A meses de mis 99 años en exclusiva para LIBRE

Written by Libre Online

12 de octubre de 2022

Manuscribo estas líneas desde un restaurant de Miami

Por Luis Conte Agüero

El hijo del dueño y condueño me saluda. Su mano afectuosa, se suma a los múltiples saludos de este restaurante amigo donde además de 

millares de turistas organizados, comercial y sentimentalmente 

millares de cubanos exiliados se juntan diariamente para consumir, conversar, satisfacer el buen gusto y evocar la patria que no olvidan y que late todavía en el corazón esperanzado. 

La multitud viene y va, recuerda, permanece, espera.

Este restaurante, además de serlo en grado mayor y magno es como templo de recuerdos y esperanzas. Y mientras escribo, en un pasillo pleno de clientes en multitud, no se cansan ni descansan palabras claves como Dios, democracia, 

libertad.

Y un niñito bebé que responde a mi saludo con su pie derecho en la cuna y su mano izquierda en movimiento. 

Yo manuscribo estas líneas, los dedos comienzan a cansarse, pero cariños y amistades no descansan en expresiones de afecto y reconocimiento. Confieso que me enorgullece ser querido y acaso contribuye al reconocimiento y distinción una guayabera tremendamente roja que esta tarde estreno. 

Es tanta la cubanía que me enorgullece comprobar que mis 98 años cumplidos y las semanas del año 99 permanecen y testifican al confirmar. Algunos no recuerdan mi nombre y no vacilan al preguntarme. Cuando digo el Conte Agüero confirman el apretón de manos en saludo y la sonrisa en afecto y un contagio de patria: patriotismo.

Me llamo Jorge Correa, dice un saludo que llega a este pasillo conmovido de afectos ¡increíble!. Pienso, no lo digo, no quiero lucir mi sonar fatuo, pero en verdad qué hermosa tarde de encuentros en cariño y saludo confieso que rejuvenece tanto afecto. Y es que, al ocupar una silla y una mesita en el pasillo, entusiasta y contento, un renacimiento contento se confirma y esparce. Creo haber saludado 100 veces en la tarde de Conte contento y Agüero feliz.

Conste que este Conte no exagera y que estas líneas manuscritas son interrumpidas frecuentemente por los mismos saludos que las inspiran. La geografía de las instalaciones permite y hasta propicia la abundancia de saludos en cariño. Y no escribo el nombre del restaurante para que no se piense en un 

comercial. Pues pagado no es. Sin embargo, no puedo ni debo renunciar a la emoción del sentir y escribir, orgulloso y veraz.

Con verdades vivo y para ellas, y millares y millares de nacidos en Cuba o hijos y descendientes de nacidos en nuestra isla todavía prisionera no renunciamos a la esperanza ni al esfuerzo por una Cuba libre, democrática, cristiana y de Dios.

Jamás renunciaré a la esperanza y a el esfuerzo que la busque en conquista y derecho al hecho que la realice. Muchos pueden renunciar. ¡Para mí a la libertad no se renuncia, se insiste en buscarla, y conquistarla o reconquistarla como sol humano!

 Y hay medios Demetrio, como el tuyo, como LIBRE, y acentuando como confirmación.

Hoy se habla más de protestas en Cuba, la definición de conquistar la libertad o de recuperar la voluntad de conquistar es definición axiomática irrenunciable, como posesiva.

¡Y cómo renunciar a ideal tan hermoso y enaltecedor!

 Aunque el cúmulo de años secuestra y estorba. ¡No impide la insistencia en el anhelo! Y muy orgulloso, me siento por no renunciar a una esperanza activa que con las 50 estrellas mantiene encendida la estrella original que inspiró esta pasión por la libertad, la democracia y Dios. 

El camino y el destino es continuar sin cansancio y sin descanso. La cubanía es una nombredad, una voluntad de patria y fe irrenunciable y honrosa, que enorgullece e impulsa.

 Acaso ya los músculos no alcancen, pero la convicción confirma y ordena continuar.

Duele que los Estados Unidos de hoy no sean aquellos cuya bandera juramos; bandera que amamos más que antes porque quienes ahora las representan no aplican sus estrellas a la isla donde nací.

Esta pena no me invita al abandono, hay quienes ven imposibilidades y renuncian, y son muchos los felices por la nueva patria. Hay otros como yo, que juran sinceramente por las 50 estrellas y que precisamente por ese juramento no renuncian al amor a la estrella original. Precisamente ese amor inspiró y fundamenta el amor por las otras. ¡Es la misma luz, la misma fe, el mismo credo!

 Y cómo duele y lastima que hoy los Estados Unidos de América, quienes deben representarlo en poderes y Gobierno financien y asistan a quienes en la isla tiranizan matan, encarcelan, persiguen, lastiman.

El Presidente de los Estados Unidos financiando los comunistas de la isla, apoyando a quienes reprimen estimulando su permanencia en el mando donde desmandan ¡Desmandan! ¡¡Palabra extraña, no recuerdo haberle escrito antes!!

El desmando abusivo y cruel. 

Se comprende que periodos de cuatro años de gobierno no garantizan la democracia como sistema, pero la complicidad con la tiranía y comunista repugna y asquea. Y este periodo continúa al anterior iniciador de la complicidad totalitaria. 

Los Estados Unidos ya no son capitanes de la libertad en América y el mundo. Su actual Presidente y Obama apoyan al castrato asesino. Lo protegen y lo ayudan financieramente. Yo mismo tuve años de honor y riesgo, tanto que unas 20 cuadras de Miami tienen mi nombre, ¡Gran honor y mandamiento! eran otros tiempos que urge recuperar para caminos y destinos de total nobleza.

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