‘Puse todo mi amor por Miami y Cuba para ganar’, dijo Fernando Mendoza

Written by Germán Acero

27 de enero de 2026

“Desde que comencé a jugar en la escuela siempre pensaba en Cuba y en Miami y, por eso, tal vez he llegado a triunfar gracias a ese espíritu patriótico que siempre me ha invadido”, dijo Fernando Mendoza.

Así es Fernando Mendoza, el quarterback de ascendencia cubana, quien conquistó el fútbol americano universitario en un tremendo juego de fútbol americano entre Indiana y los Miami Hurricanes.

Lo que más recuerda ahora Fernando es que sus padres, Elsa y Fernando, siempre lo estuvieron animando durante el juego y lanzándole desde el corazón todas las energías para que se coronara como campeón junto con su equipo.

Fernando, de hecho, considera a su madre su mayor admiradora, y cuando ganó el Trofeo Heisman, dijo: “Siempre has sido mi mayor admiradora. Pero lo más importante es que mis raíces son cubanas”.

Mendoza demostró a Estados Unidos que no fue al azar el haber sido elegido mejor jugador de la temporada del fútbol americano universitario de este país. Un honor que viene con título propio; el prestigioso Trofeo Heisman. 

Ahora Mendoza tiene un honor más grande y quizás difícil de igualar al ser campeón nacional invicto. El quarterback de los Hoosiers de la Universidad de Indiana (IU, por sus siglas en inglés) selló una temporada de ensueño al coronarse con su equipo en una campaña de 16-0, algo que no ocurría en el fútbol americano universitario desde 1894, cuando lo consiguió la Universidad de Yale.

La afición ahora mismo recuerda cuando Fernando Mendoza se lanzó para anotar un touchdown en el cuarto ante los Miami Hurricanes. Así Fernando y Curt Cignetti hicieron realidad el sueño imposible de Indiana en la NCAA.

Confesó también que el gran éxito deportivo de él y la Universidad de Indiana a la larga atrajeron la atención de todo el país. Los Hoosiers ganaron los 16 encuentros que disputaron en la temporada 2025/26, alcanzando y superando su mejor ranking histórico dentro del AP Top-25 y del AFCA Coaches Poll.

Mendoza superó en la votación por el Heisman a otros quarterbacks como Ty Simpson de la Universidad de Alabama, Julian Sayin de Ohio State, Marcel Reed de Texa A&M y el también jugador de ascendencia latina Diego Pavía de Vanderbilt.

Mendoza, criado en Miami, Florida, ha sido el artífice de este éxito con 273 pases completos, un total de 3.523 yardas, 41 pases de anotación y solo 6 intercepciones en toda la temporada.

Estas cifras han llevado a este joven de abuelos cubanos a formar parte de la conversación sobre ser el justo ganador del Trofeo Heisman, que no cae en manos de cualquier jugador, destacando varias de las figuras actuales de la NFL como Lamar Jackson, Baker Mayfield y Joe Burrow, entre los más recientes.

“Mis abuelos cubanos también han sido mi mayor orgullo y apoyo para alcanzar todos estos títulos. Uno cuando está ahora como yo en la cima de la fama es cuando aún más recuerda sus raíces”, expresó.

Mendoza se convirtió en el primer jugador en la historia de la Universidad de Indiana en ganar el Heisman y el segundo de origen latino después de Jim Plunkett, de padres mexicano-estadounidenses, quien obtuvo el galardón en 1970.

“Definitivamente, es un gran honor como latino y cubano ser parte de la fama y los triunfos, especialmente junto a tantos grandes jugadores del pasado y grandes jugadores que están en la conversación ahora, dijo Mendoza.

Según Fernando, una de las claves de sus éxitos ha radicado en escuchar solamente a su círculo directo, su familia, compañeros y entrenadores. Por eso –expresó– que esto lo ha ayudado a mantener su enfoque en sus objetivos a corto plazo, y que parte de su disciplina, incluye el haberse desconectado de algunas redes sociales.

“Mi objetivo es siempre estar con hambre de más y siempre tener la mentalidad de cazador. Consigo eso eliminando la mayoría de mis redes sociales, así puedo enfocarme solo en las opiniones de las personas que están en el equipo” repitió.

“Siempre soñé y quise concentrarme en ganar el partido de la Universidad de Indiana”, dijo Mendoza. Fernando, de 22 años, explicó que eligió el fútbol americano ya que aprecia el compañerismo que allí se practica que se basa en la absoluta disciplina. 

Si bien dice admirar la tradición cubana en otras disciplinas como el boxeo y el béisbol, recalcó que buscó siempre marcar su propio camino dentro del fútbol americano, con la esperanza de poder inspirar a la próxima generación de jugadores de la comunidad hispana en Estados Unidos.

“Mi idea era tener la capacidad de expandir el horizonte y demostrar a distintas comunidades cubanas que no solo se trata del boxeo y del béisbol, disciplinas en las cuales destacamos y que me encantan”, expresó.

“Disfruto mucho esos deportes, pero también podemos jugar fútbol americano y cualquier otra disciplina que queramos hacer. Desde joven comencé a soñar con fuerza en los círculos de la NFL, donde hoy varios cazatalentos o scouts me consideran una promesa latente para llegar al profesionalismo”, añadió.

A pesar de no haber sido un prospecto destacado en la secundaria, Mendoza ha logrado superar las expectativas y captar la atención de los expertos. El quarterback luce ahora como un candidato ideal para llegar al profesionalismo, y él mismo reconoce que plantearse objetivos a corto plazo le ha permitido crecer a pasos agigantados.

“Es un honor fenomenal ser mencionado en esas conversaciones porque, desde la secundaria, nunca fui un gran recluta. Era un recluta de 2 de 5 estrellas y nunca se suponía que llegaría a este nivel,” aseveró Mendoza.

El compromiso que tiene como jugador y su crecimiento exponencial son características que lo convierten en candidato ideal para la NFL, y tanto su técnico en la IU, Curt Cignetti, como sus compañeros de equipo lo valoran cada día más.

“Creo que se trata ahora de tiempo, organización, una preparación adecuada y un uso inteligente del tiempo. Quiero ser un gran jugador. Nunca había visto a nadie involucrarse así antes”, enfatizó.

“Mi historia es un ejemplo de perseverancia y dedicación, demostrando que el trabajo duro puede abrir puertas incluso cuando las probabilidades parecen estar en contra, no solo dentro de los campos de juego, sino también en las aulas de clase”, sintetizó.

Mendoza, finalmente comentó que la clave para mantener el balance entre sus obligaciones académicas, profesionales y deportivas radica en su “ética laboral”, la cual afirma haber heredado de sus padres y abuelos.

Aunque es el mayor de tres hijos, sus hermanos, Alberto y Max, también se han involucrado en el mundo deportivo. Alberto es el mariscal de campo suplente en Indiana, mientras que Max, el menor de todos, planea buscar un espacio como locutor deportivo, señaló. 

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