El empresario español Federico Ramírez afirmó que desea trabajar, de la mano de los inversionistas cubanos en el exilio, para contribuir a la reconstrucción de Cuba, especialmente en sectores estratégicos como la energía, la construcción, el mercado inmobiliario y la industria automotriz.
En entrevista con el periodista, Ramírez explicó las oportunidades que, a su juicio, podrían abrirse para inversionistas cubanos y españoles en un futuro proceso de recuperación económica de la isla.
El empresario participó recientemente en una reunión de la Cámara de Comercio Cubano Americana, donde se analizaron diversos proyectos relacionados con la reconstrucción de Cuba. En ese encuentro quedó claro que cualquier iniciativa dependerá de que desaparezca el actual régimen comunista y existan garantías para la inversión.
“Claro que estamos interesados en participar en todos estos proyectos de integración y reconstrucción de la isla. Contamos con departamentos especializados en autopartes, alimentación, construcción, desarrollo inmobiliario y energías renovables”, destacó.
Ramírez explicó que su empresa también desarrolla proyectos relacionados con la producción de hidrógeno como fuente de energía.
“Actualmente estamos trabajando en el desarrollo de la energía del hidrógeno y en otras alternativas de combustibles renovables. Sin embargo, todo dependerá de que existan las condiciones de seguridad jurídica necesarias para invertir y trabajar en Cuba en el futuro”, afirmó.
Asimismo, expresó su confianza en las recientes medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump.
“Confiamos en las nuevas disposiciones y leyes aprobadas por la administración del presidente Trump y nos acogeremos a ellas para tener la seguridad de poder trabajar en Cuba con todas las garantías necesarias y sin ningún riesgo”, reiteró.
El empresario insistió en que la seguridad jurídica constituye el elemento esencial para atraer inversiones.
“Las garantías son fundamentales para cualquier inversión. Estamos en Miami porque queremos trabajar de la mano con las familias cubanoamericanas, que conocen mejor que nadie las oportunidades existentes para contribuir a la reconstrucción de la isla con plena confianza”, señaló.
Ramírez destacó que las empresas que representa cuentan con experiencia en áreas esenciales para la recuperación del país.
“Nuestras compañías operan en sectores clave como la construcción y el desarrollo inmobiliario, donde podemos aportar mucho, especialmente en la edificación de viviendas. Muchas personas que tuvieron que abandonar Cuba a causa del comunismo quizás deseen regresar algún día”.
Añadió que uno de los principales retos será revitalizar la infraestructura turística.
“Es necesario construir viviendas dignas, desarrollar nuevamente el mercado inmobiliario y fortalecer la economía para atraer un turismo de alto nivel. Para ello también será indispensable reconstruir la infraestructura hotelera”, indicó.
Ramírez recordó que España ha mantenido históricamente una estrecha relación con el sector turístico cubano.
“España siempre ha estado muy vinculada al desarrollo inmobiliario y turístico de Cuba. Ahora, con las nuevas disposiciones impulsadas por Trump, esperamos que el turismo español vuelva a considerar a la isla como destino, aunque hoy los servicios disponibles son muy limitados”.
No obstante, consideró que esa situación puede revertirse.
“Eso tiene solución. Es posible modernizar la infraestructura, actualizar los servicios y hacer nuevamente atractiva a Cuba, no solo para los turistas españoles, sino también para visitantes de muchos otros países que deseen conocer la isla o regresar a ella”.
Añadió que, una vez restablecidos los servicios, Cuba podría recuperar una posición competitiva en el turismo internacional.
“Cuando se restablezcan las condiciones necesarias, España volverá a ver a Cuba como un destino turístico importante, tal como hoy ocurre con República Dominicana”.
En materia energética, Ramírez consideró que el hidrógeno desempeñará un papel determinante.
“La energía basada en hidrógeno será indispensable dentro del proceso de transición hacia fuentes renovables. Con esa tecnología podremos contribuir significativamente al desarrollo de la nueva Cuba y, posteriormente, avanzar en la modernización del sistema eléctrico y del transporte”.
Finalmente, el empresario expresó su satisfacción por la creación de una nueva Bolsa de Valores de La Habana, al considerar que podría convertirse en un instrumento importante para brindar mayor seguridad y transparencia a las futuras inversiones destinadas a la reconstrucción del país.








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