GANCEDO TOCA Y COMPAÑÍA

Written by Alvaro J. Alvarez

10 de enero de 2023

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

Enrique Gancedo Toca, nació el 15 de febrero de 1884 en Pueblo Llano perteneciente al municipio de San Felices de Buelna, a 29 kms. al S.O. de Santander, Cantabria, España.

De familia humilde, su padre Cipriano Gancedo Díaz y su madre, Marcelina Toca Campuzano.

Cipriano, buscando nuevos horizontes para su familia, llegó a Cuba en 1886 (moriría en 1920 a los 66 años). Enrique tenía un hermano menor, Bernabé Gancedo Toca (1886-1918) y una hermana llamada Nieves Gancedo Toca, esposa de Antonio Peña, padres de Francisco, Ana María y Bernabé Peña Gancedo.

Enrique, con solamente 10 años, el 2 de noviembre, arribó al puerto de La Habana en el vapor “Alfonso XIII” y ese mismo día comenzó como aprendiz en el almacén de seda “Toca, Gómez y Cía.”, negocio del que formaba parte su tío Bernabé Toca, hermano de su madre. Al ser liquidada esa firma en 1896, inició la carrera militar en la que llegó a ser cadete, pero renunció al poco tiempo de eso. En 1898 ingresó como empleado en “Gómez y Alonso”, en la intercepción de las calles Cristina y Vigía, hasta llegar a tenedor de libros y siguió ascendiendo.

Enrique se casó con Etelvina Ruiz Cueto, que falleció el 10 de diciembre de 1918 en Bádames, Santander, cuando se encontraba de paseo. Sus hijos: Enrique, Jesús, Ofelia y Carmen.

SU PRIMER NEGOCIO, MADERAS GANCEDO

Teniendo 24 años, decidió independizarse y con la ayuda financiera de su tío y otras amistades, fundó en 1908 la firma “Gancedo y Crespo, S. en C.” en el giro de maderas, con un capital inicial de 40,000 pesos que amplió luego a 150,000. Los gerentes eran él y Bernardino Crespo Naveda; comanditarios, Bernabé Toca Campuzano, Pedro Ruiz Cueto (su cuñado) y Pedro Alonso Muriedas; industrial, Isidro Soler Echevarría. 

Se establecieron en Calzada de Concha No. 3, en Luyanó. Luego, en 1912, su socio Bernardino Crespo se retiró, quedando Enrique solo como gerente y por eso cambió la razón social para “Gancedo Toca y Cía. S. en C.”, con domicilio en Avenida Gancedo y Vía Blanca, en Luyanó.

Aserradero de maderas y fábrica de tejas, ferretería y materiales de construcción.

Su hermano Bernabé, ya casado con una española, pero sin hijos, en 1917 pasó a ser gerente del negocio de Maderas Gancedo, pero en 1918 falleció a consecuencia de la epidemia de influenza.

(La pandemia de gripe de 1918, causada por un virus H1N1 con genes de origen aviar, se propagó por todo el mundo durante 1918-1919. 500 millones se infectaron y 50 

millones murieron. La alta mortalidad en personas sanas, incluidas las del grupo de edad de 20 a 40 años, fue una característica única de esta pandemia).

Bernabé, había establecido unas relaciones de comercio entre la industria de madera de la costa del Pacífico y Cuba. En 1915, importó el primer cargamento de Pinobeta o Pinotea. Eran tablas embarcadas desde San Francisco, por la Compañía de Carlos Nelson, llevadas en el vapor Willapa a través del Canal de Panamá hasta La Habana.

DE CERO A LA

 ABUNDANCIA

Enrique, de cero a la abundancia, en pocos años se convirtió en uno de los comerciantes más prósperos del mercado de maderas, extendiendo su dominio a otros renglones de la economía cubana como la destilación de bebidas y materiales de construcción.

 Fue una de las figuras cimeras en la distribución de materiales para el auge de las inmobiliarias en Cuba, en la década de 1940. 

Realizó importantes donativos durante la guerra civil española y para las víctimas de la catástrofe de Cádiz. (En agosto de 1947, una explosión de 200 toneladas de trinitrotolueno (TNT), en el Almacén #1 de la Base de Defensas Submarinas de la Armada, tiñó el cielo de un rojo intenso sobre la bahía de Cádiz. Hubo unos 150 muertos, más de 5,000 heridos y 2,000 edificios dañados, de los cuales 500 quedaron completamente destruidos).

El 16 de abril de 1937 creó la Compañía de Maderas “Gancedo S.A.” en el mismo lugar de la anterior, siendo él su presidente y director general, más tarde su hijo Jesús Gancedo Ruiz, sería el Vicepresidente y su otro hijo, Enrique Gancedo Ruiz, el Tesorero. 

SU SEGUNDO NEGOCIO, 

DESTILADORA 

GANCEDO

El 25 de marzo de 1920 comenzó a andar la firma Compañía Destiladora “Gancedo S.A.” que se dedicaba a la fabricación, importación y exportación de alcoholes y aguardientes destinados a licores, perfumes, laboratorios, mezcla de combustibles y otros. 

Con una capacidad diaria de producción de 60,000 litros con 40 trabajadores. Ubicada en la Avenida Gancedo y la calle Villanueva (al Sur del Castillo de Atarés y del Puerto). Sus hijos ocupaban los mismos cargos que en Maderas Gancedo.

SU TERCER NEGOCIO, LA COMPAÑÍA COMERCIAL GANCEDO

Constituida el 31 de diciembre de 1931, sita en la calle 10 de Octubre # 120 y 121, dedicada al comercio de efectos sanitarios y materiales de construcción importados. 

Otros negocios donde tenía participación: Comerciantes Detallistas de Cuba Compañía de Seguros SA firma de seguros, especializada en seguros contra accidentes de trabajo e incendios, sita en calle Carlos III, 601 a 605, esquina a Marqués González, La Habana.

Era una asociación de empresarios, propietarios generalmente de comercios minoristas de diferentes rubros, que controlaban las corporaciones del sector y se habían asociado para 

correr con los seguros de este sector.

En 1958 estaba presidida por Francisco Soto Rodríguez y eran sus vicepresidentes: Francisco Moscoso Febrero, Ramón Moral García, José Martínez Morenol, Federico Cano Pereda y Enrique Gancedo Toca.

Domingo Méndez Martínez, como tesorero y José Acebo García el vicetesorero. Otros importantes empresarios que formaban su Consejo: Simón Ferro y José Lorido Lombardero.

TERMINAL DE ÓMNIBUS S.A 

Su primer presidente fue Amadeo Barletta (dueño de Ambar Motors y Telemundo Canal 2 de TV) que había solicitado en marzo de 1948 la licencia para la construcción del edificio diseñado y construido por la firma de los arquitectos, Nicolás Quintana y Miguel Ángel Moenck.

Originalmente, en ese terreno, fue inaugurado el 10 de noviembre de 1918 el Estadio Almendares Park que luego fue destruido por el ciclón de 1926. 

La creación de esta terminal se gestionó desde el año 1937 por la Asociación Nacional de Porteadores. Pero en 1947, el Dr. Menelao Mora Morales (1905-1957), siendo el presidente de la COA y Rodolfo Antorcha de la Maza, por la Asociación Nacional de Portadores lograron obtener el decreto presidencial a través del Ministro de Comunicaciones, Alberto García Valdés, para la construcción de la misma.

La subasta del 25 de septiembre de 1947 fue adjudicada a Juan Martínez Montenegro, a quien Enrique Gancedo Toca le compró la concesión el 22 de diciembre de 1947.

Los terrenos, situados en la Avenida Independencia (Rancho Boyeros) y 19 de Mayo, costaron $441,549. El edificio se hizo a un costo de más de $3 millones, incluyendo el terreno, para satisfacer un tráfico diario de 45,000 pasajeros y 1,500 ómnibus.

Conocida como Terminal de Ómnibus Interprovinciales, fue inaugurada el 29 de junio de 1951, con la salida del primer ómnibus marca Camberra, con destino a Cienfuegos. En ese momento era considerada la segunda de ese tipo en el mundo, después de la de Washington en Estados Unidos.

El edificio principal consta de tres niveles, la planta baja ocupa un área destinada para el despacho de boletines, con salas de espera con aire acondicionado, comedor, bar-restaurante, cafeterías y establecimientos comerciales, amplios y ventilados andenes, depósitos de equipaje e información a usuarios. Las plantas superiores fueron diseñadas para las oficinas y otras dependencias. 

Tenía un capital ascendente a $3,135,000. Su propietario principal y presidente desde 1956 era Francisco Vidal Más, en sociedad con Evaristo Vicente Méndez, el vicepresidente. Enrique Gancedo Toca, su Tesorero, que fue quien aportó el terreno donde se construyó, ingresó en 1949 en la empresa, con una suma de $250,000.

FINCAS, RESIDENCIAS Y MÁS

Enrique Gancedo Toca, en 1953 era propietario de varias fincas urbanas de La Habana y de dos residencias, una en San Miguel de los Baños y otra en la Playa Tarará. 

Donó al gobierno de Cuba, la Avenida Gancedo que arrancaba de la plazoleta de Concha y Marina, y por este gesto fue felicitado por el entonces presidente Fulgencio Batista, que le dedicó una foto. 

Esto mismo ocurrió con Francisco Franco, que lo distinguió, por su actuación en defensa de España frente al comunismo internacional. Esto seguro responde al cuantioso donativo que entregó Gancedo para España, cuando la Guerra Civil Española.

Fue fundador del Centro Montañés en La Habana.

En 1945 escribió un folleto titulado “El Momento Español-Intromisión Comunista”. 

Enrique Gancedo Toca fue electo presidente en 1940, de la Cámara de Comercio Española, cargo que ocupó hasta 1954. En este tiempo la institución recuperó su carácter oficial como organismo consultivo y coope-rante de la oficina de Economía Exterior de la Embajada de España en Cuba.

Al fallecer, en 1918, su esposa Etelvina Ruiz Cuetos prima de la marquesa de Pinar del Río, se fue a residir en la casa de su madre Marcelina Toca, en la calle Correa #107, en lo que hoy conocemos por municipio “Diez de Octubre”. Enrique tuvo que hacerse cargo de la familia a la muerte de su tío Bernabé, el 10 de diciembre de 1918. 

Luego, Enrique vivió en la Ave. 3ªA #9612 en Marianao.

El Instituto Cultural Cubano Español (ICCE), creado en 1948 con el objetivo de mantener los vínculos culturales, diplomáticos y económicos con España. Su amplia nómina estaba conformada por abogados, políticos, comerciantes, profesores del Colegio de Belén, de la Universidad Católica de Santo Tomás de Villanueva, así como periodistas y colaboradores del Diario de la Marina, El País, Mañana, Información.

En la primera junta directiva del ICCE figuró el jurista José Agustín Martínez Viademonte (presidente); el abogado y político José Manuel Cortina García (primer vicepresidente); el destacado hispanista José María Chacón y Calvo (segundo vicepresidente); el abogado Manuel Pérez Picot (secretario); el periodista gallego Antonio Docampo de la Fuente (vicesecretario); los comerciantes españoles Enrique Gancedo Toca (tesorero) y José Justo Martínez (vicetesorero), el abogado Manuel Dorta Duque (interventor) y el funcionario Félix Chediak Ahuayda (viceinterventor). 

Según el diario ABC, de Madrid, de julio de 1957 el millonario español más joven de Cuba, escribió estas palabras. Las tituló: Pensamiento de acercamiento Hispano Cubano:

“Cuando el mundo se debate y lucha entre inquietudes, recelos, ambiciones y egoísmos buscando el camino, que desgraciadamente no ha encontrado todavía, que le conduzca a la ansiada paz y sosiego espiritual, resulta ampliamente grato asomarse a la imponderable Obra titulada «Españoles en Cuba» la que será portavoz gráfico ante todos los países del mundo demostrando el genio hispánico proseguido en su titánica empresa de entregarnos sus herencias eternas, vertiendo en nuestros ríos raciales y espirituales el vivificante fermento de la sangre y los esfuerzos de sus hijos. Por ello ostenta Cuba el galardón de su colectividad hispánica que ha entregado a la Perla de las Antillas, lo mejor de sus desvelos y energías creadoras, uniendo en un estrecho abrazo fundiendo más todavía, la entrañable hermandad y solidaridad de ambos países conmovidos ante tanta prueba evidente de esfuerzos, lucha y sacrificios cauce de una anhelada prosperidad y convivencia pacífica entre todas las naciones amantes del bienestar moral y material de la humanidad”.

No sabemos dónde vivió Enrique Gancedo Toca y su familia cuando abandonaron Cuba, ni su fecha de fallecimiento.

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