Carlos Manuel de Céspedes: De Yara a San Lorenzo

Written by Enrique Ros*

4 de abril de 2023

La Lealtad y la perfidia. 

El brigadier de Cambute. El Médico de Jiguaní

Esta obra aporta datos concretos sobre actos, algunos censurables; los más, admirables, de los hombres que participaron en aquella gloriosa gesta.

Cambios en los mandos militares

(I de X)

VALIOSO VENEZOLANO 

SUSTITUYE A GRAVE DE PERALTA

Volvamos al momento en que el General Máximo Gómez es nombrado Jefe de la División Cuba.

Realiza Gómez varios cambios en los mandos militares.

Sustituye al general Julio Grave de Peralta, de amplia popularidad y respaldo en toda la zona de Holguín. Así lo describe Ramiro Guerra en su obra «Guerra de los Diez Años»:

«Joven, valiente, de alegre condición que le ganaba la simpatía y lo hacía querido de todos, Grave de Peralta era un típico jefe de jurisdicción, o jefe local. Indulgente con sus amigos y con vecinos holguineros, las fuerzas bajo su mando no hacían vida de campamento. Agrupábanse sólo cuando habían de combatir; la disciplina era muy floja y se carecía de verdadera organización».

Reemplaza a Grave de Peralta con un joven venezolano que militarmente se había fraguado en las guerras civiles que ensangrentaron su tierra nativa; José María Aurrecoechea hará honor a la confianza ofrecida por Gómez y, antes, por Mármol y Céspedes.

José María Aurrecoechea e Irigoyen había nacido en Caracas, alrededor de 1848. Participó en su país natal en las luchas políticas y guerra civil que hacia 1860 afectaban a la nación venezolana. Al enfrentarse, sin éxito, a fuerzas militares que desestabilizaban el país se vio obligado a partir de su patria y establecerse en Cuba. Al iniciarse la Guerra de los Diez Años vivía en Remedios, luego de haber permanecido, por poco tiempo, en La Habana. De allí -regresó a ésta para hacerse cargo de la jefatura de las fuerzas que debían operar en la región más occidental de la isla. En febrero de 1869 se encuentra en La Salud donde estuvo durante un mes enfrentándose, con un pequeño grupo de once hombres, a superiores fuerzas españolas. No recibe el respaldo esperado, regresa a La Habana y embarca hacia Nueva York donde participa en la organización de la expedición del Perrit con la que desembarca en la Península del Ramón, en Ñipe.

Será en julio de 1869 que el presidente Céspedes le confiere el grado de general de brigada destinándolo a Oriente como segundo al mando de la División Cuba, a las órdenes de Donato Mármol. Ya para esa fecha José de Jesús Pérez ostenta el grado de Coronel.

De este militar venezolano dice el general Donato Mármol en carta del 29 de octubre: «Salgo mañana para el Centro, volveré dentro de pocos días; queda al frente de todas mis fuerzas mi segundo en el mando el brigadier general José María Aurrecoechea, valiente venezolano que viene sirviendo a mi lado hace algún tiempo».

El primer paso del recién designado como segundo al mando de la División Cuba es pasar revista a aquellas fuerzas. Tras su inspección realiza los cambios que considera necesarios. Con la delicadeza que siempre lo distinguirá sustituye «por motivos de salud» al Dr. Félix Figueredo quien «por no serle posible continuar en el ejército de Oriente con el carácter de General de Brigada renunció a ese cargo y comenzó a prestar servicios como simple ciudadano, como médico cirujano». No olvidará el médico de Jiguaní esta degradación ni, mucho menos, a quien ha sido seleccionado para reemplazarlo.

Al ocupar Aurrecoechea su posición y viendo que continuaban las deserciones, llama a su lado a José de Jesús Pérez para que se ocupara del mando de la Brigada. 

Ya, para julio de 1869, al Brigadier José de Jesús Pérez le han confirmado su grado de Coronel del Ejército Libertador aunque será en febrero 24 de 1870 que aparece en el escalafón del Ejército Libertador ascendido a ese grado. Al dar a conocer, aquel mes y año, la organización de las fuerzas insurreccionales la Cámara de Representantes ofrece la siguiente relación para el territorio de Oriente:

Mayores Generales: Francisco Vicente Aguilera, Donato Mármol, Máximo Gómez, Modesto Díaz, Luis Marcano.

Generales de Brigada: Luis Figueredo, José María Aurrecoechea, Calixto García, Francisco Javier de Céspedes.

Coroneles: Carlos Manuel de Céspedes y Céspedes, José de Jesús Pérez, Eduardo Suategui, Mariano Lono, Ángel Bárzaga, Isidro Benítez, Juan Hall, Manuel Calvar, Loreto Vasallo, Manuel Codina, Rafael Rufino, Luis Bello, Francisco Fortún, Juan Luis Pacheco. Pacheco, posteriormente participó en la organización de varias expediciones.

JOSÉ MARÍA 

AURRECOECHEA Y JOSÉ DE JESÚS PÉREZ

Ya está José de Jesús cumpliendo las instrucciones recibidas.

Dio el Brigadier buena organización a aquellas fuerzas; nombró al francés León Bejorto jefe del campamento, ordena a Matías Vega que se retire con sus tropas hacia las montañas de Gotablanca y que «las partidas de insurrectos franceses capitaneados por Colombé, sucesor del difunto Cureau, se fijen en la loma del Gato, cerca del Cobre, en la costa sur, en las que sostuvieron reñidas acciones con las columnas volantes y guerrillas de los cafetales.

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