ANTONIO GUITERAS, HUBIERA SIDO TAN ASESINO COMO FIDEL CASTRO

Written by Roberto Cazorla

25 de agosto de 2021

En 1935, una Huelga General intentó derrocar a Machado; Guiteras pasó a la clandestinidad y planteaba exiliarse en México, junto a otros comunistas, para llevar a cabo una expedición armada hacia Cuba, para hacer la Revolución por la vía armada. ¿Se dan cuenta que lo que hacen los comunistas todavía, aparece en el guión de las víboras Karl Marx y Friedrich Engels?

Señores, pongamos las cartas sobre la mesa. Volquemos una mirada al pasado, y entendamos que, desde los finales del siglo XVIII, Cuba, que hoy tiene la figura de un caimán disecado, por el hambre que la ha torturado, resulta el pastel que los comunistas han ansiado, que, como auras tiñosas, jamás han dejado de volarle por encima para perforarles la yugular.

El tiro de gracia se lo pegó el artero Fidel Castro, hijo de “la semilla del diablo”. Parir un monstruo de siete cabezas, tiene que haber sido una hiena, no una mujer. Lo repito, siendo yo hijo de una mujer (una santa) analfabeta y de un padre violador, siniestro, salvaje, a los once años escribí mi primer sonetillo; a los 12; entre los varios trabajos que desempeñé, vendía el periódico “El País”. Antes de llevarlo a las casas de los abonados, me lo leía entero sentado en una alcantarilla que había frente al cuartel de la Guardia Civil, en mi pueblo Ceiba Mocha. Aquella criatura que fui, que no había irrumpido aún en la pubertad, a través de la revista “Selecciones del Reader’s Digest”, conocía los ríos de sangre que corrían por los Estados que formaban la ex Unión Soviética.  

En plena adolescencia mi madre, hermana y yo, nos trasladamos a Matanzas capital, donde conocí a la que sigo considerando “la mejor poetisa de Hispanoamérica”: Carilda Oliver Labra. Lo poco que sé, el haber tenido a alguien que despertara al “poeta” que vivía dentro de mí, se lo debo a ella que hasta que llegó el momento de exhibirse tal como era políticamente, dejó de existir para mí. Sigo agradeciéndole a la que solía mentirme piadosamente; jamás me confesó que era comunista hasta el punto de escribirle un “Canto a Fidel”, que ni a Jesucristo se lo habría dedicado tan amorosamente. Llegó a decir: “Fidel es tan inmenso, que no cabe en un poema, hay que hacerle una epopeya”, para mí dejó de existir, aunque no su genial obra poética. 

FAMILIA ACOMODADA

Siempre me sorprendió que Carilda tenía fijación con los universitarios comunistas, primeros en prender la mecha para que la isla ardiera desde una punta a la otra. Me hablaba de Antonio Guiteras Holmes, Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena como si hubieran sido modelos a seguir. Ignoraba que yo conocía el historial de aquellos comunistas futuros destructores de Cuba. Cuando irrumpió la fétida revolución de Fidel Castro, fue marginada durante casi dos décadas. Durante una tertulia que celebraba en Matanzas, fue víctima de un acto de repudio por parte de la chusma comunista adiestrada por asesinos de alta gama. Tuvo que ingresar en el Hospital porque le fracturaron la pelvis. Continuó soportando humillaciones y todo tipo de vejación, lo que no impidió que, al morirse el dictador, le dedicara una homilía que ni a “Manolete” se la hubieran escrito tan amorosamente. Búsquenlo en Internet, amigo, para que se vomite de asco. El comunismo soterrado de la mejor poetisa de Latinoamérica, en su “Canto a Matanzas” le dedica una de las décimas al que fue inaugurado como “Parque Machado” el 29 de mayo de 1929; a través del tiempo le han llamado “Parque Matanzas”, “Parque Julio Antonio Mella” (retorcido comunista), “Parque de los Poetas”, “Campo Marzo” (por el Golpe de Estado de Batista aquel 10 de marzo), finalmente, “René Fraga Moreno” que tiene que haber sido tremendo comunista. Carilda escribió: “Aunque a tu parque mejor/ ese bello como un cuarzo/ le llaman algo de marzo/ que es llamarle lo peor/. Pero la gente de honor/ la gente con dignidad/ le sigue llamando Mella/ porque rima con estrella/ con vergüenza y libertad”. Mella, era otro Fidel Castro en la Universidad de La Habana. ¡Manda “carayo”!, como diría un gallego.

Antonio Guiteras Holmes, había nacido en Filadelfia, (Pensilvania, Estados Unidos), el 22 de noviembre de 1906. Fue comunista pionero que presumía de revolucionario y subrayaba que era antiimperialista. Como todos los comunistas que presumen de anticapitalistas, era hijo de familia acomodada. Creció oyendo las historias de su tío, José Ramón Guiteras, quien diera su vida por la libertad de Cuba durante la primera guerra de independencia y las de su tío abuelo irlandés, John Walsh uno de los más importantes líderes de la independencia de Irlanda.

En 1913, la familia viajó a Cuba, radicándose en Matanzas capital y, posteriormente se trasladaron a Pinar del Río. Guiteras participó en la “Reforma Universitaria” (¿?), y en la agitación estudiantil dirigida por Julio Antonio Mella, sólido pilar del partido comunista que, como todos, iba de pacifista y de “padre nuestro que estás en los cielos”. Guiteras, como todos los “sabuesos” que le rodeaban, apoyaba la acción revolucionaria del estudiantado, pues desde entonces se fueron destacando sus sentimientos antiimperialistas, y condena enérgicamente la política injerencista del Embajador de los Estados Unidos en Cuba. Como buen comunista, lo primero que lanzan junto al espumarajo de su sucia boca, es el desprecio y el odio al imperialismo, único sistema que permite ser libres.

TAMBIÉN PIONEROS

En 1932 rompió con los caudillos nacionalistas y fundó la “Unión Revolucionaria” (UR) agrupando a las organizaciones que ya lideraba. Siempre apareció en primera fila en la lucha contra la tiranía (para los comunistas todo huele a tiranía, y el comunismo a misa de domingo) de Gerardo Machado (1925-1933).

Dese el UR, lanzó el “Manifiesto al pueblo de Cuba” (que no era su pueblo ni un carajo), exponiendo un programa centrado en la unidad de todas las fuerzas antimachadistas. (Fidel lo copió al pie de la letra). Fíjense bien en lo que dijo entonces el comunista “pionero”: “Solo la fuerza de la unión de todos los hombres –aunque posean diferentes tendencias políticas- envueltos en la lucha, por lograr un régimen de libertad y justicia, podría lograr el triunfo de una verdadera Revolución”. Pudo haberlo firmado años después Fidel Castro.

Para Guiteras Julio Antonio Mella, fundador del Partido Comunista de Cuba, era su ídolo, su compañero entrañable que compartían las mismas maldades: ¡Adelantarse en la destrucción de la isla! Era uña y carne con otro comunista enfermo de odio, Rubén Martínez Villena. (“¡Dime con quién andas, y te diré quién eres…!”. Fueron pioneros de la mayor desgracia cubana.

En 1935, una Huelga General intentó derrocar a Machado, entonces Guiteras pasó a la clandestinidad y planteaba exiliarse en México, junto a otros comunistas, para llevar a cabo una expedición armada hacia Cuba, para hacer la Revolución por la vía armada. ¿Se dan cuenta que todo lo que hacen los comunistas actualmente, está escrito en el guion de las víboras Karl Marx y Friedrech Engels?

No saben, cuánto lamento no tener más espacio para narrarles la cruenta historia de Antonio Guiteras Holmes que no se completa en esta “Espuela”, porque dicho “sujeto”, de haber seguido vivo, hubiera sido tan asesino como Fidel Castro.

Fue ajusticiado en “El Morrillo”, Matanzas (Cuba), el 8 de mayo de 1935.  Su pensamiento liberador y antiimperialista se encuentra bien expuesto en los documentos que escribió, y quedó evidenciado en su corta pero macabra vida, ansioso de imponer en una isla (que no era suya), la peor desgracia creada por el diablo: El comunismo. 

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