El relato histórico por entrega: Cuba: Mambises nacidos en otras tierras

Written by Enrique Ros*

15 de diciembre de 2021

Una obra que reconoce la enorme contribución y el alto número de libertadores nacidos en otras geografías.

Los primeros extranjeros

luchando en cuba (II de VII)

LAS PRIMERAS EXPEDICIONES:

EL GALVANIC, EL PERRIT, EL

SALVADOR, GRAPESHOT, UPTON

Llega el Galvanic con ilustres figuras, todas cubanas. Le seguirá el  Perrit donde entre sus dos centenares de valiosos expedicionarios encontraremos hombres nacidos en tierras cercanas que compartirán riesgos y honores, penalidades y glorias, con los cubanos nativos y con otros extranjeros que ya habían hecho de Cuba su propia patria.

Comencemos hablando del Perrit.

LOS HOMBRES DEL PERRIT

Vienen en el Perrit, lo hemos y seguiremos señalando, venezolanos, mejicanos, norteamericanos, húngaros y polacos, y, muchos cubanos que todos, nativos y extraños, habrán de distinguirse en la guerra emancipadora que recién se iniciaba. Uno de los valiosos integrantes de la histórica expedición del Perrit es el venezolano José María Aurrecoechea, nacido en Puerto Cabello el 29 de abril de 1841 que ha participado en las luchas y conflictos políticos que se desarrollaba en su país. Como capitán de un batallón del ejército intentó sublevarse frente al gobierno y fue arrestado, pero logró evadirse y partir hacia los Estados Unidos y, de allí, hacia Cuba. De inmediato entra en acción, en un levantamiento anterior al Perrit.

El 3 de febrero de 1869 sale Aurrecoechea de La Habana junto a Mariano Loño hacia La Salud y organizan ambos una partida que se dirige a Pinar del Río donde se enfrentan a una columna española entre Itabo y Las Mangas. Su grupo se ve obligado a dispersarse y Aurrecoechea regresa a los Estados Unidos y se enrola en el Perrit con el grado de coronel.

Su primera acción es la del combate de el Canalito, recién desembarcado. En julio de 1869 el Presidente Céspedes lo asciende a General de Brigada y Segundo Jefe de la División Cuba a las órdenes del Mayor General Donato Mármol; el 5 y 6 de febrero (1870) combate en las cercanías del Ingenio Tempu y el 26 rechaza el ataque contra el cuartel general de su División. Para el 2 de mayo está atacando y ocupa el ingenio fortificado de Armonía donde Antonio Maceo recibe su primera herida de campaña.

Se ha distinguido militarmente el valeroso venezolano. El primero de agosto de 1870 el presidente lo nombra jefe de la Divisiói de Oriente.

No había venido Aurrecoechea solo cuando salió de su patria nativa. Lo acompañaba su primo Cristóbal Acosta Páez nacido, como aquel, en Puerto Cabello, y a quien acompañó en los distintos combates que recién llegado a la isla desarrollaron en la zona occidental de la isla. Como su primo, llegó el venezolano Acosta a bordo del Perrit que al desembarcar en la península de el Ramón, en la bahía de Ñipe, tiene de inmediato el primer enfrentamiento con tro pas españolas en Canalito. El carácter de Acosta era distinto al de su primo y aunque participa en varios encuentros importantes; entn ellos Las Guásimas y la Jagua (noviembre de 1870), meses ante había sido sustituido al mando de la jurisdicción de Sancti Spíritui porque no sabía mantener la necesaria disciplina en las fuerzas a sí mando.

Cristóbal Acosta tiene destacada actuación en el enfrentamiento de Jobabo a Piedras el 16 de noviembre de 1870 donde organiza una emboscada al tiempo que ataca con otras fuerzas a una columna cercana en cuya operación lo asiste el entonces Capitán Henry Reeve el Inglesito. Acosta, el valeroso pero indisciplinado combatiente ejercía el mando de la Brigada Norte y, al mismo tiempo, lo habían designado Segundo Jefe de la División de Camagüey posiciones a las que, años después, renunció por considerar injusta la destitución de Carlos Manuel de Céspedes. Ya antes había combatido Cristóba Acosta en el Flamenco, cercano a Vertientes, Camagüey el 16 á mayo del 71 y en el poblado de Limones, localizado en las cercanía de Las Tunas, formando parte de las fuerzas del Mayor General Vi cente García. Aunque renunció a aquellas altas posiciones en el año 73, al siguiente año, el 10 y 11 de febrero del 74 sobresale en el combate de Naranjo-Mojacasabe bajo las órdenes del Mayor General Máximo Gómez.

Tendrá el venezolano Acosta, de firmes convicciones pero débil en mantener en sus tropas la necesarias disciplina, serias diferencias con otros altos militares y funcionarios antes de morir -en forma que aún no ha sido aclarada- en abril de 1874.

El 9 de diciembre de 1870, por una delación, una patrulla española asalta la casa que en La Faya le servía de cuartel general a su primo José María Aurrecoechea, lo hiere, lo hace prisionero junto con su jefe de Estado Mayor, Facundo Cable, y conducidos a Holguín, ambos son fusilados.

Otros valiosísimos emigrados han venido junto con Aurrecoechea en la expedición del Perrit. Hombres que se van a distinguir en la manigua, como el general norteamericano Thomas Jordán, jefe militar y, con él, el joven brookliniano Henry Reeve y el venezolano Cristóbal Acosta. Vienen Gabriel González Galbán y José Fernández Coca, ambos antiguos miembros del ejército mexicano. Con ellos, el canario Manuel Suárez Delgado que alcanzará el grado de Mayor General participando en las tres guerras emancipadoras. Llegan, hermanados con el santiaguero Enrique Collazo, que ha regresado de participar en las luchas españolas entre carlistas e isabelinos. Enrique Collazo, en Nueva York se une, como simple soldado, a los expedicionarios que vendrán en el Perrit para participar en la lucha y, también como historiador de la misma. Allí conoce al venezolano Aurrecoechea, quien, como hemos dicho, luego de haber participado en las cruentas batallas políticas de su país, había partido hacia Cuba y participa, tan temprano como febrero del 69 en el primer alzamiento de la zona occidental y, al fracasar ése, parte hacia Nueva York y se enrola, como tantos otros, en el histórico Perrit.

La expedición estará a cargo del norteamericano Thomas Jordán pero en ella, unidos a tan generosos extranjeros, vendrán los cubanos Antonio Luaces, Mariano Agüero, Valentín Goicuría (hijo del General Domingo Goicuría), Sebastián Amabile, identificado con los hermanos Pablo y Rafael, que sirvieron heroicamente a las órdenes del Mayor General Donato Mármol.

El Perrit había partido de Nueva York el 4 de mayo de 1869 con el armamento dirigiéndose hacia Sandy Hook donde recogió a los expedicionarios que habían partido desde distintos lugares en tres remolcadores: el Americana, el Bahama y el Emile porque la velocidad de la nave de aquella expedición era menor de la que se esperaba. Siete días después desembarcaban los expedicionarios en la península de El Ramón, en la Bahía de Ñipe.

ALIJO DE ARMAS TRAÍDAS

 EN EL PERRIT

Traía aquella embarcación 2,340 fusiles Springfield con bayoneta, 51 fusiles Remington con bayoneta, 50 carabinas Remington, 20 (revólveres Colt, 2 cañones de acero y 4 de bronce, 4 obuses de las libras, 388,000 cartuchos Springfield, 20,000 Beerdan, 10,000 metálicos Beerdan, 4,000 de Colt, 325 lanzas, 480 machetes, 800 pare de zapatos, monturas, hachas, canas y otros medios. Parte del alijo de armas no pudo ser descargadas.

No era ésta, la del Perrit, la primera expedición que Thoma  Jordan comandaba hacia Cuba. Ya antes, el 15 de marzo de 1869 dirigida por el Comité Revolucionario de Nueva York, encabezada por Francisco Javier Cisneros y José Basora, trató Jordan, como jefe de tierra de llegar a la isla en la expedición del bergantín Mary Lowell que había zarpado de Nueva York rumbo a Venezuela como paso previo pero fue detenida en Nassau. Dos meses después, el 11 de mayo, desembarcará Jordan, de nuevo como jefe de tierra del Perrit en la península de El Ramón.

(Continuará la semana próxima)

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