Envió detallado informe a la ONU. Padre José Palmar denuncia grave crisis en Cuba, Nicaragua y Venezuela

Written by Germán Acero

21 de abril de 2026

Una profunda crisis política, económica y social en Cuba, Nicaragua y Venezuela, fue denunciada en Miami por el sacerdote José Palmar, quien anunció que enviará un detallado informe a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), revelando además las consecuencias graves para estas naciones.

El clérigo venezolano en una conferencia de prensa en Miami relató que los incumplimientos políticos para abrir nuevas expectativas de estado en dichos países fueron los que agravaron la crisis, porque en lugar de sacar a los dictadores, al contrario, pusieron otros.

Aseguró que en este último caso la más afectada ha sido Venezuela porque allí sigue imperando el legado del chavismo con la imposición como presidente encargada Delcy Rodríguez, quien se ha negado a desmantelar del poder a los antiguos chavistas, como Diosdado Cabello y el militar Vladimir Padrino.

“Además la promesa de convocar a elecciones libres tampoco se ha cumplido”, sintetizó.

“Pero lo mismo ha ocurrido en Cuba donde la actual administración de Trump no ha realizado ningún cambio en el poder político de la isla y siguen gobernando, como ya es sabido, tanto Díaz-Canel como Raúl Castro, quienes se han negado a entregar el poder para producir un cambio político inmediato”, dijo.

“Y en Nicaragua sucede lo peor porque ni siquiera el apoyo internacional ha surtido frutos políticos contra los dictadores porque Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo siguen tranquilos en el poder mientras arrecian las golpizas y arrestos contra los opositores y los presos políticos que aún no han sido liberados.

“Los dictadores y los gobiernos comunistas siguen reinando a sus anchas y no hay ninguna esperanza o voluntad mundial de que ese panorama cambie en el futuro porque no hay una decisión política de fondo que pueda cambiar todo este panorama de incertidumbre y de dolor patriótico”, destacó.

“Y los pueblos de esas naciones siguen sufriendo los estragos de esos gobiernos comunistas como el caso de Cuba donde no hay alimentos ni luz y en Venezuela sigue la hambruna en las calles mientras que en Nicaragua la oposición cada día se ve más aplastada por el dictador Ortega”, resaltó.

“Y solo vemos cómo algunos países como Rusia se siguen burlando de la política de los Estados Unidos y han decidido mandar apoyo a Cuba enviando petróleo, y otras naciones, incluso, han enviado plantas de energía al régimen de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel”, denunció.

“No se siente que haya una mano dura contra estas dictaduras, por el contrario, estas se siguen fortaleciendo y continúan con sus gobiernos infames y, sus consecuencias”, sostuvo.

En dicho acto también habló el sacerdote Alberto Cutié quien se dolió de la situación que sigue viviendo el pueblo cubano y del dolor de los opositores de parte de un régimen que se niega a entregar el poder y sigue manteniéndose firme gracias a la ayuda internacional.

“Estos países, dominados por el desorden institucional, han sido evaluados como territorios sin democracia ni libertades civiles. En el Democracy Index 2024, de The Economist Intelligence Unit (EIU), aparecen clasificados como regímenes autoritarios, en los niveles más bajos del ranking global”, opinó el padre Alberto.

El Rule of Law Index señala que Cuba permanece asfixiada por un partido único, sin pluralismo político, y que Nicaragua se caracteriza por una justicia partisana, persecución a la oposición y concentración de poder en el Ejecutivo.

En conjunto, estos regímenes encarnan violaciones sistemáticas de derechos humanos, ausencia de garantías democráticas y un Estado de derecho reducido a escombros. Al entrelazarse, proyectan una advertencia para la región sobre el declive del ideal democrático.

Durante años, Venezuela sostuvo a Cuba y Nicaragua con petróleo subsidiado y acuerdos de cooperación que amortiguaron el colapso de sistemas inviables. Cuba ha sido soporte estratégico del poder venezolano, controlando seguridad e inteligencia, esfuerzo ahora concentrado en mantener la servidumbre sobre su propio pueblo, a un paso de la rebelión.

Nicaragua sirvió de aliado y palanca internacional mientras el sandinismo simulaba su naturaleza de régimen forajido. Esta interdependencia ha tejido un bloque que reproduce el mismo patrón: represión de la disidencia, manipulación electoral, proscripción de prensa y medios de comunicación libres.

Rusia y China han sido pilares externos del autoritarismo latinoamericano, aunque con enfoques distintos. Moscú ofrece respaldo militar y diplomático, limitado hoy por las sanciones y el desgaste económico de la guerra en Ucrania. Pekín privilegia un apoyo pragmático mediante inversiones estratégicas que permite la captura de recursos y mercados.

Estados Unidos, por su parte, manifiesta su confrontación con un masivo despliegue militar y operaciones de seguridad en el Caribe, bajo la bandera de la lucha contra el narcotráfico. Ante Nicaragua, impone sanciones contra sus funcionarios y acrecienta denuncias de violaciones de derechos humanos.

La depauperación extrema del pueblo cubano hace insostenible la narrativa que justifica el fracaso comunista como consecuencia del embargo impuesto desde 1962.

En Venezuela, la crisis humanitaria, el colapso económico y la migración masiva hacen insostenible la situación. El conflicto trasciende las fronteras nacionales y se proyecta en el plano global.

En este contexto, resulta claro que Estados Unidos no depende del petróleo venezolano para sostener su economía ni su seguridad energética: con una producción cercana a 13,6 millones de barriles diarios en 2025, se mantiene como uno de los mayores productores mundiales.

En contraste, Venezuela apenas alcanza entre 956,000 y 1,132,000 barriles diarios, una caída dramática frente a los más de 3 millones que producía en los años noventa.

La infraestructura petrolera venezolana está devastada: refinerías deterioradas y una capacidad de extracción reducida convierten a la industria en un símbolo de decadencia, más que en un activo estratégico. Entonces, las acciones de Estados Unidos no se explican como disputa por el control del petróleo venezolano.

Temas similares…

¿Es Sal Stewart el heredero?

¿Es Sal Stewart el heredero?

Por José “Chamby” Campos A través de los años Miami ha sido una gran cantera de peloteros para Las Grandes Ligas,...

0 comentarios

Enviar un comentario