El pueblo estaba “vendado” ante la realidad. “Desde la cárcel temíamos lo peor, hacinados e indefensos esperando el final de la muerte»

Written by Germán Acero

25 de octubre de 2022

El ex coronel Johnny López de la Cruz estaba indefenso. En el fondo no sabía lo que en realidad estaba sucediendo cuando Fidel Castro se asoció junto con el dictador ruso Nikita Khrushchev para montar la famosa Crisis de los Mísiles que mantuvo en vilo al mundo durante varios días.

Si en el mundo exterior, o sea el pueblo, nadie sabía en esencia lo que estaba sucediendo en aquel octubre de 1962, mucho menos tampoco lo sabían los prisioneros de Bahía de Cochinos, que permanecían incomunicados en cárceles inhumanas de la isla tras la fallida operación de libertad.

Lo único que veían era la inquietud y nerviosismo que reinaba entre los carceleros de turno que corrían de un lado para otro, algunos, llevando cabezas de ganado para los potreros adyacentes a las prisiones, lo que hacía presagiar que algo raro estaba sucediendo en el país.

Que se sepa, nunca se había presentado una situación de esta magnitud y, menos de que tuvieran que guardar el ganado en sitios selectivos, como si estuvieran preparándose o defendiéndose para algo bien grande.

Y no estaban lejos de la realidad porque la dinastía comunista de los Castro, en Palacio, le daban los últimos retoques de arreglo junto con el dictador ruso Nikita Khrushchev, a lo que sería la famosa operación de la Crisis de los Mísiles, ejecutada para evitar una invasión de los Estados Unidos.

Ejecutar a los prisioneros

“Por boca de los carceleros, entonces, ya supimos que en efecto era eso lo que estaba pasando, pero en el fondo, había algo más peligroso y era que los carceleros tenían la misión, en caso de que estallara la Crisis de los Mísiles, de ejecutar a todos los prisioneros”, aseguró López de la Cruz.

“Yo me encontraba durante la Crisis de los Mísiles en una celda de castigo. No tenía absolutamente ninguna noticia de lo que estaba pasando porque los guardias no me hablaban y, lo único que notaba, era que estaban muy nerviosos y solo los veía cuando me traían la comida”, relató López.

“Uno de ellos, quien me miró fijamente a los ojos, a lo mejor sintió alguna compasión momentánea por mí, advirtiéndome que, si los americanos invadían a Cuba, inmediatamente, seríamos ejecutados todos los prisioneros que estábamos allí. Y no me dio más explicaciones”, agregó.

“Hice varias reflexiones.  Por ejemplo, que Kennedy, en ningún momento, hubiera debido dejar montar allí esos mísiles, ya que peligraba la identidad de este país. Ahí sí que no tenía otra salida o acción que tomar para salir airoso.  Por eso Kennedy hizo negociaciones con Khrushchev y se evitó una guerra”, afirmó.

“Pero ellos probaron–los rusos– si Kennedy iba a hacer eso. O sea, no invadir Cuba. Pero la Unión Soviética tenía que sacar los mísiles. lo que no declararon es que también los EE.UU. estaban sacando los mísiles de Turquía y después dijeron que esto había sido parte del arreglo con la URSS”, agregó.

Los mísiles de Turquía

“O sea que todo el mundo pensó que Kennedy lo hizo muy bien en esa negociación, pero cuando se supo sobre la sacada de los mísiles por parte de EE.UU. de Turquía, quizás, Kennedy perdió un poco de credibilidad”, aseguró.

“Pero hay algo que se tiene que dejar en claro y es que, si se hubiera ganado la batalla en Bahía de Cochinos, a lo mejor los Estados Unidos no hubiesen tenido esta clase de semejante problema, que puso en vilo al mundo”, reiteró.

“Y, no sólo este problema sino otros de cara al futuro, porque vinieron luego una serie de problemas que afectaron hondamente a América Latina, porque al fin y al cabo el comunismo quedó reinando en la isla y, de paso, sus ideologías y poder se extendieron más tarde a otros países”, explicó.

La consolidación 

castrista

“Mira, eso fue lo que consolidó a Fidel Castro y después de eso él se sintió con poder para hacer lo que se le dio la gana. Y ha sido así. Cuando mataron a Kennedy vino  Lyndon B. Johnson y   éste demostró, abiertamente, que no quería tener ninguna clase de problemas políticos y, menos, con Cuba”, advirtió.

“Pero vinieron luego grandísimos problemas, cuando el poder del comunismo cubano extendió sus tentáculos e ideologías y poder militar a varios países de América Latina, como Colombia,  donde se fundaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que siguen en la disidencia”, expresó.

Los errores de Kennedy

“La Crisis de los Mísiles fue causada por los errores que cometió Kennedy, debido a la falta de apoyo a los brigadistas que enfocaron sus batallas en lograr la libertad de Cuba, pero debido a esa falta de apoyo, sucumbieron esos combatientes ante el poder despiadado y cruel de Castro”, indicó.

“Ahora tampoco se debe admitir que Biden le esté dando apoyo a Cuba, mientras que Rusia está haciendo lo mismo, en un entorno en el que el único que está sacando provecho de todo esto, es la tiranía comunista que está en el poder en la isla”, enfatizó.

“Ahora creo que hay más y es el giro en los planes que anunció Biden de seguir haciendo y ejecutando la misma política de Barack Obama, hacia Cuba, porque lo que se está es fortaleciendo profundamente al gobierno tiránico de los Castro”, sintetizó.

“Pero, igualmente, es grave que en este contexto Cuba y su régimen tiránico también se están fortaleciendo y potenciando terriblemente, mediante sus relaciones con China e Irán, siguiendo este ejemplo, los dictadores Ortega y Maduro”, concluyó.

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