El camino del Entendimiento (II)
En aquel momento no se sabía qué había motivado el viaje a La Habana del abogado Donovan. Buscando en los archivos y documentos posteriormente desclasificados hemos encontrado otro memorándum de enero 4 de aquel año en que aparece que el Departamento de Estado estudiaba el status con el que el abogado Donovan participaría en la negociación para lograr la libertad de norteamericanos presos en Cuba, y analizaba los posibles métodos de pago que el gobierno norteamericano tendría que realizar para obtener la libertad de dichos presos. Hoy vemos, que el precio pagado fue la libertad del Gancho Molina y de los tres espías castristas. ¿Por qué se paga un precio tan alto?
En ese memorándum se hacía constar, como ya expusimos, que el régimen de Castro mantenía en prisión aproximadamente a 21 ciudadanos norteamericanos. Pero ofrece un dato de extraordinario interés. Copiamos textualmente de aquel memorándum:
“La libertad de tres de estos prisioneros es vital para la Seguridad Nacional”.
Fue la liberación de esos tres prisioneros, que era “vital para la seguridad nacional”, lo que motivó las gestiones del abogado Donovan.
El documento de enero 4 de 1963 al que hemos hecho referencia fue desclasificado 13 años después, en mayo 28 de 1976.
Por supuesto, el memorándum de Bundy de abril 21 sobre “Alternativas en Cuba” ofrecía, también, otras opciones más expeditivas y drásticas que el entendimiento con Castro. Esos distintos caminos se recorrerían simultáneamente. A los otros ya nos hemos referido. Expondremos ahora el camino del acomodo con Castro que, todavía hoy, muchos han querido negar.
Había regresado a los Estados Unidos, por problemas de salud, un viejo amigo de Adlai Stevenson y de Chester Bowles, que se desempeñaba como embajador norteamericano en Guinea. Durante los dos años en que ocupó la embajada en aquella nación africana. William Attwood, antiguo editor de Look y fiel reflejo de su mentor Stevenson, había cultivado cordiales y estrechas relaciones con funcionarios del gobierno y con diplomáticos allí acreditados. Será este afable funcionario, piedra angular en la política de conciliación que comienza a trazar el Presidente Kennedy.
DE ÁFRICA LLEGA UN MENSAJE
¿Cómo aparece el embajador norteamericano en un pequeño país africano en la madeja diplomática del Caribe? Attwood, antes de ser designado embajador y, ahora, asesor de Adlai Stevenson, había sido, como hemos dicho, editor de la revista Look. Como tal, había entrevistado en 1959 a Fidel Castro y cultivado con él una relación amistosa.
En septiembre de 1963, el embajador de Guinea en La Habana había informado a su amigo Attwood la inconformidad que mostraba Castro por sus decepcionantes relaciones con la Unión Soviética y que aparentaba estar dispuesto a ofrecer «concesiones sustanciales» para llegar a un entendimiento con los Estados Unidos. De inmediato, informa Attwood a su amigo y superior jerárquico, Adlai Stevenson. También lo informa a Averell Harriman, Subsecretario de Estado. Este último le sugiere discutir el tema con Bob Kennedy. Pero no fue necesario.
Tan interesante para la Administración resultaba la posibilidad de dialogar con Castro que ya Stevenson la había consultado con el Presidente Kennedy quien dio su entusiasta consentimiento.
Se instruyó a Attwood a hacer contactos informales con Carlos Lechuga, quien presidía la Delegación Cubana en las Naciones Unidas.
El 18 de octubre prepara el embajador Attwood un memorándum —que estuvo clasficado como secreto sensitivo por casi 30 años (hasta el, 28 de marzo de 1990)— delineando los pasos que se propone seguir en estas conversaciones y pidiendo tan sólo “la autoridad para establecer contacto con Lechuga”. No hubo objeción a esta petición.
El 21 de octubre —también parcialmente desclasificado en 1990— Attwood informa a McGeorge Bundy sobre sus conversaciones con Lechuga quien “mostró interés y sugirió que alguien de nuestra parte debía ir a Cuba”, Los “top secrets memorándums” se multiplican con las casi diarias conversaciones: Noviembre 4, noviembre 6, noviembre 8, noviembre 12. Está ya envuelta —realmente lo ha estado desde un principio— una mujer: la periodista Lisa Howard que, como reportera de la American Broadcasting Company (ABC) había, en el pasado reciente, entrevistado a John F. Kennedy, Nikita Kruschev y Fidel Castro. Las estrechas relaciones de Lisa con el Comandante Vallejo resultan muy útiles para estas conversaciones preliminares.
En una larga entrevista con la reportera Lisa Howard para la televisión, que fue filmada en La Habana el 24 de abril (1963) y que se mostró en los Estados Unidos en mayo 10, Castro proclamó su deseo de discutir todos los puntos de contención que existían entre los Estados Unidos y Cuba. La periodista, que al momento de publicarse el artículo ya estaba de intermediaria en las conversaciones del embajador Attwood, manifestó que, “durante nuestras privadas conversaciones que continuaron sobre un período de ocho horas, Castro fue además enfático sobre su deseo de establecer negociaciones con los Estados Unidos”.








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