Warning: Undefined array key "path" in /home/sc81l1ovnv52/public_html/wp-content/plugins/wpforms/wpforms.php on line 75
Años Críticos: del camino de la acción al camino del entendimiento - Libre Online

Años Críticos: del camino de la acción al camino del entendimiento

Written by Enrique Ros

14 de julio de 2026

Enrique Ros pone al descubierto la zigzagueante política del presidente Kennedy hacia Cuba que fluctuó de “una solución no comunista en Cuba, por todos los medios necesarios” hasta “el desarrollo gradual de un acomodo con Castro”. 

Ros hace una verdadera contribución a la verdad histórica al destacar -precisando hechos y nombres- los incontables esfuerzos realizados por los cubanos anticastristas, dentro y fuera de Cuba, para derrocar al tirano.

Este libro debe ser lectura imprescindible no solo para los cubanos, víctimas directas de la bárbara tiranía de Castro, sino para todos aquellos que en este planeta se preocupan por la libertad y la dignidad del ser humano.

Pulsando el temple de Johnson (I)

UN DESASTRE NATURAL QUIEBRA LA “SOLIDARIDAD” SOCIALISTA

El 7 de octubre de 1963 uno de los huracanes más devastadores que ha sufrido Cuba azotó las costas y el territorio nacional. Para el día 20 de ese mes, los cuantiosos daños ocasionados por el ciclón Flora ascendían a cifras trágicamente elevadas: 1,126 muertos; 175,000 personas evacuadas; 11,103 viviendas destruidas y 21,486 averiadas.

El 21 de octubre, Fidel Castro compareció por la televisión y la radio nacionales para informar sobre los daños ocasionados por el huracán y anunciar “la contribución que debía ofrecer el pueblo para reparar los daños ocasionados por este desastre natural”:

“Tenemos que realizar un plan extraordinario de obras hidráulicas. El pueblo tiene que construir eso; para construirlo hacen falta recursos, y los recursos los tiene que dar el pueblo. El pueblo lo puede hacer, y eso es lo que nosotros queremos proponer: un plan extraordinario para Oriente y el financiamiento de ese plan sobre la base de subir los precios de cuatro artículos de consumo: cigarros, cerveza, carne de res y carne de ave”.

“La contribución sería en la forma de la elevación de los precios: 5 centavos la cerveza, 5 centavos la cajetilla de cigarros, 55 centavos la carne de primera y 65 centavos la carne de ave, de pollo. Con esos cuatro artículos se pueden financiar, en cinco años, los 200 millones de pesos que hacen falta”.

De ese modo, hacía recaer sobre la población el peso de la reconstrucción. Pero no se conformó con ello. Exigió un sacrificio adicional:

“Pero, además, hacen falta equipos; los equipos hay que comprarlos con divisas. La principal divisa de nosotros es el azúcar; el azúcar ha sufrido daños considerables. Sin embargo, necesitamos cumplir compromisos con los países que nos compran y necesitamos divisas para la adquisición de esos equipos”.

“Entonces, tenemos que hacer otro sacrificio más: limitar el azúcar. No mucho; en este momento estamos en el primer lugar del mundo en consumo de azúcar. Podríamos quedar entre los primeros países del mundo limitando a 72 libras al año per cápita, es decir, seis libras mensuales por persona, sin contar el consumo en dulces, helados o refrescos. Todo esto está aparte. Limitarnos por un año el consumo per cápita de azúcar a seis libras mensuales; es decir, 72 libras al año”.

La mayor productora azucarera del mundo racionaba el azúcar a su propio pueblo. Y aquello era necesario, según Castro, “para cumplir compromisos con los países que nos compran”. Era una manera sutil de evitar mencionar por su nombre a la Unión Soviética, que, aun frente a una calamidad nacional, exigía el cumplimiento de los compromisos comerciales. La proclamada solidaridad internacional del bloque socialista se desmoronaba al paso de los vientos huracanados de “Flora”.

KENNEDY Y LA TRANSICIÓN 

KENNEDY-JOHNSON

Dos días después de los funerales del presidente John F. Kennedy, el nuevo mandatario ya trabajaba activamente en la transición presidencial. La responsabilidad recayó en Clark Clifford, abogado y consejero de confianza de Kennedy. No era la primera vez que desempeñaba ese papel: en 1960 había dirigido también la transición de John F. Kennedy, de candidato a presidente electo.

El apresamiento de los tripulantes del barco Rex, el 21 de octubre, y el espectáculo propagandístico montado por el régimen alrededor de aquel incidente hicieron creer a Castro que, con la nueva administración, cesarían las acciones comando de los exiliados cubanos. Se equivocó.

Pocas semanas después, la prensa oficial cubana se vio obligada a difundir, en tono alarmista, el siguiente parte noticioso:

“En la noche del 22 al 23 de diciembre, saboteadores de la CIA, utilizando elementos de demolición submarina similares a los empleados durante la Segunda Guerra Mundial, minaron una lancha torpedera de la Marina de Guerra Revolucionaria que se encontraba atracada en un muelle de la bahía de Siguanea, al sur de Isla de Pinos. A las 7:30 a.m. del 23 de diciembre, cuando la tripulación realizaba las primeras actividades del día, hizo explosión la mina colocada en el casco de la embarcación”.

El régimen responsabilizó a la organización contrarrevolucionaria “Comandos Mambises”. La nota del Ministerio de las Fuerzas Armadas concluía afirmando que:

“Esto constituye… el primer acto de agresión de este tipo del Gobierno de los Estados Unidos desde que el presidente Lyndon B. Johnson ocupa la presidencia de dicho país”.

Coincidentemente, el periódico Revolución, en su edición del 4 de enero, publicó a toda página “El Documento de la Sierra”, texto que Fidel Castro había dirigido el 14 de diciembre de 1957 a las organizaciones que combatían al régimen de Batista y al que el presidente Kennedy había hecho especial referencia en el mensaje conciliador que, a través del periodista francés Jean Daniel, envió al gobernante cubano.

Temas similares…

NUNCA Y SIEMPRE

En una caja sellada con esta designación: “Libros para leer en el avión”. Se trata de un recuerdo de varios años que...

0 comentarios

Enviar un comentario