El congresista republicano Mario Díaz-Balart, quien ha recomendado la no autorización y el recorte de la ayuda militar a Colombia, no ha dejado de mostrar su preocupación de que “Colombia tiene ahora sembrados 253.000 cultivos de hoja coca”.
Esto luego de revelarse que los cultivos de hoja de coca ahora mismo alcanzan la vertiginosa y alarmante cifra de 253.000 cultivos y de conocerse que esa ayuda no debe autorizarse tampoco “porque Petro no la ha sabido utilizar de manera eficaz”.
Precisamente Mario Díaz-Balart presentó un proyecto de ley que reduciría drásticamente la ayuda a Colombia, cuyo gobierno “ya no promueve intereses comunes con EE.UU.”, luego de que también hubo un impase político hace poco entre Donald Trump y Gustavo Petro.
La oficina de Díaz-Balart en Miami envió a la prensa, entre esta al semanario LIBRE, una copia de un proyecto de ley que éste presentó y que pide recortar drásticamente la ayuda no militar a Colombia porque considera que el gobierno del presidente Gustavo Petro no la ha utilizado “de manera eficaz”.
La propuesta –según el comunicado– destaca que la comisión de asignaciones de la Cámara de Representantes, de la que Díaz-Balart es vicepresidente, comulga ciento por ciento con la agenda del presidente Donald Trump.
Este proyecto de ley, según la oficina del congresista republicano, “deja muy claro que los días de una política exterior estadounidense débil han terminado” luego de que también se recortan, condicionan o retienen los fondos a países que ya no promueven intereses comunes, como Colombia”.
Esto, lógicamente, debido a los fallos objetivos de la administración Petro en la prevención de la violencia política, lo que genera deterioro económico y envalentona a la delincuencia transnacional”.
La oficina de Díaz-Balart también destaca que éste ha elaborado un informe que explica el proyecto de ley para el año fiscal que termina el 30 de septiembre de 2026. Pero todavía debe debatirse en sesión plenaria en la Cámara de Representantes y luego pasar al Senado.
El informe—de acuerdo con esas mismas fuentes– critica a Petro por no haber “logrado utilizar de manera eficaz la ayuda de Estados Unidos” y por lo tanto reduce los fondos “en un 50% respecto al nivel del año fiscal 2025 para la asistencia no militar”.
Pero más preocupante en este aspecto es que denuncia “las políticas perjudiciales, el comportamiento errático y las relaciones malignas de la administración Petro”. Y destaca también con gran preocupación un aumento del uso de drogas “incluso en los niveles más altos del gobierno”.
“El deterioro” de la seguridad y la creciente volatilidad política, como lo demuestra el reciente intento de asesinato del senador de oposición y candidato presidencial Miguel Uribe en junio, son pruebas de que todo no está marchando debidamente”, advierte la posición de Díaz-Balart.
Pero Díaz-Balart tampoco puede ocultar su temor de que hay preocupación en las altas esferas de la administración Trump porque “los actores armados y las organizaciones criminales recuperan territorio perdido”, en momentos en que Petro habla de un proceso total de paz con autores del narcotráfico.
El texto del decreto de Díaz-Balart censura asimismo “irregularidades judiciales en el caso contra el expresidente Álvaro Uribe», juzgado por supuestamente presionar a paramilitares para que guardaran silencio sobre su presunta relación con los escuadrones antiguerrillas”.
Se recordó que la crítica situación en Colombia fue enfocada en la sesión informativa de la Comisión de Derechos Humanos impulsada por Tom Lantos y el congresista demócrata James P. McGovern quien alertó sobre el impacto de los recortes de la administración Trump a Colombia.
Gimena Sánchez, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), advirtió que, “si Estados Unidos se distancia de países como Colombia en la región y solo se involucra con ellos dentro de una visión estrecha de seguridad, corre el riesgo de que estos “formen alianzas” con competidores económicos como China”.
Petro, como se recordará en el pasado ya le ha hecho ojos a China, luego de las amenazas de Trump de aumentarle los aranceles para los productos que llegan a los Estados Unidos desde esa nación suramericana como el café y las flores.
Y las relaciones entre Estados Unidos y Colombia se han resquebrajado luego de que Petro acusó al secretario de Estado Marco Rubio de propiciar un supuesto “golpe de Estado” contra su gobierno, pero irónicamente Petro posteriormente se retractó de lo dicho.
Ahora oficialmente se ha revelado que Colombia batió su récord de cultivos de coca por tercer año consecutivo con 253.000 hectáreas. El informe de la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito revelado señala que el país duplicó, en un año, la cantidad de cocaína producida.
“El país ha quintuplicado el área sembrada en una década”, advierte la ONU tras destacar que Colombia alcanzó cifra récord en hectáreas de hoja de coca sembradas en su territorio, que se han superado cada año con fuerza desde 2021.
El Comité de Asignaciones de la Cámara en un escueto pronunciamiento advirtió que “el Comité está preocupado por los informes de violaciones al debido proceso e irregularidades judiciales en el caso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, incluidas las denuncias de vigilancia no autorizada, denegación del derecho a la defensa y conflictos de intereses.
Finalmente destacó que el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos advierte que “las cuestiones de politización plantean serias preocupaciones sobre el deterioro de la independencia judicial y el Estado de derecho en Colombia”.
“Los desafíos observados en Colombia reflejan un patrón preocupante de amenazas al debido proceso y a la independencia judicial, y sirven como recordatorio de que estos valores democráticos fundamentales deben protegerse en todo el mundo”, enfatizó.
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