Ambiente político tenso en Colombia. De la Espriella, fenómeno político, declara la guerra abierta contra la corrupción y los criminales

Written by Germán Acero

16 de junio de 2026

Definitivamente, Abelardo de la Espriella, favorito en las encuestas y fenómeno de la ultraderecha colombiana, ha centrado su discurso en una lucha frontal contra la corrupción y la delincuencia.

Su ascenso político ha contribuido a un marcado giro hacia la derecha en Colombia. En la primera vuelta presidencial obtuvo el respaldo de cerca de 10 millones de ciudadanos, convirtiéndose en el candidato más votado.

El abogado penalista, que nunca ha ocupado un cargo de elección popular y que en el pasado defendió a Alex Saab, señalado como testaferro de Nicolás Maduro, también propone cambios profundos en temas sociales e institucionales. Entre sus planteamientos figuran el regreso de la enseñanza religiosa a las escuelas y la salida de Colombia de la Organización de las Naciones Unidas.

Sin embargo, De la Espriella aún debe conquistar más apoyos para imponerse en la segunda vuelta del próximo 21 de junio frente a Iván Cepeda, representante de la izquierda y considerado continuador del proyecto político del presidente Gustavo Petro. De resultar vencedor, llegaría al poder impulsado tanto por factores locales, como el fuerte sentimiento antipetrista, como por tendencias internacionales asociadas al auge de movimientos de derecha en distintos países.

Ha elogiado las políticas de ajuste económico del presidente argentino Javier Milei y propone reducir en un 40% la burocracia estatal, eliminando cientos de miles de cargos entre funcionarios y contratistas. Al igual que otros líderes de la derecha internacional, cuestiona el papel de los organismos multilaterales. De hecho, ha afirmado que no considera necesaria una representación diplomática permanente ante la ONU, a la que define como “un directorio político de la izquierda”.

Miles de colombianos podrían respaldarlo movidos por el descontento con la administración de Petro, especialmente por el deterioro de la seguridad pública. Sus críticos atribuyen parte de esa situación a la política de “Paz Total”, que no ha logrado concretar acuerdos con todos los grupos armados ilegales.

La principal bandera de De la Espriella es la seguridad. No obstante, esa propuesta no resulta novedosa en Colombia. Su discurso recuerda al del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien llegó al poder en 2002 prometiendo mano dura contra las entonces guerrillas de las FARC.

Aunque en el país ya se habla de una etapa de posuribismo, debido a que De la Espriella logró consolidarse sin depender políticamente de Uribe, sí ha manifestado admiración por la política de Seguridad Democrática, que priorizó el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas por encima de otras áreas como la educación, la cultura y la salud.

Su propuesta contempla reforzar las políticas de seguridad y revisar aspectos del acuerdo de paz firmado entre el expresidente Juan Manuel Santos y las FARC. Entre sus cuestionamientos figura la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), encargada de juzgar a exguerrilleros y miembros de la Fuerza Pública involucrados en el conflicto armado.

El candidato obtuvo el 43 % de los votos en la primera vuelta y ha recibido el respaldo de figuras del deporte como el delantero Teófilo Gutiérrez, histórico jugador del Junior de Barranquilla y de la selección colombiana.

Conocido popularmente como “El Tigre”, De la Espriella se ha convertido en una de las mayores revelaciones de la política colombiana. Sin el respaldo inicial de Álvaro Uribe, logró imponerse en la primera vuelta y hoy figura como uno de los principales aspirantes a la Presidencia.

Uno de los factores que ha fortalecido su candidatura es el respaldo expresado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recientemente lo calificó como un líder “inteligente, fuerte y firme”, mientras describió a Cepeda como un “marxista radical”.

La gran interrogante es cómo De la Espriella logró convertirse en el dirigente que hoy moviliza a millones de colombianos y encabeza la oposición al petrismo. Junto a su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, ganó la primera vuelta sin el apoyo de Uribe y superó a Paloma Valencia, candidata respaldada por el expresidente.

En términos políticos, su victoria representó uno de los hechos más significativos para la derecha colombiana desde las elecciones presidenciales de 2002. Valencia y Uribe terminaron sumándose a su candidatura e invitaron a sus seguidores a apoyarlo en la segunda vuelta.

El candidato del movimiento Defensores de la Patria también desafió a los partidos tradicionales. Durante la campaña presentó la contienda como una confrontación entre los “nunca” y los de “siempre”. En coherencia con ese mensaje, rechazó el respaldo formal de colectividades como los partidos Liberal, Conservador, de La U y Cambio Radical, que posteriormente se alinearon con la candidatura de Valencia.

Debido a las amenazas recibidas, De la Espriella ha reforzado considerablemente su esquema de seguridad. Utiliza chaleco antibalas y suele pronunciar sus discursos desde una urna blindada.

Al final, logró aglutinar gran parte del electorado uribista y a numerosos sectores de oposición. Su propuesta política gira en torno a la defensa de la familia, la autoridad, la seguridad y las instituciones. Su objetivo, afirma, es convertir a Colombia en una “patria milagro” capaz de superar las múltiples crisis que enfrenta el país.

La campaña de quien también es empresario y cantante comenzó formalmente el 16 de julio del año pasado con la inscripción del comité promotor Defensores de la Patria. El lanzamiento se produjo en medio de la conmoción nacional provocada por el atentado contra el entonces precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, quien falleció posteriormente el 11 de agosto.

Durante la actual contienda, De la Espriella ha roto con varios de los esquemas tradicionales de la política colombiana. Más allá de su imagen personal o de su estilo de comunicación, ha construido una relación directa con los votantes y se ha caracterizado por confrontar abiertamente a sus adversarios.

El candidato insiste en que recuperará a Colombia “por la razón o por la fuerza”. Por ello, algunos analistas encuentran similitudes con el estilo político de Donald Trump, mientras otros lo comparan con Nayib Bukele debido a sus propuestas en materia de seguridad y construcción de megacárceles.

El reloj avanza y faltan pocos días para la segunda vuelta presidencial. Tanto De la Espriella como Cepeda saben que cualquier error puede resultar decisivo en una elección seguida con atención por la comunidad internacional.

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