Señor director de LIBRE:
El próximo 4 de julio se conmemorarán 250 años de la independencia de Estados Unidos, mientras el pueblo cubano continúa anhelando la tan ansiada libertad.
Ojalá se logre la extradición de Raúl Castro para que responda por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Mientras tanto, el régimen cubano acumula ya más de 67 años en el poder.
Con la esperanza de ver a nuestra patria libre y soberana, le envío una copia de una información publicada en LIBRE hace varios años, cuyo contenido mantiene plena vigencia y actualidad.
El trabajo, titulado “Fidel vocifera; Raúl inicia fusilamientos”, fue enviado por el teniente coronel Nelson Carrasco Artiles, historiador militar.
“Corrían los últimos días del mes de diciembre de 1958, en que sirviendo de mediador el Padre Francisco Guzmán se logró la entrevista del general Eulogio Cantillo con Fidel Castro el día 28 (Día de los Inocentes) en el Central Oriente, llegándose al acuerdo del levantamiento de las tropas del Cuartel Moncada cuyo jefe era el coronel José Rego Rubido, los que se reunirían con el Ejército Rebelde para después llevar más adelante la marcha sobre La Habana.
Contando con Camagüey en manos de Camilo Cienfuegos, Las Villas, controlada por el Che Guevara y en Matanzas presto a cooperar el hermano de Cantillo, coronel Carlos Cantillo. Enfatizó el Padre Guzmán que Cantillo nunca le prometió entregar a Batista. Que sin lugar a dudas Cantillo fue el traicionado.
Al producirse la inesperada renuncia del presidente Batista el día 31 de diciembre, dejando al general Cantillo como jefe de una Junta Cívico-Militar que, produjo la reacción de Fidel, acusando a Cantillo de traidor por dejar que Batista y su camarilla se fueran de Cuba.
Recordemos que Fidel desde el Parque Céspedes marginó al general Cantillo y al ex-coronel Ramón Barquín, declarando a Santiago de Cuba la nueva capital de la nación y nombrando al coronel Rego Rubido Jefe del Estado Mayor del Ejército, oportunidad que aprovechó Raúl para iniciar la matanza de los primeros 21 militares fusilados, cuyos nombres aparecen más adelante en la loma de San Juan, cuyos asesinatos los presenciaron el periodista Antonio Llano Montes y “Vierita”, narrados en su libro “Dinastía”, cuyos actos criminales les produjeron náuseas, pero al día siguiente en la mañana regresaron para ver el espectáculo, la famosa zanja producida por una motoniveladora y que según iban cayendo los fusilados, sin tiro de gracia, les echaban la tierra encima a los cadáveres, cuyas cabezas, brazos y piernas estaban a flor de tierra, pidiendo ayuda”.
René Pérez
Miami, Florida







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