El libro “La Fuga de Batista”

Written by Germán Acero

15 de septiembre de 2021

Salas-Amaro se pregunta: ¿Fue fatal o no para  los destinos futuros y políticos de Cuba?

El libro “la Fuga de Batista” viene ahora a revivir los antiguos vaticinios y comentarios que se hicieron en aquella época sobre si La fuga de Batista fue fatal o no para los destinos futuros políticos de Cuba en momentos en que Fidel Castro ya estaba acechando tomarse el poder.

“ Perjudicó a Cuba porque le dio la entrada al sistema revolucionario comunista de Fidel Castro que ya lleva más de 60 años en el poder”, afirmó contundentemente Armando Salas-Amaro, en su libro que recoge otros temas importantes relacionados con la situación política en los años 59 en la isla.

“Pero no hubo tal fuga ya que fue sólo una maniobra diplomática del cuarto piso que maniobró  el periodista Herbert Mathews del The  New York Times”, insistió Salas Amaro en su libro que saldrá pronto a la publicidad.

“Inclusive mandaron mediadores para que Batista abandonara la presidencia y allí está consignado en las actas  del Congreso de los EE,UU., a través de la Comisión judicial , que destacan dicha gestión de los representantes norteamericanos para insistirle a Batista de que se fuera del poder ”, aclaró Salas-Amaro.

“Porque, además, tampoco le advirtieron a éste (Batista) que EE.UU. no iría a reconocer más su gobierno y, de hecho, le embargaron las armas y permitieron que salieran las avionetas de Miami  hacia la Sierra Maestra ”, explicó Salas-Amaro.

“Y, de paso, también le advirtieron que (EE.UU.) no iría a reconocer las elecciones de 1958 y que le iban a retirar también el apoyo diplomático ”, insistió Salas Amaro, quien dijo que entre los mediadores estaba William D. Pawley, quien integró una comisión especial del cuarto piso del Departamento de Estado que fue a Cuba”, aseguró.

“Y como fracasó éste en sus gestiones vino el propio embajador Smith de los EE.UU. a comunicarle a Batista que  se confiscarían las armas tras reiterarle que el gobierno estadounidense no iba a reconocer su gobierno oficialmente y tampoco  le iban a comprar la zafra azucarera”, añadió.

“Esa maniobra política, de cierta manera, obligó a Batista  a tomar un avión y abandonar la isla de Cuba pero lo hizo constitucionalmente  porque él presentó su renuncia  en Cuba como presidente”, aseguró Salas-Amaro en su libro

“Y, como el mando sucesorio que sustituye al presidente lo integraban funcionarios electos el día 24 de febrero, entonces, Batista siguiendo el mando constitucional, permitió que se nombrara al magistrado más antiguo Carlos Manuel Piedra en funciones presidenciales”, reiteró.

“Ya Batista contra la pared no tuvo otra opción que montarse en los aviones  con la promesa que iba a vivir en Daytona Beach pero, cuando estaban sobre el territorio norteamericano, le comunicaron que allí no podrían aterrizar y entonces dirigió sus pasos hacia Santo Domingo siendo antitrujillista”, recalcó.

Salas-Amaro, reconoce en el fondo, que Batista decidió dejar el poder porque también era consciente, en aquella época, de que no quería derramamientos de sangre “ya que existen muchas causas por las que estoy dispuesto a morir ,pero ninguna por la que estoy dispuesto a matar”.

Pero, luego tras la salida del poder de Batista, vino lo más trágico para Cuba porque Fidel Castro aprovechando el momento tan crítico que vivía la isla ,inició el montaje de su fatal mandato comunista asesorado por crueles militares.

“Porque entonces negoció con el Jefe del Ejército en Oriente, coronel Rego Rubido, lo que después vino a  constituirse  lo que describió Batista como que “la lucha no era contra los militares, sino contra los que abandonaron el país”, escribió Salas-Amaro.

“Y precipitó que los cuarteles se abrieran voluntariamente para recibir a las tropas rebeldes sin batallas militares. Fue una manipulación publicitaria que habían, supuestamente montado, para demostrar que fue derrotado al ejército oficial y, ellos, eran los héroes”, reveló Salas-Amaro.

“Pero luego vinieron más situaciones críticas para Cuba, que siguieron hundiéndola en el fango comunista, cuando el gobierno de Fidel buscando más recursos económicos, convirtió a la isla en un santuario del tráfico de narcóticos”, aseveró el escritor.

“Esto porque el gobierno cubano era incosteable ya que el derroche de los recursos que producía la isla y los subsidios millonarios de los países comunistas, eran insuficientes por la incapacidad administrativa de la elite gobernante”, reveló Salas Amaro en su libro.

“Por esa red de abastecimientos entraba la cocaína con la absoluta autorización de Fidel y Raúl Castro y los miembros del gobierno de estos dos dictadores “eran corruptos, enriquecidos con los negocios turbios que le permitían mantener millonarias cuentas en bancos extranjeros”, aseguró Salas Amaro.

Salas-Amaro, después de analizar la situación social y política de Cuba en el año 2020, con más de 60 años de tiranía comunista, concluye que “en Cuba impera una tiranía caduca ya que su fracaso la envuelve en la acusación de que Estados Unidos mantiene un embargo comercial”.

“Han sido decenas de años de dictadura, fusilamientos, cárceles y represión a la libertad”, sintetizó y puntualizó  “Batista no fue la causa del establishment económico norteamericano sino la desestabilización montada por el cuarto piso del Departamento de Estado ya que los accionistas de la prensa de EE.UU. también necesitaban desestabilizar la República de Cuba”.

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