Hay momentos en la historia de Estados Unidos en los que algo más grande se eleva por encima de la política.
Todos recordamos los días después de los ataques del 11 de septiembre. Lo que siguió, especialmente el 12 de septiembre, fue unidad. Las banderas aparecieron en todas partes. Los vecinos se unieron. Nuestro país avanzó con un sentido compartido de propósito y orgullo.
Ese espíritu aún vive en el pueblo
estadounidense
Hoy, mientras Miami-Dade se prepara para conmemorar 250 años de la independencia de Estados Unidos, tenemos la oportunidad de traer ese mismo sentido de unidad a nuestras comunidades de una manera real y duradera.
Por eso estoy
lanzando “Banderas en Miami-Dade”
Este programa proporcionará banderas estadounidenses a los residentes, comenzando con un proyecto piloto en el Distrito 6, para que las familias puedan exhibirlas con orgullo en sus hogares. Es algo simple y significativo. Invita a cada hogar a participar en honrar a este país desde donde vive.
La bandera estadounidense representa lo mejor de lo que somos. Lleva consigo las historias de cada generación que ha construido este país. Le pertenece a cada estadounidense. A cada origen. A cada creencia. A cada familia que ha trabajado, se ha sacrificado, ha servido y ha contribuido a la fortaleza de esta nación.
Refleja un país formado por muchas manos y muchos caminos, todos unidos por un compromiso compartido con la libertad y la oportunidad.
En Miami-Dade, ese significado es profundo. Nuestra comunidad está construida por familias que llegaron en busca de una vida mejor, desde cada rincón de este país y de todo el mundo, atraídas por la promesa de libertad y oportunidad. Mi propia familia huyó de Cuba después de perderlo todo bajo un régimen comunista. Llegaron a este país con fe, determinación y un profundo agradecimiento por las oportunidades que ofrece Estados Unidos.
Esa historia vive en
nuestros
vecindarios
Cada bandera que se levanta es una declaración de orgullo. Un recordatorio de dónde venimos y de lo que estamos construyendo juntos. Una expresión visible de gratitud y de fe en este país.
Al acercarnos a este aniversario histórico, tenemos la oportunidad de unirnos en torno a lo que nos conecta. Compartimos el amor por este país. Compartimos el compromiso con nuestras familias y nuestras comunidades. Compartimos la creencia en la promesa de Estados Unidos.
Le invito a ser parte de este esfuerzo. Si desea recibir una bandera y unirse a este movimiento, regístrese aquí https://forms.gle/vQEUhkuXfQfWEdVp7 para conocer cómo puede participar.
Cuando miramos a nuestro alrededor y vemos esas banderas, vemos más que un símbolo. Vemos una comunidad unida. Vemos un condado que cree en algo más grande que sí mismo.
Vemos a Estados Unidos, donde la oportunidad sin límites se encuentra con una promesa duradera.







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