De Girón a la Crisis de los Cohetes: La segunda derrota

Written by Enrique Ros*

11 de junio de 2024

LAs organizaciones revolucionarias 

(V de XI)

El 22 de septiembre, en la Causa 238, hay más condenas. Serán sentenciadas con años de prisión Cary Roque, Mercedes y Margot Roselló. En esta Causa serán sancionados hombres y mujeres que militan en distintas organizaciones y, también, aquéllos que no son miembros de organización alguna.

LA CAUSA 238 DE 

SEPTIEMBRE 22 

DE 1961

A las cuatro de la madrugada del viernes 22 de septiembre de 1961 son ejecutados en la fortaleza de La Cabaña cinco hombres. Cuatro de un inmaculado historial revolucionario; el quinto, Alonso, con la triste mancha de delator.

Habían sido procesados en la causa 238 en la que actúa de Juez Instructor el Segundo Teniente Vicente Álvarez Crespo quien presentó el auto de procesamiento el 29 de julio de 1961.

Los cargos son los habituales: delitos contra la estabilidad y seguridad de la nación; contra los poderes del estado, infracción de tales y más cuales preceptos, y tenencia de materiales explosivos. Por supuesto, en algunos casos, el de servir a una potencia extranjera.

Es larga la lista de los encausados. Algunos, miembros de las fuerzas armadas; otros, integrantes de Unidad Revolucionaria, del MRR u otras organizaciones; un tercer grupo formaba parte de los teams de infiltración. Entre los procesados, como siempre, la mujer cubana. Aparece, también, un ciudadano inglés. Por supuesto, en el sumario y en el juicio, combinarán la verdad con la mentira. En el auto de instrucción presentado, como hemos dicho, el 29 de julio, se hace constar que uno de los acusados, Pedro Cuéllar, “hasta el presente no ha sido habido”. Falso.

Cuéllar sí “ha sido habido”, y ha causado estragos en las filas de los teams de infiltración y en los cuadros de la clandestinidad. Había sido arrestado el mismo 17 de abril. De inmediato se convirtió en informante.

Mueren ante el paredón Manuel Blanco Navarro, Braulio Contreras Masó, Angel Posada Gutiérrez y Jorge Rojas Castellanos. También, el ya mencionado Pedro Cuéllar. Pronto veremos por qué.

Minutos antes Manolo Blanco Navarro, con bella letra y firme pulso que revelan su temple y valor, había escrito a sus padres tiernas palabras de despedida:

Septiembre 22, 1961

Queridos padres:

Cuando reciban esta carta ya estaré muerto, comprenderán cuan difícil es para mí escribirla. Lo único que deseo es que estén convencidos que afronto esta difícil prueba con serenidad y valentía ya que es la voluntad de Dios, porque es lo mejor para mí y estoy seguro que Él me acogerá en su seno pues creo que me ha perdonado todos mis pecados y muero en Gracia de Dios. No sufran por mí que estaré mejor que ustedes y solo rueguen por la salvación de mi alma, tengan presente que muero por mi Dios, por mi Patria y por mis seres queridos y siéntanse orgullosos de mí.

Besos a Carmita, Jorge Luis, Nelson, Renaldo, Abuela y a mis tíos y primos.

Los quiere su hijo,

Manolo

Manolo se graduó en la Academia Militar de Managua, en Cuba. Muy joven se había enfrentado a Castro en la Sierra Maestra bajo el mando del Coronel Sánchez Mosquera, ganándose el respeto de compañeros y adversarios. En Miami, es uno de los primeros en incorporarse a lo que llegaría a ser la Brigada de Asalto 2506. El 21 de julio de 1960 pasa a la isla Useppa para iniciar, con el número 2530, el entrenamiento. Va a formar parte de los teams de infiltración.

Blanco Navarro está en Cuba cuando el 7 de febrero de 1961 se infiltran Jorge Navarro (el Puma) y Pedro Acebo que, a bordo del Bárbara J, habían desembarcado en Pinar del Río. Precisamente Manolo Blanco y Jorge Roda, siguiendo instrucciones de Francisco (Rogelio González Corso), se habían trasladado hacia Pinar del Río para reclutar antiguos compañeros del ejército en preparación del plan de invasión por aquella provincia que bajo la dirección de Francisco se organizaba pero que no cristalizó. Jorge y Pedro se movilizan hacia La Habana haciendo contacto con Rafael Molina Sabucedo y su esposa Teresita Rodríguez.

Días después los sorprende el ataque aéreo del 15 de abril a Félix Rodríguez, Acebo, Jorge Navarro y Manolo Blanco en una casa de seguridad cerca del aeropuerto de Columbia. En 48 horas se produce el desembarco, del que no tienen información previa alguna. Ese fue el sino de todos los miembros de los teams de infiltración. 

El 12 de mayo Félix ingresa en la Embajada de Venezuela, Acebo y Jorge Navarro en la de Brasil. Manolito Blanco prefiere asumir todo el riesgo y continúa en la calle. Pronto fue identificado y delatado al pasar por Línea y B en El Vedado. El delator: Alexis Hernández, profesor de Oseología de la Universidad de La Habana.

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