Emilito (como siempre lo llamé) nació el 17 de mayo de 1936 en Ciego de Ávila. Hijo de Enrique y de Clotilde. Estudió en el Colegio Marista y como no tenía Bachillerato lo pudo hacer en el Colegio de Belén. Se graduó de abogado en la Universidad de Villanueva y fue uno de los miembros activos de la Asociación Católica Universitaria (ACU) al igual que estos nueve de sus amigos que dieron sus vidas luchando contra la dictadura castrocomunista: José Ignacio Martí Santa Cruz (Nacho), Julián Martínez Inclán, Ramón Pérez Lima, Javier Calvo Formoso, Carlos Rodríguez Santana (Carlay), Manuel Guillot Castellanos (Monty), Rogelio González Corzo (Francisco), Herman Koch Gene y Juan Pereira Varela (Juanín).
Cuando el sacerdote jesuita Armando Llorente (profesor de Fidel Castro en Belén), a principios de 1958, subió a la Sierra Maestra, el Dr. Humberto Sorí Marín le contó de la influencia comunista que se manifestaba entre los miembros de la guerrilla, entonces le pidió a Llorente que enviara al Dr. Manuel Artime y al abogado Emilio Martínez Venegas, miembros de la ACU, para que se incorporaran a la guerrilla y comprobaran de primera mano lo que estaba ocurriendo. Ellos dos lograron llegar hasta allá en diciembre de 1958 y participaron en las batallas de Guisa, Maffo y Palma Soriano.
Después del primero de enero de 1959, Emilio con Manuel Artime y Rogelio González Corzo “Francisco”, fueron fundadores de los Comandos Rurales con la ayuda del ministro de Agricultura Humberto Sorí Marín en un intento por brindar una formación socialcristiana a los campesinos de la Sierra Maestra frente al adoctrinamiento marxista que ya era patente en el campo ideológico del régimen desde sus inicios.
Al ser desautorizado el grupo, la ACU emitió un boletín que denunciaba las mentiras marxistas titulado “Batista, padre del comunismo”. Desde ese momento fueron perseguidos y Emilio fue miembro fundador junto a su amigo Manuel Artime del Movimiento de Recuperación Revolucionaria, el MRR.
Emilio fue reclutado por Artime en enero de 1960, cuando Artime comenzó a enrolar jóvenes de confianza dentro de Cuba.
En marzo de 1960, viajó a Miami de luna de miel con su esposa Delia Estrada. Luego nacería su hijo Enrique Emilio Martínez Estrada.
La mayoría de los primeros reclutados eran militares que se habían separado del ejército castrista y se reunieron en el Motel Marie Antoinette en Fort Lauderdale.
El jueves 19 de mayo de 1960 salieron hacia Fort Myers los primeros diez (José Andreu, Javier Souto, Antonino Díaz, Vicente Blanco Capote, Armando Acevedo, Carlos Rodríguez Santana, Enrique Casuso, José Raffo, Ramón Machado Vidal y Humberto Solís Jurado). Según dice el diario de uno de esos primeros participantes: los militares que llegaron a la isla Useppa (frente a Cape Coral) se pusieron bajo las órdenes de Emilio Martínez Venegas, a quien describe como representante de Artime y su hombre de confianza.
El 2 de junio llegó otro grupo hasta completar los 66 que constituyeron el núcleo primario de esa operación, que todavía no se consideraba como una brigada invasora.
En Useppa fue donde comenzaron a darles los números; el 2501 fue el primero y a Emilito le asignaron el 2521. Desde allí fueron trasladados a Guatemala para comenzar la construcción de los campamentos de lo que sería la Base Trax.
Emilio fue uno de los 29 que fueron enviados a entrenarse a Fort Gulick en Panamá y luego a Homestead cuando ya estaba definido su trabajo como radiooperador.
La CIA tuvo la idea de ir enviándolos a Cuba por distintos medios: unos fueron en aviones de pasajeros, otros en paracaídas, otros por la Base Naval de Guantánamo y otros en botes en operaciones secretas y nocturnas.
Se estima en 47 el número de brigadistas que en varios grupos lograron infiltrarse en las distintas provincias antes de la invasión del 17 de abril de 1961, con la idea de organizar una resistencia interna, captando colaboradores y también para realizar labores de sabotaje para impedir el desplazamiento de las fuerzas castristas. Cada uno de los seis que fueron hacia Camagüey había recibido un entrenamiento específico de acuerdo con sus funciones.
Emilito era el radiotelegrafista y los otros cinco eran: Luis Oria Finalés, Oliverio Tomeu, Carlos M. Poveda, Rafael Álvarez y Carlos A. Varona.
Emilio y sus cinco compañeros el 8 de febrero trataron de infiltrarse en el yate El Real, de 42 pies, pero no pudieron debido al mal tiempo. Lo volvieron a intentar el 23 de febrero, pero falló el contacto de recepción.
El primer equipo que utilizó el Punto Fundora desembarcó la noche del 14 de febrero de 1961, compuesto por cinco: Jorge Rojas Castellanos, José Regalado, Jorge Recarey, Abel Pérez y Jorge Gutiérrez Izaguirre (El Sheriff).
Finalmente, el 2 de marzo regresaron los seis de Camagüey en el Tejana III, un cazatorpedero del Navy camuflado para no despertar sospechas y que estaba al mando de los hermanos Alonso, con Tony Cuesta, Miguel Cervera, Joaquín Powell y dos americanos como tripulantes, y pudieron desembarcar por el Punto Fundora (cerca de Santa Cruz del Norte) apoyados por Aldo Vera y su grupo de recepción. Después de bajar más de una tonelada de armamento y explosivos, subieron al Tejana III Humberto Sorí Marín y Rafael Díaz Hanscom (principal agente de la CIA en Cuba) para ir a reuniones en Miami. Los dos fueron fusilados el 20 de abril de 1961 junto a Rogelio González Corzo (Francisco), Gaspar Domingo Trueba, Manuel L. Puig Miyar y otros dos.
Emilio estaba en Camagüey cuando fracasó la invasión del 17 de abril de 1961. Como había perdido la radio que tenían para enviar los mensajes cifrados, tuvo que ir a La Habana y asilarse en la embajada de Venezuela. Finalmente, los otros cuatro sobrevivientes lograron asilo en embajadas.
Emilio llevaba seis meses sin conseguir el salvoconducto para salir de Cuba cuando salió hacia la ensenada de “Nombre de Dios” para tratar de embarcarse el 18 de diciembre de 1961 muy cerca de la playa de Santa Lucía, al sur de Cayo Jutías (municipio Minas de Matahambre) en la costa norte pinareña, de embarcarse el 18 de diciembre de 1961 en el mismo barco que supuestamente traía para infiltrarse a Juan Manuel Salvat. Como hubo una delación, fueron rodeados por agentes del G2 y allí murió Juan Pereira Varela, alias Juanín. Emilio al ser capturado dio la identidad falsa de Ernesto Guerra Vidal que le había proporcionado la CIA. Condenado a 30 años en la Causa 58/1962, fue recluido en la prisión de Isla de Pinos con el #30983.
Al ser excarcelado, luego de cumplir 15 años, se divorció de Delia Estrada y se casó en La Habana con María Luisa Trueba (natural del Central Violeta) y junto con su hijo Emilio Martínez Trueba, pudieron los tres emigrar a Caracas, Venezuela.
Rápidamente se puso en contacto con el abogado avileño Joaquín Meso Llada “Biquín” (1924-2013) y junto con otros crearon la Unión de Expresos Políticos Cubanos de Venezuela, por tanto Emilio fue uno de sus siete fundadores.
Biquín Meso, el 8 de abril de 1961, cayó preso en La Vallita, 15 km al este de Florida (Camagüey), estando en una reunión junto a varios miembros de organizaciones como el 30 de Noviembre, y allí fue donde murió el moronero Luis Oria Finalés (#2625), también del mismo grupo de los cinco infiltrados junto a Emilio.
Luego Emilio vino a Miami y trabajó como agente de seguros de vida y salud, pero siempre estuvo colaborando con diferentes organizaciones anticastristas, particularmente con la Asociación de la Brigada 2506 mientras su salud se lo permitió. Hace un tiempo falleció su esposa, Delia, con quien se había casado nuevamente, una pérdida que lo afectó profundamente. Su hijo Enrique Emilio Martínez Estrada se encuentra enfermo actualmente.
El miércoles 23 de septiembre pasado, después de estar convaleciente en su casa durante un buen tiempo, fue llamado a la Casa del Padre para reunirse con sus amigos de la ACU y los valientes compañeros de lucha de la gloriosa Brigada de Asalto 2506.
En paz descanse un cubano digno que estuvo casi siete décadas tratando de lograr la paz y el amor para su patria.
Informó Álvaro J. Álvarez







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