San Lázaro, Patrón de pobres y enfermos

Written by Libre Online

16 de diciembre de 2025

De la Redacción de LIBRE y  fuentes anexas

Este miércoles 17 de diciembre se recuerda a San Lázaro, un santo católico popular de la época medieval, que continúa vivo en la devoción de muchas personas, que lo recuerdan por sus milagros. 

En San Lázaro se da la confluencia de dos personajes distintos: San Lázaro, amigo de Jesús – que fue canonizado por la Iglesia Católica Romana – y Lázaro, el pobre mendigo representado como un anciano melenudo y barbudo que viste harapos y usa un par de muletas, con las piernas llenas de llagas y rodeado de perros.

“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas”.

Origen

Lázaro es un nombre significativo en el idioma de Israel. Quiere decir: ¨Dios es mi auxilio¨. Lázaro y sus dos hermanas, Santa María de Betania y Santa Marta, eran amigos de Jesús y le invitaban a su casa en Betania, cerca de Jerusalén, donde era amado y acogido.

Señal de su intimidad con Jesús es el hecho de que éste, aún yendo a resucitarle, luego de morir Lázaro, lloró, al contemplar el duelo de María y Marta. 

Uno de los milagros más grandes atribuidos a Cristo por la religión cristiana fue, precisamente el traer de nuevo a la vida a Lázaro. A estos episodios se limita la mención de Lázaro en el Nuevo Testamento. 

Según las tradiciones judeo – cristianas acompañó a San Pedro a Siria o que fue embarcado por los judíos en Jaffa en una nave que hacía agua y sin velas, con sus dos hermanas y otros cristianos hasta que llegó a la isla de Chipre. Lázaro fue, según esa tradición, elegido obispo de Kition y murió 30 años después.

En el siglo XI, la leyenda provenzal de Santa María Magdalena, pone a Lázaro como obispo de Provenza y muerto como mártir en Francia. Incluso el Papa Benedicto IX, al consagrar la Iglesia de San Víctor de Marsella, afirmó que sus reliquias estaban ahí (lo único cierto de todo esto es que hubo un Lázaro obispo de Marsella, pero en el siglo IV).

Culto

Su veneración es muy antigua. La gallega Eteria, una peregrina a Jerusalén en el siglo III, describe sobre la gran procesión que se hacía el sábado anterior al Domingo de Ramos al “Lazarium” o tumba de San Lázaro (esta procesión aún se celebra por parte de la Iglesia Ortodoxa).

En el año 890, el emperador León VI construyó una iglesia y un monasterio en su honor en Constantinopla y trasladó allá una parte de las pretendidas reliquias, que se hallaban en Chipre.

La veneración a San Lázaro “de las muletas” existió y existe aún en la Iglesia (en San Nicolás de Bilbao se venera una estupenda talla). Vitrales, frescos, tallas, hablan de la veneración a este personaje, ligada junto a San Roque a los leprosorios y hospitales, pues padeció la lepra (aunque el Evangelio no lo dice). Además de las muletas y los perros, sus otros atributos son una campanilla o matraca, (instrumentos medievales que tenían que portar los leprosos para anunciar su presencia y la gente se alejara). Los cultos afrocubanos los han sincretizado a ambos, poniendo su fiesta en la del santo obispo y, desde entonces han ido juntos.

Culto en Cuba

Después de la Virgen de la Caridad, San Lázaro es el santo más venerado en Cuba, casi siempre ligado a la santería.

Los devotos de San Lázaro le ofrecen grandes sacrificios, entre los cuales no está exenta la flagelación corporal. Cada día 17 de diciembre muchos de sus seguidores visten con tela de saco.

El centro del culto tiene lugar en el Santuario Nacional de San Lázaro ubicado en el poblado de Rincón, actual municipio Boyeros en la provincia La Habana. La efigie se coloca en las afueras de la iglesia, porque la institución no reconoce al San Lázaro que veneran los devotos. Delante, una sábana blanca sirve de alcancía donde se arroja el dinero. Muy cerca, una fuente emana un constante chorro de agua, supuestamente bendecida por la deidad y es llevada por los creyentes como un tesoro inapreciable.

A las 12 de la noche del 16 de diciembre, la muchedumbre hace silencio ante el advenimiento del Día de San Lázaro. A esa hora se produce la misa más importante de la jornada y el resto del tiempo, los párrocos se mantienen atendiendo a los penitentes, tratando de aliviar su dolor corporal y espiritual.

Es común que los penitentes mantengan en secreto el milagro, como parte de la mística que rodea sus acciones. Son múltiples los casos de familias que durante el año ahorran para hacerle ofrendas a San Lázaro, mientras otros van allí a rezar y meditar sus penas frente a la estatua del santo.

En Cuba, cuando era república libre, miles de personas llegaban a El Rincón cada año para celebrar su víspera y fecha el 17 de diciembre. Posteriormente, la tiranía comunista persiguió sin tregua la observación de la fecha y el tributo de sus creyentes. En Miami y otros sitios sus devotos le siguen.

A orar con devoción, la fe hace milagros, y LIBRE no puede ser ajeno o indiferente al sentir de tantos de sus lectores. 

ORACIÓN A SAN LÁZARO

Glorioso Patrón de los Pobres, que en tantos tormentos me veo, con solo llamando tu espíritu me des lo que yo deseo, y que encuentre que mis males sean remediados con solo decir esta oración:

En el Nombre de San Lázaro, que los buenos espíritus que me ayuden y que vengan en mi auxilio, cuando yo padezca de algún mal o esté en algún peligro que me los detengas, y que a mí no lleguen, y que esto me sirva de una prueba de vuestra protección para mí y haced, San Lázaro que tu espíritu sea mi fe y todo el que a mi lado estuviere, y que en ti, patrón, encuentre la fuerza que necesita mi materia para poder llevar estas pruebas de este planeta en que habitamos y de este camino que hay que pasar, mandado por Dios, nuestro Padre, pues en ti pongo mi fe para que me salves de esta y me des consuelo a mis grandes males y que por tu valor tenga otro porvenir mejor a este que tengo, y que en el nombre de San Lázaro lo espíritus malos se alejen de mí para siempre con solo decir esta oración; San Lázaro conmigo y yo con él; él delante, yo detrás de él, para que todos mis males los haga desaparecer, la Gloria de todos. Amén. 

¡Feliz día de San Lázaro!

Temas similares…

0 comentarios

Enviar un comentario