Los Reyes Magos son populares y venerados personajes que de acuerdo con el evangelista San Mateo acudieron desde el Oriente, tras el nacimiento del niño Jesús, para rendirle adoración identificándolo como rey de los judíos y ofreciéndole regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
En el Nuevo Testamento no se menciona ni el nombre de los llamados magos del Oriente ni se les clasifica como reyes. Ni siquiera se les exalta por nombres.
Solamente se dice que “después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, he aquí unos magos del Oriente llegaron a Jerusalén diciendo: ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarlo”.
En sus principios se empezó a popularizar la historia afirmándose que eran tres los magos, algo que en La Biblia no se menciona. Basándose en el número de regalos se llegó a la conclusión de que eran tres; pero hubo dibujos en los que aparecían figuras con dos o cuatro magos, e incluso, la Iglesia Apostólica Armeniana aseguraba que eran doce, como los apóstoles y las doce tribus de Israel.
Es oportuno señalar que sus nombres, Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar que data del tercer siglo. Tendrían que pasar varios siglos, hasta el siglo XV para que el rey Baltasar apareciera con la tez negra y que los tres reyes representaran las tres razas de la Edad Media. Melchor encarnaba a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.
En España a partir del siglo XIX se inició la tradición de convertir el Día de Reyes en una celebración dedicada a los niños La fecha seleccionada fue la noche anterior al inicio de la Epifanía, en los días iniciales del mes de enero. Estamos seguros de que esta práctica se debe al ministerio de San Nicolás de Bari, sacerdote que se dedicó a proteger, orientar y conducir a los niños, a los que dejaba secretamente regalos en sus hogares.
Es oportuno que expliquemos el significado que tiene en La Biblia la palabra “magos” porque hoy día el vocablo ha perdido su significado original. El vocablo proviene del persa ma-gu-u-sha y se usaba para referirse a una casta de sacerdotes y babilonios que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. Eran considerados sabios y maestros de la astrología. Hoy día se usa la palabra para hablar de adictos a los juegos, la brujería, la santería, hechiceros y actores en espectáculos festivos. La costumbre y la devoción han hecho que en lugar de magos de Oriente se les llame reyes, aunque no sepamos de los palacios en que residían ni los países que gobernaban.
El día 6 de enero fue festivo en Cuba, y actualmente así se considera en España, México, Puerto Rico, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia y Venezuela y probablemente en muchos otros sitios del mundo.
En numerosos países existe la costumbre de que los niños reciban regalos de los Reyes, bien en la víspera, es decir, a la medianoche del 5 de enero o al amanecer del 6 de enero.
En México el día 5 de enero por la noche se parte una Rosca de Reyes que se acompaña de chocolate o leche con café o atole. En este país se encuentra el segundo santuario más importante del mundo dedicado a los famosos reyes que fueron los primeros en rendir culto al niño Jesús. En Cuba, lamentablemente la tiranía comunista ha cancelado todas las celebraciones relacionadas con la linda historia bíblica.
Los cubanos en nuestra Patria estamos sujetos a un despótico gobierno y en el exilio, ya de más de medio siglo de duración, hemos ido perdiendo muchas de nuestras tradiciones. Nos conformamos con los recuerdos los que somos viejos y con la atención de los jóvenes a nuestras nostálgicas evocaciones.
En el Condado Miami-Dade y en ciudades como Tampa y Orlando todavía hoy queda mucho de ayer. Son tradicionales los desfiles del Día de Reyes con canciones, venta de alimentos típicos y música popular; pero el hecho cierto es que el Día de los Reyes, con sus bases bíblicas, su profundo significado religioso y su original sentido espiritual se nos ha ido convirtiendo en un evento estructuralmente secular.
En muchos lugares del mundo, sin embargo, todavía se contemplan imponentes monumentos dedicados a los Reyes. En la localidad alicantina de Ibis se distingue el colosal monumento de 5.8 toneladas que fue inaugurado el 5 de enero de 1974 y es una obra en piedra caliza del escultor granadino D. Aurelio López Azauste. Nos dicen que hoy día es sede de una feria de vendedores y de músicos ambulantes. No tan lejos de aquí, en Puerto Rico, se han honrado también las figuras de los Tres Reyes Santos, en la ciudad de Juana Díaz. Este pueblo es sede de las más destacadas devociones en honor a los tres reyes, símbolos de la familia y la paz de los niños. Otros sitios en la romántica isla caribeña en los que se exalta la presencia de los Reyes son la Plaza de Recreo frente al Ayuntamiento y la parroquia católica de San Ramón Nonato. La existente escultura fue erigida por el Consejo Juanadino Pro-Festejos de los Reyes, el 6 de enero del año 1989 y su edificador fue obra del barranquiteño Naldo de la Loma. El más reciente se encuentra ubicado cerca de la intersección de la carretera PR-149 y la autopista Luis A. Ferré, entrada sur a la localidad de Juana Díaz, estrenado el 24 de diciembre del año 2000.
En las arquivoltas que enmarcan el tímpano de la portada romántica de la Iglesia de Santo Domingo de Soria, del siglo XIII, se encuentra una de las representaciones más inusual de los Reyes Magos en el arte. Se trata del llamado “sueño de los Reyes”. En la representación, labrada en piedra, se identifican a tres hombres barbados, de iguales rasgos físicos y sin corona real, tumbados hacia arriba en representación de su sueño y junto a ellos, el Ángel que según el evangelio de San Mateo les advierte de la maléfica intención de Herodes de matar a Jesús, y que desencadenó la muerte de los inocentes, que se representan en una escultura anexa.
Terminamos, mencionando a Papá Noel, que tiene múltiples y variados nombres: San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascuero y Padre Hielo.
Papá Noel el viejito de finas barbas blancas y resplandeciente atavِío rojo que viaja en trineo y se desliza por las ventanas cargado de juguetes.





0 comentarios