EL CENTRAL VIOLETA

Written by Alvaro J. Alvarez

18 de agosto de 2021

Situado en el municipio de Morón, Camagüey era, en 1958, el más importante entre los centrales de propiedad cubana, pues su capacidad de molienda, que ascendía a 675,000 @ de caña diarias lo convertía en el 9° más grande de Cuba. Tenía, además, un alto rendimiento industrial de 13.70 (RI), que lo convertía en el #15°. Gran empleador en zafra (daba trabajo a 7,115 cubanos), tenía anexa la 5ª destilería más importante del país y controlaba 1,693 caballerías de tierras propias. Poseía un capital ascendente a $2,688,690. Era uno de los 7 centrales propiedad de la “Sucesión de L. Falla Gutiérrez”, el segundo grupo más importante entre los hacendados cubanos y el tercer grupo del país en cuanto a su capacidad total de producción.

El 15 de julio de 1915 se constituyó oficialmente en la Habana la Compañía  Violeta Sugar Co. como presidente Miguel Arango y como secretario Orestes Ferrara, esta compañía sería dueña del Ingenio Violeta que estaba en construcción en la finca San Juan de Letrán, en Aguada de Pasajeros, Las Villas dicho nombre era un homenaje a Violeta Mesa García-Polo, hija del rico hacendado Tirso Mesa Hernández quien fue el que cedió el terreno donde se construyó el Central. El 3 de enero de 1916 Orestes Ferrara vendió parte de sus acciones a Aníbal J. Mesa y el 28 de enero de ese mismo año ya el Central estaba concluido y luego de hacer las pruebas necesarias a sus máquinas y siendo el resultado satisfactorio, comenzó su primera zafra.

Luego de la zafra de 1917 fue trasladada su estructura en planchas de ferrocarril hasta el municipio de Morón, Camagüey y reconstruido con toda la técnica y adelanto de la época y contaba con un Tándem Fulton de 5½  pies con 19 masas, 5 molinos de 3 masas y dobles desmenuzadoras movidas por máquinas de vapor Corliss.

Los ingenieros que participaron en el montaje de la fábrica eran en gran parte norteamericanos, había también cubanos y un mejicano que pertenecían a la  Compañía Constructora Smith Ames Chisholm  que fue la misma que lo construyó en Aguada de Pasajeros.

En estas construcciones trabajaron unos 200 obreros españoles que laboraron en excavaciones y otras obras, por el gran esfuerzo de los trabajadores el Central pudo moler en 1918.

En ese entonces era propiedad principal de Tirso Mesa en sociedad con Miguel Arango y con el coronel del Ejército Libertador cubano, Orestes Ferrara.

Mesa, era un hacendado muy rico, que había sido propietario en el siglo XIX, entre otros, del ingenio La Vega, en Matanzas y presidente de la “Compañía del Ferrocarril de Matanzas”. Durante la Guerra del 95 se había residenciado en París, donde donó 20,000 francos a la causa de la independencia de Cuba.

El Violeta realizó su primera zafra camagüeyana en 1919. Al finalizar esa zafra se le ordenó a la junta directiva repartir la cantidad de $134,348 de las ganancias correspondientes de ese año entre los accionistas.

Ese mismo año la Violeta Sugar Company solicitó de la Cuban Cane Sugar Corporation un préstamo de $4,000,000 para ampliar la capacidad productiva del Central de 200,000 a 250,000 sacos de azúcar crudo de 325 libras y además fue autorizada la instalación de un nuevo Tándem marca Fulton de 7 pies con 6 molinos y doble desmenuzadoras, también se hicieron otras amplia-ciones a la fábrica para adecuarla al nuevo tren de molida instalado.

En 1919 la producción la Cuban Cane Sugar Corporation representaba el 16,7% de toda el azúcar cubano que vendieron sus centrales al nuevo consorcio y ninguno de ellos conformaría la dirección del gigante salvo, Miguel Arango y Regino Truffin (el dueño original del edificio y tierras del cabaret Tropicana) quienes se convirtieron en administradores y directores, inclusive la mayoría de ellos vendieron sus acciones.

Posteriormente pasó a la propiedad de “Eastern Sugar Corporation” y de 1920 a 1930 a “Cuban Cane Sugar Corporation Sugar Products”.

En 1924, con el afán de mejorar una vez más el Central, se le agregó una nueva torre y se aumentó el tamaño de las otras dos, en ese momento la capacidad de producción era de 525 mil sacos de 325 libras.

En 1928 la Cuban Cane Sugar Corporation se reorganizó y nombró de Administrador en el Violeta, al norteamericano James D. Stephenson, siendo el primer administrador americano en este Central, porque todos los anteriores habían sido cubanos: Juan Pérez Ayuela, Antonio Ortiz y Antonio Castillo.

Según el Gilmore’s Cuba Sugar Manual de 1939-1940, en la página 157-E, encontramos estos datos sobre el Central Violeta:

El Jefe de Fabricación era Emery R. Moore; el Ingeniero Jefe, José Subirá; el Jefe de Electricidad, Alberto J. Suñé; el Jefe de Oficinas, J. R. Álvarez; el Jefe de Campo, P. Hanson; el Jefe de Suministros, Genaro Álvarez y el médico el Dr. Carlos M. Soto.

El Central tenía teléfonos de larga distancia, telégrafo, oficina de correos y una estación de ferrocarril en el batey, para la línea principal de F.C. Norte de Cuba (de 311 km. de Caibarién a Nuevitas)

■ El Transporte de caña se efectuaba con 8 locomotoras de petróleo y 2 de carbón, con 357 carros de acero de 30 toneladas. La caña que se molía venía de las 1,817 caballerías propiedad de la compañía, las 1,735 caballerías por arrendamiento, además de las caballerías propiedad de los colonos (así se les llamaba en Cuba, a los cultivadores de caña en sus tierras). Contaba con 160 km de línea férrea ancha y 260 km de vía estrecha, incluyendo las vías que se trajeron del Central Velasco (central situado al noreste del Violeta que molió de 1925 a 1930 y fue demolido en partes y muchas de ellas sirvieron para agrandar al Violeta).

■ La caña se manipulaba en 2 basculadores hidráulicos de descarga lateral.

■ La Planta Eléctrica contaba 3 Turbogeneradores GE de l,000 KW cada uno, que movían todos los equipos del ingenio, excepto los molinos. En tiempo muerto (cuando el central no molía) se utilizaban 2 generadores de vapor de 150 KW cada uno. Además había un generador de 30KW conectado a un motor de aceite.

■ La Planta de Vapor, para hacer funcionar los molinos provenía de 28 calderas de tubos de fuego con 12 mil HP, 8 de las cuales estaban equipadas para quemar petróleo.

■ El resto de la fábrica estaba compuesta por 6 calentadores de guarapo marca Murphy, horizon-tales con un total de 6,780 pies cuadrados, funcionando con vapor de escape. Una bomba centrí-fuga CAM de dos etapas de 2½”, para la alimentación a las calderas y otra bomba centrífuga Terry de 2 etapas.

■ 3 Clarificadores de 20 pies de diámetro con 5 compartimientos, que suman un total de 105,000 galones.

■ Un tanque JAVA de 12,000 galones.

■ 8 Cachaceras con capacidad total de 7,200 galones.

■ 16 Filtros prensa de alimentación de semillas Shiver con 17,400 pies cuadrados de superficie filtrante.

■ La evaporación estaba compuesta por tres quíntuplos de Webre de tipo estándar. El más grande de 43,700 pies cuadrados, otros de 23,100 pies cuadrados y los otros de 12,500 pies cuadrados, para un total de 79,300 pies cuadrados de superficie calórica. Cada Unidad provista de condensador individual.

■ El Equipo de Fresado, dos Tándems de 19 y 22 rollos Fulton.

■ El Tándem “A” consiste en doble trituradora con rollos de 34×68¾” y cinco molinos de 32×66”

■ Las dos trituradoras impulsadas por un motor Corliss de 24×48”; los tres primeros molinos impulsados por el motor Corliss de 32×60” y los dos últimos impulsados por el motor CORLISS de 28×48”.

■ El Tándem “B” consiste en trituradoras dobles con rollos de 38×87” y seis molinos de 36×84”. Las dos trituradoras impulsadas por un motor Corliss de 30×54”; los tres primeros molinos impulsados por un motor Corliss de 40×60”; y los últimos tres molinos impulsados por un motor Corliss de 40×60”.

■ Los sartenes de vacío, con 8 calandrias tipo 20,580 sq y 11,520 pies cúbicos de capacidad total.

■ Tres de los sartenes de 14 pies de diámetro hechas por US Cast Iron y las otras cinco son de 11 pies de diámetro, cuatro PHILCOP y una US.

■ 28 tanques auxiliares con un total de 98,000 galones de agua. El suministro de agua para la fábrica se obtenía de dos muy buenos pozos en el propio Batey.

■ Dos receptores de semillas y 35 cristalizadores, totalizando 53,200 pies cúbicos de capacidad.

■ Las Centrífugas, 44 máquinas de 40×24” ATM, con motores eléctricos individuales.

■ Los Almacenes de Azúcar. En el molino se podía almacenar 80,000 sacos. Un almacén separado y de estructura de acero con capacidad para 118,000 sacos y otro almacén para 170,000 sacos.

■ El Combustible estaba en dos tanques con capacidad de 580,700 galones de fuel oil.

■ La Melaza se almacenaba en 3 tanques con capacidad total de 2,615,000 galones.

■ El Central construٕido en 1918 con 2 y 3 pisos parte de ladrillo y parte de planchas zinc, pero sobre una estructura de acero.

■ La producción basada en sacos de 325 libras de azúcar fue la siguiente:

1928=388,061    1929=494,469   1931=350,000   1934=324,152   1935=347,728   1938=348,600

■ En 1939 el Total de arrobas de caña molida fue de 32,619,920.

Tras la quiebra de Cuban Cane Sugar Corporation Sugar Products se adjudicó su administra-ción a Emery G. Miller por mandato judicial de 1932 a 1934, hasta que, el 27 de octubre de 1936 fue adquirido en subasta por $3 millones por “Central Violeta Sugar Company SA”.

A mediados de los años ‘50 la Sucesión de Falla Gutiérrez había comenzado a adquirir intereses en él hasta que, en enero de 1958, compró su propiedad total. Poco antes, Miguel Angel Falla Alvarez (1903-1973), miembro de la Sucesión había sido designado su vicepresidente primero y administrador general.

Sus utilidades llegaron a un nivel máximo en 1947 con $2,000,000, descendiendo progresiva-mente hasta $399,000 en 1951, pero en 1957 volvieron a elevarse a $1,000,000, tras haber sufrido pérdidas por primera vez en 1953 ascendentes a $276,544. Como en el resto de las firmas azucareras la cotización de sus acciones había descendido, siendo en 1956 de $19 y en 1959 de solo $13.

En 1937 se le construyó una destilería con parte de los equipos del desmantelado central Velasco que “Central Violeta Sugar Company” había comprado en 1936. Esta destilería podía producir hasta 15,850 galones diarios de capacidad, pero en 1958 se encontraba inactiva. El central tenía un hospital, una farmacia y su propio aeropuerto.

El 22 de octubre de 1951, es nombrado Apoderado General James Dudley Stephenson (el administrador) de la compañía Azucarera Atlántica del Golfo (John L. Loeb era el presidente de la Junta y Lawrence Crosby, presidente de la firma y sus subsidiarias. Desde 1958 Miguel A. Falla Álvarez, representante de la “Sucesión de Falla Gutiérrez“ era su vicepresidente y administrador general. Ya desde antes Alejandro Suero Falla, formaba parte de la Junta de Directores). Entonces pasó como Administrador del Central, Emery R. Moore quién era el 2do Administrador y jefe de fabricación y a la muerte de Moore lo sustituyó James D. Fehs.

Fidel Castro, en 1960 le robó el Central Violeta a sus dueños y le cambió el nombre a Primero de Enero.

Todas las personas que vivían en el Central Violeta, no lo consideraban como una fábrica cualquiera. El central era el corazón del pueblo, el eje principal de la comunidad. La inmensa mayoría de los habitantes de un batey tienen que ver de alguna manera u otra con el central.

De todos los centrales que yo visité, siempre recuerdo el batey más lindo y limpio era el del Violeta.

El Central Violeta originalmente tenía 3 torres pequeñas pero a finales de la década del ‘50, se construyó una torre mucho más alta y se eliminaron las pequeñas para de esa forma aliviar que al salir el humo junto a las partículas de bagazo, ya quemado, que se esparcen por el aire durante la molienda. Ese bagacillo caía sobre el batey del central, manchando todo de negro y causando muchas molestias. Me imagino también fuera causante de contaminación para aquellos con problemas pulmonares. Cuando se estaba construyendo esa torre alta, hubo un accidente al fallar un andamio y lamentablemente murieron dos trabajadores.

Estos son algunos de los atletas más destacados que ha dado el Central Violeta:

Israel Ferrer un pitcher que estuvo en Las Ligas Menores en EEUU.

Alfredo Fenty que jugó baloncesto con la Selección Nacional en 1978.

Los hermanos Domingo e Isaac Montes de Oca fueron también muy buenos jugadores de baloncesto y buenos amigos nuestros.

Pero el más importante atleta de Violeta es sin duda alguna Atanacio Pérez Rigal, el gran Tany, miembro del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown desde el año 2000. Destacado jugador en tercera y en primera base, con cuatro diferentes equipos, luego de retirado fue manager del Cincinnati (1993) y de los Marlins (2001) y al cual agradezco haberme dado algunos de estos datos. También a Eduardo Blanco Suñé, que por haber vivido algún tiempo en el Central me ayudó con sus valiosas aportaciones.

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