EL FAMOSO GRITO DE YARA NOS ALIENTA .“No debemos ser más los esclavos del comunismo sino los héroes de la Libertad y la democracia en Cuba»

Written by Germán Acero

12 de octubre de 2022

 La activista del exilio Anays Acuña, quien asesora a varias organizaciones de cubanos en Miami, reiteró que “El Grito de Yara es, quizás, el mayor legado dejado por nuestros antepasados para aplicar ahora mismo de acuerdo a la crisis que vive Cuba”.

“El famoso Grito de Yara nos alienta a que no debemos ser más los esclavos del comunismo, sino los verdaderos héroes de la Libertad y la democracia, en Cuba”, reafirmó Anays, hablando con el periódico LIBRE en Miami.

“Debemos aprender que esta independencia es la que tenemos que concretar de ese régimen comunista que durante más de 60 años ha mantenido vejado a todo un pueblo que no ha podido volver a saborear la libertad ni mucho menos la democracia”, afirmó Acuña.

“Esta celebración tradicional del Grito de Yara aquí en Miami es de gran importancia para los cubanos en el exilio, ya que es una celebración cívico-patriótica, que ha motivado a los cubanos a persistir en concretar la libertad para la isla y no dejarse vencer por ese comunismo infame”, reiteró.

“Hay que recordar ese heroísmo cuando en la noche que transcurrió del 9 al 10 de octubre de 1868 en el ingenio La Demajagua, se inició la Guerra de los Diez Años, siendo, Carlos Manuel de Céspedes el gran líder de aquel momento”, añadió.

“Porque Céspedes dio a conocer el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba, con todas sus ideas y fines del movimiento revolucionario que buscaba la independencia de Cuba basado en la igualdad de todos los hombres, mantenido por el Padre Félix Varela al defender la abolición de la esclavitud”, sostuvo.

“La idea inicial de Céspedes, desde ese momento considerado «Padre de la Patria», era tomar la ciudad de Manzanillo, no solo por la cercanía al lugar del pronunciamiento, sino por la importancia de la plaza”, insistió Acuña.

“Y quizás lo más importante fue la composición, por parte del mismo Céspedes, de la marcha a Manzanillo y de la firma del Manifiesto de la Revolución que sería rubricado en Manzanillo y no en el lugar donde ciertamente se verificó y juró: el ingenio La Demajagua”, recordó Acuña.

“Después de terminada la reunión convocada por Carlos Manuel de Céspedes en este sitio —y ante la imposibilidad de tomar la portuaria ciudad de Manzanillo—, los 600 revolucionarios marcharon hacia Sierra de Naguas con el objeto de aumentar las fuerzas insurgentes”, afirmó.

“Debemos de aprender que el Grito de Yara fue la primera sublevación armada de los cubanos en contra del colonialismo español. Ahora deberá ser, pero para quitarnos de encima la imposición del comunismo de los Castro que nos ha llevado a todas las ruinas”, declaró.

“Aquel 10 de octubre Céspedes despertó a un grupo de patriotas con estas palabras: “El soldado del deber no debe permitir que la aurora lo sorprenda en su lecho y ahora debemos despertarnos, pero para no amanecer con esa tiranía que todos los días nos sorprende con la traición”, señaló.

“Nuestras guerras de ahora deben ser todas esas cadenas de protestas, regadas por toda la isla, que nos pueden llevar al momento final de esa tiranía infame, que cada día está peor sumida en una crisis incapaz de mantener en el poder a los Castro”, dijo.

“Como Céspedes ahora deben ser los líderes del independentismo todos aquellos opositores que de cualquier manera se han enfrentado a esa tiranía y han resistido la represión y los encarcelamientos en aras de lograr la libertad para Cuba”, destacó.

“En otra enseñanza que nos deja la guerra de Céspedes, debemos concientizarnos de que no debemos seguir cayendo en el extremo de degradación y miseria, en que nosotros nos vemos, porque ahora es el momento final para derrocar ese poder comunista que cada día se hunde más”, enfatizó.

“Como Céspedes debemos de invitar al pueblo de Cuba a la rebelión: “¡Ciudadanos, hasta este momento habéis sido esclavos del comunismo, pero, a partir de mañana, seremos los héroes de la libertad y la democracia”, concluyó.

“Desde mañana deberemos ser tan libres como nosotros mismos. Necesitamos que nuestras familias, que están sufriendo en Cuba, puedan conquistar la democracia y la independencia de ese horrible yugo que nos ata al comunismo”.

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