EL BANCO NÚÑEZ

Written by Alvaro J. Alvarez

21 de julio de 2021

Por Álvaro J. Álvarez. Exclusivo para LIBRE

Un banco comercial y nacional con 22 sucursales y su oficina central en Mercaderes N° 260, en La Habana, era el cuarto banco por sus depósitos con sus $97,200,000, pero el segundo de los grandes bancos de capital cubano (el primero era The Trust Company of Cuba, banco propiedad de las familias: Falla-Gutiérrez, Batista-González de Mendoza y Tarafa). Ambos fueron seleccionados por The American Bankers entre los 500 bancos más importantes del mundo en 1958.

Su único dueño y su presidente Carlos Núñez Pérez, era un banco de familia donde en las funciones administrativas participaron sus 7 hijos. Carlos, el mayor, era vicepresidente primero y Ernesto el vicepresidente segundo; Emilia, tesorera; Domitila, vicetesorera; Francisca, Blanca y Norma eran vocales. Todos ellos tenían, además, cargos de importancia en las otras empresas que controlaba el banco.

Núñez era dueño del Banco de Occidente(banco pequeño con una sola oficina en Marianao), y tenía el 27% del Banco Hipotecario Mendoza, el 73% era de su presidente Paul González de Mendoza y goicochea (un primo de Agustín Batista y condueño del The Trust Company of Cuba). También era propietario de la Compañía Comercial Marítima que administraba la Zona Franca del Puerto de Matanzas.

Esta firma tenía dos subsidiarias: la Compañía Industrial de la Zona Franca de Matanzas y los Almacenes del Puerto de Matanzas, la primera dedicada a la explotación de la Zona Franca y la segunda, con almacenes y depósitos.

Como forma de pago de un préstamo no saldado a su banco, se había apropiado también de una parte de las acciones de la Compañía Maderera de Nipe SA. Otras de sus propiedades fueron: la Inmobiliaria Nescar; la Inmobiliaria Ceabanú; el Servicio Radiomóvil; la Inmobiliaria Norka y Cía, una firma de parcelación de terrenos y un aserrío de madera en Antilla, Oriente, así como en muchas otras propiedades inmuebles.

Núñez tiene una historia que merece ser contada. Cuando se recuerdan las grandes fortunas que existieron en Cuba antes de 1959, no se puede dejar de mencionar la reseña de Carlos Núñez y Pérez que, de bodeguero y carretonero de caña, llegó a convertirse en uno de los hombres más ricos del país.¡De dependiente de una bodega a millonario!

Entre los nacidos en los últimos años del siglo XIX, Carlos Núñez fue el empresario cubano que levantó la mayor fortuna sin valerse para ello de caudales heredados, lazos familiares o relaciones políticas y con muy pocos estudios primarios. Nació en Holguín el miércoles 4 de noviembre de 1885, su padre Arsenio Núñez-Quintero, un humilde español.

Su madre Domitila Pérez-Almaguer era de origen criollo. Arsenio, su padre estuvo explotando una pequeña finca platanera en Samá (60 kms. al NE de Holguín y 31 kms. de Banes)y más tarde pudo comprar una pequeña colonia de caña de azúcar en el central Santa Lucía (38 kms. al NE de Holguín y 22 de Samá).

Carlos a los 15 años comenzó a trabajar como dependiente de una bodega y de una tienda mixta en Gibara, Oriente. Posteriormente dueño de muchas carretas de caña para surtir al central Santa Lucía y mayoral en la colonia de su padre, hasta que se compró a crédito por $90,000 su primera colonia, la Bariay, y sucesivamente fue adquiriendo otras hasta acumular en 1918 un capital de $800,000.

En 1908 se casó con su novia, Concepción (Pura) Gálvez Varela, la madre de sus 7 hijos.

De manera casi fortuita giró hacia el negocio bancario, en pleno crack, cuando nadie daba un peso por el negocio de la banca en Cuba y las entidades financieras quebraban una tras otra.

En ese entonces, Carlos atendía sus colonias de caña en el central Santa Lucía donde tenía fama de tener mano de Midas. Como eran tiempos económicos difíciles y tenía tan buen tino para los negocios todos los particulares y empresarios de la zona acudían a él en busca de consejo antes de emprender cualquier empeño mercantil y dejaban bajo su custodia fuertes sumas de dinero.

Fue así que se decidió a dar el salto y el 21 de marzo de 1921, gracias a un local que le prestó la administración del ingenio, fundó un Banco en el Central Santa Lucía, en Holguín, considerado el pionero de los Bancos cubanos,que sería el embrión de una de las empresas cubanas más rentables, con utilidades de más de $1,000,000. El Banco Núñez. El 1° de julio de 1942 lo incorporó a una sociedad anónima, siendo su auge y desarrolló una de las gestiones empresariales más sobresalientes del período.

Tuvo en proyecto construir a un costo estimado de $900,000 su nueva oficina central en terrenos frente al futuro edificio del BNC.

Poco a poco fue extendiendo sus operaciones y ganando prestigio hasta que en febrero de 1932 abrió en Gibara la primera sucursal de su banco. Meses después abrió otra en la ciudad de Holguín en la calle Maceo esq. Aguilera (que fue administrada por Nicasio Vidal Ramírez y por Benjamín Santiesteban Benítez). Luego siguieron las de Matanzas (el 15 de sept. 1939, empleaba a 8 y el administrador era Maximiliano Zincke Rubine), Las Tunas, Palma Soriano, Bayamo, Guantánamo y Santiago de Cuba.

El gran salto llegaría el 19 de marzo de 1939 cuando trasladó sus oficinas para La Habana y lo convirtió en un Banco Nacional. Tres años después, el 1ro de julio de 1942 lo reestructuró como una sociedad anónima donde los accionistas fueron siempre él y sus siete hijos.

Desde la banca, Núñez comenzó a diversificarse a los servicios, los bienes raíces y a la industria:

El central Algodonal, ubicado en Alto Songo, Oriente, era un central pequeño, el 138 entre los existentes en Cuba por su capacidad de producción de 161,000 @ de caña diarias, un bajo rendimiento industrial y apenas una caballería de tierra propia. El central se fundó en 1921 (otras fuentes dicen que en 1927) por el catalán Felio Marinello Fábregas, padre de Zoilo y de Juan, y tras el crack de 1921 parece haber sido perdido por su propietario, aunque lo recuperó posteriormente para constituir en 1932 la Compañía Azucarera Marinello. Era un central poco rentable y en 1951 tenía el más alto costo de producción del país: $19.75 por cada saco de 325 libras. Sus activos totales estaban valorados en $1,138,333 pesos.

En 1958 era propiedad de Carlos Núñez Pérez, presidente del importante Banco Núñez, que se lo había adjudicado el 11 de junio de 1956 por la vía de un remate judicial debido a las deudas que los antiguos propietarios tenían con su banco. Tras el cambio de propiedad Zoilo MarinelloVidaurreta, su antiguo propietario (padre del oncólogo y hermano del líder comunista, Juan Marinello), se mantuvo como administrador.

El central presentaba desde hacía muchos años múltiples problemas: deudas, embargos, conflictos con obreros y colonos, entre otros. Para su operación el Banco Núñez constituyó el 20 de septiembre de 1955 la Compañía Azucarera Alto Songo SA, que mantuvo la gestión del central hasta que fue robado por Fidel Castro en 1960. Aparentemente se trataba de una compañía independiente del Banco y Núñez mantuvo en secreto su propiedad.

Los hermanos Castro nunca en su vida trabajaron, pero sí saben robar, cambiar los nombres y luego lo destruyen todo. El renombrado central santiaguero, pasó a ser el Salvador Rosales y en 2005 fue demolido, una obra más del “Ministerio de Ruinas Castrista”.

Núñez, en 1953 financió por $14,000,000 la construcción del acueducto de la Cuenca Sur y el 28 de noviembre de 1958 negoció con el Banco Nacional de Cuba un préstamo ascendente a $30 millones para la construcción de viviendas.

Los préstamos del Banco Núñez se destinaban:el 20% a la industria azucarera;el 12% a contratistas, y el 15% al FHA. Su política de crédito desde 1956 estaba mejorando mucho porque anteriormente se le había considerado muy liberal. Disfrutó de utilidades altas sobrepasando desde 1954 el millón, alcanzando en 1955 más de $1,450,000, aumentando progresivamente su capital y su reserva. No obstante, tenía deficiencias en la información de crédito en su contabalidad y en su control interno. Los depósitos de las Cajas de Retiro y Organismos representaban el 68% del total.

A lo largo de su vida Carlos Núñez desarrolló una amplia vida social y corporativa. Entre estos tenemos que fue Gran Tesorero de la Gran Logia Masónica desde 1950 y era miembro del Consejo de Dirección de la Universidad Nacional Masónica José Martí. El banquero era el más importante y acaudalado empresario que existía entre los masones cubanos.

En 1958 era vocal del Grupo de Transporte de la Cámara de Comercio de la República de Cuba y de la Asociación de Propietarios del Reparto Miramar. Durante algunos años fungió como vice presidente del HavanaClearingHouse, pero se separó el 14 de abril de 1958.

En la tarja conmemorativa de la colocación de la primera piedra en el Gran Templo Nacional Masónico se puede leer el nombre de Carlos Núñez, como Gran Tesorero.

En dos ocasiones continuadas su hijo y vice presidente del Banco Núñez, el Dr. Carlos Núñez Gálvez presidió la Asociación de Bancos de Cuba además de haber ocupado el relevante cargo de Consejero-propietario del Banco Nacional de Cuba y dos veces Consejero-suplente, electo por la Banca Nacional.

La familia Núñez-Gálvez vivía en Ramón Mendoza No. 1410 entre 14 y 18, Alturas de Miramar y pertenecía a varios de los más selectos clubes de la época como el Casino Español de La Habana y al Club La Torre, en la cima del edificio FOCSA. El Club privado tenía 6 pisos y su propio elevador por la calle 17, donde había salones de recreo, restaurante, salas de masajes, mirador, etc. Sin duda el punto más alto de La Habana.

Encontramos que en 1959 los Bancos Núñez tenían por lo menos 411 empleados en sus cinco oficinas en La Habana y en las ciudades de Bayamo, Camagüey (Calle Cisneros #224), Cárdenas (calle Céspedes #320), Ciego de Ávila (Calle Independencia esq. Simón Reyes), Florida, Gibara, Guantánamo, Güines (Calle Máximo Gómez #316), Holguín, Manzanillo, Matanzas, Palma Soriano, Santa Clara, Santa Lucía, Santiago de Cuba y Victoria de las Tunas. Siendo el segundo Banco en Cuba con más sucursales.

A principios de octubre de 1960, hacía 21 meses que la revolución había triunfado y no hacía más que radicalizarse. De boca en boca co-rrían rumores inquietantes de que la banca cubana sería nacionalizada. Por esa razón y a pesar de tener ya casi 75 años, el bodeguero convertido ahora en un banquero de lujo y su amigo el dueño del Banco Agrícola e industrial, se encaminaron hacia el Palacio Presidencial para entrevistarse con Luis María Buch Rodríguez (1913-2000), un ex terrorista y ahora el Ministro de la Presidencia de Dorticós Torrado, con quien mantenía muy buenas relaciones de negocios desde antes de 1959. Le pidió entonces al ministro que le contara la verdad sobre lo que se cocinaba desde el Gobierno.

Buch lo tranquilizó diciéndole que no había ningún problema y que el Gobierno sólo estaba estudiando el futuro de los bancos cubanos privados con el Banco Nacional de Cuba. Mentiroso……el 13 de octubre de 1960 el Consejo de Ministros decretó la nacionalización de la banca privada y todo el trabajo de la vida de Carlos Núñez se acabó con una firma. Como compensación el Banco Nacional de Cuba le ofreció la cantidad de 10,000 pesos.

Carlos Núñez y su esposa salieron de Cuba en 1961, Carlos murió el 31 de octubre de 1979.

Nota: José Miguel Infante Núñez, uno de los herederos de la entidad finaciera cubana Banco Núñez, robada por el gobierno de Fidel Castro, demandaron en una corte de Miami al Banco francés Société Générale (SocGen) por casi 800 millones de dólares por hacer negocios con la propiedad incautada hace unos 60 años.

En una demanda ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. en Miami, 14 nietos de Carlos y Concepción (Pura) Núñez, que eran los dueños del Banco Núñez, piden que SocGen se responsabilice por hacer negocios con el Banco Central de Cuba, que le quitó la propiedad de sus abuelos, confirmó a Radio Televisión Martí el abogado de la familia Javier A. López.

Las reclamaciones por traficar con propiedades confiscadas en Cuba a ciudadanos estadounidenses están hechas al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton, dedicado a la protección de los derechos de propiedad de los ciudadanos de Estados Unidos.

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