles cubanas, en colaboración con la organización Amnistía Internacional. Luego inició un extenso periplo abogando por los presos políticos en Cuba ante organismos internacionales como la OEA en Washington, la ONU en Nueva York y en Ginebra.

En 1984, a sugerencia de Jorge Mas Canosa, el presidente Ronald Reagan, nombró a Medrano subdirector de Radio Martí, encargado de su fundación en Washington. El 20 de mayo de 1985, a las 5 am fue la voz de Humberto Medrano que dijo: “Buenos días, Cuba, aquí Radio Martí transmitiendo para ti desde Washington, DC, capital de los Estados Unidos de América”. A continuación, se escuchó el logo musical, el danzón La Clave de Martí que Medrano escogió para la emisora: “Aquí falta, señores, una voz, ay, una voz, de ese sinsonte cubano, ese mártir hermano que Martí se llamó, ay, se llamó”.

Como subdirector, era el encargado de dirigir los servicios noticiosos y de programas. Entre 1989 y 1997 estuvo al frente de la Oficina de Radio y TV Martí en Miami. Al trasladarse las operaciones de Radio TV Martí hacia Miami, fue nombrado asesor principal de la Oficina de Trasmisiones a Cuba (OCB).

En marzo de 2004, invitado por la organización francesa “Reporteros Sin Fronteras”, habló en el Parlamento de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica condenando a FC ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

En abril de 2012, junto a Ricardo Bofill, fundador del Comité Cubano Pro-Derechos Humanos, Medrano recibió un sentido homenaje en el Salón Padre Félix Varela en la Ermita de la Caridad del Cobre por la obra de toda su vida como defensor de la libertad de prensa.

Casado con Alelí Carbó y madre de su hijo Ignacio, luego se casó con Mignón Pérez, la autora del libro Todo lo Dieron por Cuba de 1995, una historia sobre las presas políticas cubanas.

El adalid de la prensa libre murió a los 96 años a consecuencia de un infarto al miocardio mientras dormía en su casa de Coral Gables el 24 de diciembre de 2012. Su sepelio se 

realizó el jueves 27 en el cementerio Flagler Memorial Park (el mismo de sus padres) luego de una misa de recordación en la iglesia St. Hugh, en Coconut Grove.

Sus artículos e ideas sobre la situación cubana aparecen recogidos en los libros “Sin patria, pero sin amo” de 1963 y “Caminos de papel” de 1977, ambos publicados en Miami.

Medrano en su libro de 1963, recoge interesantes temas y todos con títulos originales, algunos de ellos a continuación:

■ Cuba: Mírense en ese espejo, Americanos (tratando de hacer ver que la semilla del mal no está en las armas, que Cuba cayó sin un cohete, sin bombardeo por un sistema que puede devastar a América, 2, diciembre, 1962).

■ La Dulce Ceguera de López Mateos (una respuesta a declaraciones del presidente de México al NY Times culpando a los EE.UU de haber empujado a FC hacia el comunismo, cuando el propio FC el 1° de dic de 1961 en La Habana dijo que siempre había sido comunista y siempre lo sería, 16 de diciembre,1962).

■ Recado a los Coexistencieros (sobre los políticos y gobernantes de América que abogan por la coexistencia pacífica con Fidel Castro, presentándoles pruebas de las falsas promesas del comunismo internacional desde 1920, 5 de junio 1963).

■ Nicolás Guillén ha Muerto (crítica al poeta que escribió versos titulado El Fusilamiento, pero luego que los hermanos Castro fusilaron a miles, se vistió de miliciano y se olvidó de aquellos versos, 27 de enero 1963).

■ Galgos Defensivos y Podencos Estratégicos (basado en declaraciones del Sr. Robert McNamara, el Sec. de Defensa de Kennedy, reconociendo permanecían en Cuba unos 17,000 militares soviéticos, pero ya no hay armas estratégicas. Un incompetente al decir eso porque todas las armas son ofensivas, todas matan, 6 de febrero de 1963).

■ No lo Busquen en la Tumba (los soldados que iban a fusilar al estudiante Porfirio Ramírez se negaron a disparar, el oficial al mando ordenó a unos milicianos desarmarlos y llevárselos presos. Por orden de FC un pelotón de milicianos lo ametrallaron a las 8 de la noche del 12 de octubre, 1960. En la madrugada del 13 un tribunal revolucionario se reunió apresuradamente y a las 3 lo condenaron a muerte, pero ya lo habían asesinado siete horas antes, 12 de octubre de 1961).

■ Fidel: La Historia Jamás te Absolverá (esa fue su defensa durante el juicio, pero luego que triunfó la hizo inoperante y la modificó 3 veces genéricamente y 14 veces de manera específica. Hay en total 36 artículos modificados o suprimidos, 26 de julio de 1963).

■ “Patria Beach” en Collins Avenue (el gobernador de la Florida, LeRoy Collins que propuso los EE.UU compraran una isla deshabitada en Las Bahamas con suficiente capacidad donde todos los exiliados cubanos pudieran vivir. Medrano le contestó si Ud. con su influencia logra que nos den la misma ayuda que la URSS le da a Castro y suéltenos ya verá como recuperamos nuestra patria, 10 de marzo de 1963).

■ La Alianza tiene Comején (la Alianza para el Progreso de Kennedy es parecida al Plan Marshall, que se hizo en época de paz, pero estamos en guerra donde los planes de paz no prosperan, 9 de mayo de 1962).

■ Un Paredón en el Lincoln Memorial (los rusos pusieron dos hombres en órbita y en la prensa causó sensación. Los mismos rusos pusieron 4,000 hombres en Cuba, en órbita militar y política y a nadie parece importarle un comino. El sábado pasado fusilaron en La Cabaña a 9 cubanos más. Si aquí siguen perdiendo el tiempo y como los comunistas no lo pierden les pueden erigir un paredón frente al Lincoln Memorial, 15 de agosto de 1962). 

■ Duros con los Blandos y Blandos con los Duros (la OEA está actuando en Haití a todo vapor, el dictador Duvalier no tiene cohetes, ni exporta su ideología, ni envía guerrilleros a otros países. FC hace todo eso y no le pasa nada, 10 de mayo de 1963).

■ Los Cóndores y los Buitres (Sobre las cumbres de los Andes vuelan los cóndores arrogantes y fieros. Ave intrépida y de presa, que jamás se ha visto bajar al suelo a picotear migajas. En América se están acabando. El atorrante está suplantando al gaucho, el buitre al cóndor. Por eso los buitres de Quadros, Frondizi y el Che Guevara se aprecian y se admiran sin importarles los fusilamientos en secreto y los ultrajes a la indefensa población cubana, 26 de agosto de 1961).

■ Carta a Magdalena (niña venezolana muerta por pistoleros castristas en Nueva York. Esta carta te la escribe un cubano y sé que no podrás recibirla, pero es un desagravio de condena a los culpables que te balearon en ese restaurante donde tus padres te llevaron a comer como premio de haber logrado pasar al quinto grado, 1 de octubre de 1960).

■ Operación Pitirre (el pitirre es un pajarito cubano, chiquito pero guapo, que lo mismo se faja con un aura tiñosa que con un gavilán si estos se acercan a sus dominios. Así quiso bautizar la acción de los estudiantes del Directorio que la noche del 25 de agosto de 1962, desafiando el poderío de las armas rusas le sonaron 16 cañonazos en sus mismas barbas mugrientas de Fidel. Por eso por mucho que el aura vuele siempre el pitirre la pica, 29 de agosto de 1962).

■ Rockets Defensivos y Camarones Ofensivos (el 22 de febrero de 1963 una escuadrilla de Migs de FC lanzó cohetes y ráfagas de ametralladoras a un barco camaronero americano, en aguas internacionales. El hecho fue presenciado por otra escuadrilla de Jets Phantom B-4 que habían despegado de Key West, los Jets americanos no tiraron, los Migs tiraron y se retiraron, “la próxima vez ¡tiren! ordenó el presidente demócrata Kennedy”, 24 de febrero de 1963).

El 24 de febrero de 1996, 33 años después, dos Mig 29 derribaron dos avionetas de los Hermanos al Rescate y mataron a sus cuatro tripulantes. ¡Qué casualidad que el presidente era Bill Clinton, otro demócrata! Pero esta vez, Bill dio orden de no interceptarlos.

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