Hay protestas y descontento social. Panamá, ¿el próximo país de la región en girar a la izquierda?

Written by Germán Acero

3 de agosto de 2022

Definitivamente América Latina y Centroamérica se han convertido en los bastiones preferidos para que los líderes de izquierda muestren sus ambiciones de poder aprovechando la situación de crisis que viven algunos de los pueblos de esta región últimamente.

Ya se ha visto que por ejemplo la situación de Nicaragua ha influido de cierta forma en el desbarajuste político de otros países de esta región como Guatemala y El Salvador y últimamente Honduras donde se hizo al poder un candidato de extrema izquierda.

Pero ahora tal vez le ha llegado el turno a Panamá donde se han registrado manifestaciones y bloqueos en las últimas semanas por el aumento del costo de vida y la corrupción política que tiene al borde de una crisis a esta nación tan importante para la navegación mundial.

Pablo Medina, analista político venezolano, reveló que en las últimas tres semanas Panamá ha vivido intensas protestas y bloqueos que los medios denominan como la peor crisis social desde la invasión estadounidense de 1989.

El Gobierno –según Freddy Solorzano, también analista venezolano, sostuvo que representantes de sindicatos y organizaciones ciudadanas lograron un primer acuerdo para bajar el costo de vida, aunque las negociaciones para poner fin a las manifestaciones avanzan a un ritmo lento.

Los manifestantes –de acuerdo con Mariela Giménez–exigen al gobierno de Laurentino Cortizo que tome medidas contra el aumento de la inflación y la corrupción, entre estas la rebaja y el congelamiento de los precios de la canasta básica, combustible, energía y, medicamentos.

Pero—de acuerdo con el análisis de esta líder—también exigen una inversión del 6 % del PIB en educación pública, así como abordar el futuro del sistema de salud estatal, que está a punto de colapsar.

El Ejecutivo, según estos analistas, ha aceptado sin embargo reducir el precio de 72 artículos de la canasta básica, entre ellos alimentos y artículos de higiene, en un intento por calmar a los manifestantes callejeros.

“Esto lo puede hacer a través del establecimiento de precios tope, subsidios al consumo y reducciones arancelarias. Con esta medida, el Gobierno pretende rebajar un 30 % el costo de los bienes básicos. No obstante, los bloqueos y las protestas persisten”, insistieron Mariela, Pablo y Freddy.

En medio de esta situación, Mariela afirmó que Panamá podría ser el próximo país en girar a la izquierda tras la “explosión” del descontento social, económico y político de la ciudadanía, que ha creado cierta desestabilización en el país.

El panorama oscuro es que Panamá ya lleva más de dos semanas en medio de bloqueos y protestas. También el cruce de inmigrantes hacia los Estados Unidos, por este territorio, ha influido también en el desbarajuste social de esta nación en los últimos tiempos.

Mariela, por ejemplo, afirmó que la “escena política” de la región se ha desplazado hacia esta corriente política. “Seis gobiernos en Sudamérica y tres en América Central están ahora en manos de demagogos socialistas antiestadounidenses, o lo estarán pronto, en el caso de Colombia”.

Freddy, insistió, asimismo, que esta situación es preocupante para Estados Unidos, ya que en otras naciones también se está observando una actuación política grave debido a que en Venezuela se realizan ejercicios militares conjuntos con fuerzas de Rusia, Irán y China.

“Esto significa que los militares hostiles a Estados Unidos son cada vez más capaces de encontrar puertos de escala acogedores y estados nacionales que los legitimen”, subrayó Mariela, quien dijo que así comenzó todo en su país cuando asumió Chávez y luego Maduro.

Sobre las manifestaciones en Panamá, Medina recordó que se iniciaron en una pequeña localidad, Santiago de Veraguas, y rápidamente se extendieron a todas las provincias del vecino país, lideradas por maestros y trabajadores de la construcción –agremiados en un importante sindicato–, contando, además, con la participación de indígenas y campesinos.

Las protestas, según los análisis de Medina y Solorzano, se llevan a cabo en medio de un creciente desempleo y un elevado costo de la vida, situación similar a la que viven muchas economías tras la crisis causada por la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, se mostraron escépticos de que, no obstante, el estallido social no tiene en el fondo una motivación “puramente económica, pese a que los dirigentes del sindicato de trabajadores de la construcción son militantes de izquierda”.

“Por ejemplo, en algunos videos tomados durante las protestas, los dirigentes de estos movimientos cantan en apoyo al dictador venezolano Nicolás Maduro, lo cual demuestra que el objetivo es otro y es peligroso políticamente”, enfatizó Mariela.

 “Estos oportunistas reconocen la pérdida de confianza en las instituciones democráticas del país y están haciendo su movimiento”, puntualizó Mariela, quien se mostró bastante preocupada por la crítica situación social y política que vive Panamá actualmente.

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